ESTAMPA CAUDETANA.
LÁGRIMAS DE LA VIRGEN
Me encuentro estos días, azada en mano, limpiando el corralón.
Del bosquecillo en que se había convertido la zona sur ya llevo sacados, y depositados en los contenedores correspondientes, siete capazos de hierbas. Y lo que te rondaré, morena…
No todo es azada y sudor, porque ayer me llevé una alegría.
Ante mí aparecieron las LÁGRIMAS DE LA VIRGEN y, amigo, nombrar a la Madre del Señor y Madre nuestra son palabras mayores.
La azada se me negó —cómo te lo digo— a hundirse en la tierra para arrancarla.
Has de saber que también se la conoce con el nombre de AJO DE NÁPOLES.
No me preguntes por la razón que asistió a quienes la bautizaron así; no la sé.
Solo sé que es un ajito de fragancia y sabor suave, que, en modo alguno, buscarían los amigos de sabores fuertes.
El caso es que me la he encontrado por primera vez, después de haber estado dale que te pego al corralón conventual durante casi nueve años.
Y es guapa. ¡Mírala!
Ya cautiva por la forma de sus florecillas —pequeñas, de un blanco puro, colgantes, con seis pétalos y estambres amarillos, agrupadas en umbela sobre un tallo sin hojas—. Por eso también se la llama AJO BLANCO.
Florece en primavera. Crece en cunetas, jardines y zonas algo removidas. Y lo hace, ya lo ves, formando ramilletes delicados de flores estrelladas.
La he visto por muchos lugares del levante español, aunque donde más me llamó la atención fue ocupando, formando un tapiz en todo el claustro del convento que los PP. Dominicos tienen en Ocaña (Toledo).
Forma parte de la familia de los Allium.
En el corralón crece, con fuerza, otro espécimen del que te hablaré otro día.
Pero el blanco puro y la elegancia de la umbela la singularizan, la diferencian mucho de sus parientes..
Como no la voy a emplear en la cocina, será ella quien te lleve mi saludo.
Y, sin hacer ruido, tal vez —como quien no quiere la cosa— se te pose una de esas lágrimas en el alma.
Gracia menuda. Blanca. Callada.
De la Virgen María.
¡¡¡BUENOS DÍAS!!!
24.4.2026. Viernes (C. 2.538)
P. Alfonso Herrera. Carmelita.
Aquí le mando P. Alfonso un saludo, soy una seguidora de su blog y, le animo a que siga contándonos muchas historias de todo tipo, que son muy interesantes por sus enseñanzas.
ResponderEliminarA continuación, le mando unas letricas que me enseñó mi abuela para poder usar al pasar por una imagen de la Virgen, en este caso, la Geperudeta ( Virgen de los Desamparados)y, que usaba una servidora tres veces cada día al ir a misa de alba, desde mi casa hasta la parroquia de Santa Catalina en la Villa de Caudete.
"Buenos días nos deis madre,
hija del Eterno Padre ,
mucho me regocijo,
que tenéis a Dios por hijo,
cúbrenos con vuestros manto, esposa del Espíritu Santo."
Sigue lo siguiente:
ResponderEliminar"Si quieres que la alegría no se convierta en dolor,
no pases pecador sin saludar a María 🌊"