jueves, 23 de septiembre de 2021

El Regalo.

ESTAMPA CAUDETANA.

EL REGALO.

Ya te puse antes de ayer en antecedentes. El P. Ángel había cumplido años el día anterior y Ramón Gisbert Conejero sabiendo de la debilidad del bueno del P. Ángel, las gallinas que deambulan de un lado al otro por el corralón del convento de San José (El Carmen) ha querido sorprenderle con un regalazo. No, no creas que le ha regalado algún espécimen de gallinas exóticas o de esas que ponen los huevos de colorines. No, no se salió del género de los emplumados, pero por lo que sí se salió fue por regalarle UN PAR DE GANSOS, macho y hembra. Resulta que llevaba unos días recabando la complicidad de un amigo cuya esposa cría gansos “a porrillo”, que dicen en mi pueblo de Oropesa para indicar que lo hace en abundancia, y de esos animales tiene llenito su campo, para que intercediera y, así, pudiera llevarse a cabo su proyecto de REGALARLE AL P. ÁNGEL dos hermosos emplumados.

Y el día llegó y este día fue el de ayer. Ramón convenció al P. Ángel para que le acompañara a dar una vuelta en el coche y a donde le llevó fue al campo del amigo donde ya le esperaba la esposa, la criadora de ánades. Escogieron una hembra y un macho y volvieron a casa con los dos hermosos ejemplares de palmípedos emplumados. Los bichos, me dijo Ramón, venían asustadicos pero el P. Ángel, durante el trayecto estaba eufórico.

Ni el jamón que le había regalado, también Ramón, le puso tan contento, tan fuera de sí, como le aconteció por la alegría que experimentó cuando tuvo a uno de ellos en brazos durante todo el camino de vuelta a casa.

Yo, del hecho, no tenía ni idea porque había estado de viaje fuera de la Real Villa de Caudete y se me dio a conocer la efemérides por la tarde, después del rezo comunitario de las Vísperas que fue el momento en que me expliqué cuál era la razón de que tuviera la cara tan risueña, tan angelical, tan de ángel emplumado.

Por la tarde, cuando volví de mis quehaceres en la parroquia de San Francisco, salí al corralón del convento de San José para echarles una ojeada, un vistazo, a los nuevos inquilinos que habían llegado para hacerles la competencia a la tropa de gallinas del bueno del P. Ángel. Ellos también me escrutaban a mí. Los vi bastante desubicados y confusos. Claro andaban solicos, lejos de sus hermanos que se habían quedado en el campo y las gallinas se habían retirado lejos de allí, del lugar donde paraban los grandes especímenes y el gato tampoco daba señales de vida

Cuando los dejé solos en el corralón se pusieron a buscar acomodo para pasar la noche. La hembra protestaba agriamente con unos graznidos que inspiraban lástima. De la garganta del macho, salían unos gritos, subidos de tono, que me daban la impresión de que, con ellos, estuviera diciéndole a su compañera que no se preocupara, que allí estaba él para defenderla ante cualquier peligro que surgiera en ese lugar extraño  para ellos.

Recibe mi saludo, mis

         ¡¡¡¡¡¡BUENOS DÍAS!!!!!!

23.9.2021. Jueves. (C. 1.378)

P. Alfonso Herrera Serrano. Carmelita.


miércoles, 22 de septiembre de 2021

La Era.

ESTAMPA CAUDETANA.

LA ERA.

En el día de ayer me vi en la necesidad de ir a una de las instituciones bancarias sitas en esta Real Villa de Caudete para evacuar una consulta con la dirección que, en esa Cía, está ocupada por una señora. Esta señora que nos viene desde la cercana población murciana de Yecla de donde es natural, es muy agradable y atenta. Me hizo pasar a su despacho y en un pis pas, puso claridad donde yo no tenía las cosas claras.

En el desarrollo de la conversación tuvo que ausentarse un momento para trajinar en una máquina y yo me quedé solo en la estancia y, claro, me dediqué a darles trabajo a las niñas de mis ojos para satisfacer la curiosidad que se estaba instalando en mi cerebro. Impelido por ella las dejé vagar por todo el despacho. La pantalla de metacrilato que separa a la ocupante del lugar, ausente en ese momento, de aquellos que somos advenedizos no me impidió, en modo alguno, empaparme de cada detalle que estaba a la vista. De todos los elementos que tenían un porqué para estar allí dentro, me quedé con el cuadro que pendía a media altura en la pared, justo por encima de la Pcu que yacía sobre la mesa.

Cuando volvió la directora de hacer su diligencia me encontraba yo tratando de situar en la cámara oscura de mi telefonillo el mencionado cuadro. Le dije yo:

-          “Con permiso presunto de Ud. me he permitido el lujo de sacar una fotografía al cuadro”.

-          “Me han dicho que es de un pintor de la Villa, me dijo”

-          - “Sí, de Pérezgil. Precisamente hemos celebrado, no hace mucho tiempo, el centenario de su nacimiento. Tiene muchas pinturas repartidas por los hogares del pueblo entre las que descuellan las pinturas realizadas en frescos en las paredes de las naves laterales del Santuario de la Virgen de Gracia, Patrona del lugar, todas de tema mariano. No estaría nada mal que encontrara Ud. un ratico, que dicen por su tierra, por Murcia, para contemplarlas o, en su caso, buscarlas en la Web de Amigos de la Historia Caudetana. Le gustarán. Están hechas al estilo de las pinturas que llenan los paños de Santuario del Castillo de su pueblo donde es venerada la Virgen Inmaculada”

-          - “Y dice Ud. ¿que ahí pone PÉREZGIL? Por más que he intentado identificar al pintor, no he sabido leer los garabatos de su firma”

Es un cuadro, como puedes ver al inicio de estas letricas, que nos habla de las faenas del campo. Dos carros cargados de cereal se encuentran parados en la ERA fuera de la población, a la espera de ser descargados. No sabría decirte desde dónde tomó el pintor los apuntes que luego adquirieron forma en la tranquilidad de su estudio, si fue desde la Glorieta de la Cruz o desde El Real.

 Encierra el cuadro, una estampa muy actual, los últimos cereales llegados a la ERA desde el labrantío para la última parva con la que el labrador cierra el verano para darle paso al otoño con el que llegan otros quehaceres para preparar las tierras para una nueva sementera.

Pérezgil, el pintor, llevó al cuadro en 1970, hace ya cincuenta años, los mismos años que tendría el artista cuando, provisto de pinceles, una estampa del verano caudetano.

Recibe mi saludo, mis

          ¡¡¡¡¡¡BUENOS DÍAS!!!!!!

22.9.2021. Miércoles. (C. 1.377)

P. Alfonso Herrera Serrano. Carmelita.

martes, 21 de septiembre de 2021

Fiesta en el Convento de San José

ESTAMPA CAUDETANA.

FIESTA EN EL CONVENTO DE SAN JOSÉ.

Ayer hubo fiesta en el convento de San José (El Carmen) porque uno de los miembros de la Comunidad de frailes que le habitamos cumplía años.

Y digo que hubo fiesta porque el fraile que cumplía un añito más no era otro que aquel al que podríamos decir que forma parte de él como una de tantas piedras vetustas como son las que le constituyen porque aquí ha permanecido durante más de la mitad de su vida. Me estoy refiriendo al P. Ángel. Sí, al P. Ángel Vañó Payá O. Carm. Aquel que por los años setenta del siglo pasado correteaba por las calles de la Real Villa de Caudete montado en una Vespino, razón por la cual el vulgo dio en llamarle el P. Ángel Nieto, en referencia a aquel motorista de los doce campeonatos del mundo + uno (era muy supersticioso) que tenía en su palmarés.

El P. Ángel solo se bajaba de su veloz motocicleta cuando era requerido por algún lugareño para que le echara una mano en algún desperfecto (plomos fundidos, mesas cojas, puertas que no cerraban bien, atascos en tuberías o rotura en las mismas). Y no es que tuviera documento acreditativo de ser poseedor de titulaciones en electricidad, fontanería, carpintería y otros, que no los tenía, pero lo que sí poseía eran conocimientos exhaustivos en esos campos. Así que siempre daba satisfacción a quien le requería para cualquiera de esos menesteres y más. Él había acoplado al asiento trasero de su motocicletica una caja con herramientas para sacar del atolladero a aquellos que le daban un grito:
“¡P. Ángel! ¡Mire, hágame el favor! No tengo luz en la cocina. ¡P. Ángel! ¡Écheme una mano! Esta puerta, con la humedad, se ha implado y no cierra bien… Y allí estaba el P. Ángel con la herramienta correspondiente para solucionar el problema y ¡lo solucionaba!

Había lugares desde donde no le llamaban pero él se las agenciaba para saber de qué se adolecía, principalmente en la parte alta del pueblo, en las cuevas. Y hasta allí se presentaba el P. Ángel “Nieto” con su Vespino a favorecer la vida diaria en cualquiera de sus necesidades.

 El P. Ángel presume y va diciendo por ahí que tiene 99 años muy trabajados pero, la verdad, ayer no cumplió 100 años. Solamente cuenta con 83, eso sí, muy bien llevados. Se queja constantemente de que, en ciertas tiendas que han abierto sus puertas emprendedores venidos de muy lejos, de allá del oriente, no se portan bien con él porque, dice, que va a proveerse de ganas de trabajar comprando 100 pesetas y resulta que, cuando llega a casa y va a echar mano de ellas, se han esfumado. El facultativo, nos dice el P. Ángel “Nieto”, le aconseja que no se preocupe porque las ganas de trabajar que merca en esas tiendas se le esfumen al llegar a casa, que, él, se tiene que tomar la vida con filosofía y no con cabezonería y que no se le ocurra sacarle brillo a las astas de picos y palas. Y, a él, esas palabras sabias del facultativo, le quitan preocupaciones y agobios.

Pero de lo que no se le quitan las ganas es de rezar. Constantemente, salvo los tiempos que dedica a sus hermanos caudetanos que le llaman por teléfono para consultarle algo sobre esto o aquello o le requieren en portería para confesar, dedica todo el tiempo a rezar el rosario. Y así  nos lo hace saber en cualquier momento: ”me están entrando unas ganas de rezar el rosario que no las puedo aguantar” y nos deja con tres palmos de narices y, él, pausadamente, se retira, generalmente a su cuarto, para encontrarse con la Virgen María. Yo creo que al empezar cada Ave María piensa y la ofrece por esta o aquella persona de la villa a la que conoce casi más que a sí mismo.

A lo que no hace ascos es a cuidar a sus gallinas, tiene seis, y a un gatito que alguien tiró por las tapias del corralón cuando solo tenía unos días de vida. No les falta detalle y ellas y el gato le siguen como perritos falderos nada más que aparece por el corralón donde campan a sus anchas.

                                                     

Sí, ayer tuvimos fiesta en el convento de San José porque el P. Ángel al que dieron en llamar “Ángel Nieto”, cumplió OCHENTA Y TRES AÑOS.

MUCHAS FELICIDADES, P. ÁNGEL “NIETO” Que el buen Dios y Padre, te colme de sus mejores gracias en este año recién estrenado en el día de ayer.

Recibe mi saludo, mis

           ¡¡¡¡¡¡BUENOS DÍAS!!!!!!

21.9.2021. Martes.  (C. 1.376)

P. Alfonso Herrera Serrano. Carmelita.

lunes, 20 de septiembre de 2021

La Espina de Cristo

ESTAMPA CAUDETANA.

LA ESPINA DE CRISTO

Al titular este escrito con LA ESPINA DE CRISTO no me estoy refiriendo a una de aquellas espinas con las que la soldadesca romana (Jn. 19,2) infringió humillación y castigo a Jesucristo con el fin de burlarse de ÉL porque, delante del gobernador Pilato, se autoproclamó Rey (Jn. 18,37), Rey de un Reino que no tenía nada que ver con el concepto que de tal se tiene entre los humanos. Jesucristo se refería al Reino Espiritual en el que imperará LA VERDAD, para dar “testimonio de la verdad”, nos traslada el evangelista Juan, al que instauró con su palabra y, en modo alguno a un reino del estilo de los que constituyen las sociedades en el mapamundi de aquí abajo. Para nada me estoy refiriendo a aquellos espinos blancos que crecen en las tierras de Israel y que se caracterizan por tener unas espinas largas, finísimas y durísimas que hirieron e infringieron a Jesucristo unos dolores terribles porque rasgaron la piel que cubría los huesos de su cabeza, el epitelio, y eso duele muchísimo, e incluso, le perforaron el globo ocular de uno de sus ojos, según manifestó a una religiosa durante un episodio místico que le fue concedido por el mismo Jesucristo.  No, no me estoy refiriendo a una de las espinas de la corona con la que coronaron a Jesucristo, me estoy refiriendo a una planta, a la PALIURUS SPINA CRISTI, de la familia de las Rhamnaceae, también conocida con el nombre de EUPHORBIA MILII.

A esta planta se le llama ESPINA DE CRISTO porque sus ramas semejan a cactus cubiertos de espinas. Es una planta muy apreciada por aquellas personas a las que les apetece disponer en sus casas de especímenes que florecen todo el año. Ésta lo hace. Pero hay que tener mucho cuidado con ella porque es muy friolera y no aguanta temperaturas por debajo de los 10º y siempre debe estar orientada al sur. Es muy amiga del sol y fácil de cuidar, no le gusta mucho el agua, tampoco el vino, no vayas a creer. Al principio de este escrito la tienes y, a estas alturas, está muy florida.

Yo tengo ya otro espécimen que comparte jardinera con una Estapelia que le está comiendo el terreno, cosa que me obligará a trasplantarla, y con una planta de pimienticos picantes donde los haya. 

Siendo tan “tiquis miquis” la ESPINA DE CRISTO ha aguantado el tipo en los fríos gélidos del invierno pasado aunque tengo que reconocer que la dañaron lo suyo y, la pobre, no me ha regalado con sus florecillas amarillas que ya te llevaron una vez mis “Buenos Días”

Ésta, de la que te hablo ahora, ha sido la última de las adquisiciones que ha venido a incrementar el elenco verde del claustro barroco-toscano del convento de San José (El Carmen). Me la obsequió Teresa Requena Marco un día, de estos de atrás, cuando volvió de su casa de Alicante donde estuvo unos días de relajación a la vera del mar.

“Tenga, me dijo, para su colección porque entre todas las que tiene, no he visto ninguna ESPINA DE CRISTO”

Gracias a que no se acordó de que yo ya había utilizado a una pariente como portadora de mi saludo el año pasado, ha sido posible que llegara al claustro conventual otro ejemplar, distinto del que yo tenía ya porque mientras éste se adorna con flores amarilla, el que me ha obsequiado Teresa lo hace con flores rojicas. Ya lo ves en la foto del principio.

Si te pasas por el convento en alguna ocasión le verás sobre el brocal del pozo de pega que se levanta en él y que no tiene otro fin que el de ventilar la humedad de la cueva existente debajo del mismo claustro.

Recibe mi saludo, mis

         ¡¡¡¡¡¡BUENOS DÍAS!!!!!!

20.9.2021. Lunes.  (C. 1.375)

P. Alfonso Herrera Serrano. Carmelita.


domingo, 19 de septiembre de 2021

El Jinjolero.

ESTAMPA CAUDETANA.

EL JINJOLERO.

Me había pasado totalmente desapercibido hasta ayer por la mañana cuando destiné un ratico a regar las plantas que crecen en tiestos y jardineras entre las columnas barroco- toscanas del claustro bajo del convento de San José (El Carmen)  cuando al llegar al JINJOLERO le descubrí. Colgando de una de sus ramitas, descollaba un JINJOL, un precioso ejemplar de fruto del JINJOLERO. Para mí que pertenece a la clase de los GRANDES DE ALBATERA porque se le ve hermoso y más que se va a poner dado que ese tiene que crecer hasta bien metido octubre que cuando dejan de crecer y hasta entonces faltan no pocos días. No me conformo con que me lo encasillen en los MEDIANOS y mucho menos, en los PEQUEÑOS y, por supuesto, nada tiene que ver con la cuarta de las clases de JINJOLEROS asentados en el sureste español a los que han dado en llamar DÁTILES porque, como ves,  el precioso fruto de mi JINJOLERO del claustro barroco-toscano del convento de San José,  en nada se parece al fruto de la palmera datilera.

Este espécimen no me llegó de la China ni de la India de donde son originarios, me lo regaló, chiquitito, Joaquina, la hija de Eugenio y Carmen, de los muchos que le crecen en su corral. Ya lleva un par de años creciendo y creciendo, levantándose hasta más arriba de los dos metros. Y ha sido este año cuando me ha dicho, «aquí estoy yo» y se ha puesto por bandera el primero de sus frutos.
Mi compañero, el P. Ángel, que de todo sabe mucho, me ha dicho que el AZOFAIFO, con ese nombre se le conoce también, por la firmeza y maleabilidad de su madera, se emplea para hacer bieldos para recoger los haces de cereal y para aventar la parva en la era. Aunque, si hacemos caso a las noticias que nos llegan desde finales del siglo XVI (1585), se empleó, ni más ni menos, que para construir las naves de la Armada Invencible.
Ya me está pidiendo ser trasplantado a tierra en el corralón del convento de San José…  Le daré gusto, no sé si antes de que haga acto de presencia el frío o después de que se vaya, pues, en cualquiera de esos momentos, se puede llevar a efecto su plantación. Me lo pensaré. Así dispondremos de sus drupas que son verdaderos depósitos de sustancias medicinales empleadas en China desde hace más de 4.000 años. Una de ellas muy importante es que es un soldado que defiende a las células del organismo de la oxidación.

Me hubiera gustado un montón disponer de una gran cosecha de frutas del JINJOLERO para hacerte partícipe de esa frutita tan especial y tan rica en depósitos saludables, pero sólo tengo una.

El JINJOLERO ha empezado con humildad, sin ambición alguna, enseñándome que está perfectamente dotado para producir, pero que no tiene prisa en hacerlo, para no quemarse en el empeño. Es consciente de lo que afirma el dicho: ”principio requieren las cosas”, él comienza a producir con sencillez, sin apabullar. Y me pide que confíe en él y que mantenga la esperanza de que irá in crescendo para satisfacerme plenamente.

Quedo a la espera.

Recibe mi saludo, mis

              ¡¡¡¡¡¡BUENOS DÍAS!!!!!!

19.9.2021. Domingo.  (C. 1.374)

P. Alfonso Herrera Serrano. Carmelita.

sábado, 18 de septiembre de 2021

La Invitación.

ESTAMPA CAUDETANA.

LA INVITACIÓN

(Los “novios” ayer sentados a la mesa en el restaurante “El Marino II”)

(Los “novios” a la puerta de casa a punto de salir para la parroquia de Santa Catalina)

( Los “novios” fotografiados con sus hijos y nietos junto a la Virgen de Gracia, al concluir la ceremonia de sus bodas de Oro)

Ayer por la mañana, en las noticias locales de Elche se ponía en conocimiento de toda la zona de influencia de la emisora que sintonizo todas las mañanas para escuchar las primeras noticias del día y el avance de las que estaban a punto de salir a los medios de comunicación. Entre éstas, una me llamó la atención: ”El Ilmo. Ayuntamiento de la población daba a conocer que se estaba preparando el homenaje a todos los matrimonios que, en el año en curso, iban a celebrar o ya habían celebrado festivamente sus bodas de oro. Aquí, en esta Real Villa no celebra el Ilmo. Ayuntamiento las Bodas de Oro matrimoniales de sus ciudadanos, aunque sí tributa un sentido homenaje a aquellos que lograron escalar la montaña de 100 calendarios, a los que cumplieron los 100 años.

No hace muchos días te daba a conocer que un matrimonio de esta Real Villa de Caudete (Manuel e Isabel) se había rodeado de hijos, nietos, bisnietos y mucha familia, en la iglesia del convento de San José para celebrar el sexagésimo aniversario de las suyas. Recuerdo que una vez fui invitado para presidir la celebración festiva de unas Bodas de Oro en la Santina, en la Basílica de Covadonga, y hasta allí me fui porque con Ramón y María Luisa, asutianucos de pro que residían en Camargo, población cercana de Santander ciudad, había “trabado” yo, que dicen por allí, en mis tiempos vividos en Cantabria, una gran amistad y no podía faltar a la cita, como tampoco falté cuando él, Ramón, se nos fue de este mundo. Al finalizar la Misa en la que renovaron sus votos matrimoniales delante de sus tres hijas (Mariasun, Luisa María y Leticia, a las que casé yo, y algunos de sus  nietos, a los que bauticé y di la 1ª Comunión, también yo) recuerdo que les dije: ”Ramón y María Luisa, vamos a por las Bodas de Diamante pero, por favor, no esperéis a que pasen 25 años porque esa efemérides debéis empezar a celebrarla ¡YA!, desde mañana mismo”. El matrimonio de esta villa, os decía, que anticipó sus bodas de diamante 15 años, al cumplir los 60 de matrimonio y tengo entendido, por referencias, que fue una fiesta muy entrañable, no solo la litúrgica sino el ágape posterior en el que compartieron, con su larga familia, tanta vida juntos.

Todo lo que precede para decirte que ayer fuimos INVITADOS, toda la comunidad, por FELIPE Y MARGARITA a una comida en “El Marino II“para celebrar sus Bodas de Oro antes de que su hijo mayo Antonio, que es fraile Carmelita, se incorporara a la Comunidad de Onda donde tiene su destino actualmente. La efemérides tuvo lugar en la parroquia de Santa Catalina el pasado sábado, día 11, a las 14,00 horas donde renovaron sus votos matrimoniales teniendo como testigo cualificado a su hijo mayor, sacerdote Carmelita y, luego, se reunieron con los hijos, nietos, familiares y amigos íntimos venidos de fuera en torno a una mesa bien pertrechada porque la ocasión así lo requería y, también por referencias, he llegado a saber que lo pasaron, como suele acontecer en estas celebraciones, a las mil maravillas. Y hasta allí nos fuimos toda la comunidad para, sentados con ellos en torno a una mesa, que es el símbolo, por excelencia, de compartir algo mucho más importante que los elementos materiales de unas viandas, el de compartir su vida, larga vida juntos en la que aportaron a la Villa todo su esfuerzo. El bueno de Felipe se lamentaba porque, ya, el peso de los años le ha retirado de esa colaboración que ha venido dando y, sobre todo, se lamentaba de que no puede ir a proveerse de los espartos  que crecen en la sierra Lácera para darle entretenimiento a sus expertas manos de espartero e, igualmente, también sentía no poder subir a sus olivares para aligerar a las olivas de los rebrotines, chupones, que llamamos en mi pueblo de Oropesa, y que tanta fuerza le quitan a los árboles y, por ende, a los frutos, a las aceitunas.

Sí, pasamos un rato muy agradable con ellos compartiendo una comida en “El Marino II” donde fuimos muy bien tratados por el dueño, muy amigo de la familia, y por los camareros.

Recibe mi saludo, mis

            ¡¡¡¡¡¡BUENOS DÍAS!!!!!!

18.9.2021. Sábado.  (C. 1.373)

P. Alfonso Herrera Serrano. Carmelita.

viernes, 17 de septiembre de 2021

Una Joya.

ESTAMPA CAUDETANA.

UNA JOYA

Ayer, después del medio día, el sol lo dejó por imposible. Había estado jugando, durante la mañana, al escondite con unas nubes tontas e, incluso hubo momentos que nos hacía pensar que el verano no se estaba ausentado ya de la Real Villa de Caudete, así me lo decía una vecina desde su balcón donde andaba arreglando sus macetas mientras yo hacía lo mismo con unas planta de pimientos guindilleros que crecen en las jardineras que tengo en los alféizares de las ventanas que dan a la calle. Pero fue echarse la tarde encima y desaparecer el sol "por pies" ante la danza que se traían por el cielo de la Villa unas nubes negras como negros eran los ojos de “Platero”, (“parecían de azabache”) según nos le describe Juan Ramón Jiménez en aquel libro tan precioso que lleva por título el nombre de los dos: ”Platero y yo”. Sólo que, éstas, las nubes negras, además de ser muy oscuras, armaban un ruido de aquí te espero y que, en la refriega, dejaron caer unos pocos litros de agua en goterones.

Allí, en la Plaza de la Iglesia, pegado al pretil de la acera, en el espacio que acababa de dejar libre un coche, frente por frente de la fuente, la vi.  Iba, como cada tarde de esta semana hacia la parroquia de Santa Catalina para celebrar la Eucaristía a la hora establecida (19,30). En la torre, las campanas estaban terminando de dar el primero de los tres toques que preceden a la liturgia eucarística y que, a su vez, indicaban el inicio del rezo del Santo Rosario, y la vi.

El sol, ya te lo he dicho anteriormente, había hecho mutis por el oeste muy por encima de los nubarrones negros entrelazados por cintas luminosas que trazaban líneas caprichosas yendo de unos a otros, cargados de agua que no terminaban de soltar sobre la Villa y su contorno, pero tampoco se le echó en falta  porque la JOYA, un broche que semeja una bailarina de ballet, gozaba de luz propia y, gracias a ello, me llamó la atención, y la vi y, eso que, la pobre, estaba con su parte más bonita contra el duro suelo de la plaza que, sin duda alguna, sería el causante del apreciable daño sufrido (se habían desprendido cuatro florecicas con sus piedrecicas). No se la veían las florecicas, en cuyas corolas tenían engastadas, cada una, una piedrecica que brillaba, semejando, o porque lo fuera, un brillante. Yo, como no soy joyero, ni entiendo un ápice de ese tema, no sabría decirte si era buena JOYA o buena bisutería, si las florecicas estaban engastadas en oro o en oropel. El caso es que la recogí del suelo y la sujeté en la verja de forja de la ventana de la casa nº 8 de la Plaza, casi a la altura de los ojos, en primer lugar, para salvarla de una destrucción segura y, en segundo lugar, para favorecer  que diera con ella la persona que la hubiera perdido.

Allí la dejé. Cuando salimos de la celebración eucarística las nubes tronadoras habían abierto algunas trampillas y por ellas dejaron caer una lluvia que molestaba lo suyo. No creo que las personas que usan la acera para llegar hasta La Lonja habrán descubierto a la “bailarina” que las miraba desde la ventana porque bastante tendrían en preocuparse de que el agua no las pusiera como una sopa, por lo que presumo que allí seguirá. Espero que aquella señora a la que se le desprendió, la JOYA, de su busto, dé con ella.

 Recibe mi saludo, mis

  ¡¡¡¡¡¡BUENOS DÍAS!!!!!!

17.9.2021. Viernes. (C. 1.372)

P. Alfonso Herrera Serrano. Carmelita.

jueves, 16 de septiembre de 2021

Las Naranjas de la Plaza del Carmen.

ESTAMPA CAUDETANA.

LAS NARANJAS DE LA PLAZA DEL CARMEN.

Hace unos días iba yo por la calle de Las Moreras a gestionar un asunto y, en la acera de la misma me encontré “subida” una naranjita toda ella verde, pero de un verde, verde, un verde fuerte, nuevecico del todo, diríase que estaba plastificada, recién salida de una fábrica de juguetes para los niños, aquella bola de notable grosor, totalmente verde. Quise asociar ideas y recuerdos, aquellos que me venían desde la primavera pasada en que un buen día, al pasar por la plaza de El Carmen me llamó poderosamente la atención el suave olor del azahar y, ni corto ni perezoso retraté las blancas e impolutas flores de dos de los tres naranjos que los jardineros de la Real Villa o de una empresa contratada al efecto, habían plantado al oeste de dicha plaza, en otros tantos alcorques que se habían dejado hechos ex profeso cuando remodelaron, para muy bien, la Plaza del Carmen.

Recuerdo que aquellas fotos con las flores del azahar te llevaron mis “Buenos Días”. Pero en mi cabeza bullían otros pensamientos centrados en el asunto que me llevaba calle Las Moreras adelante y no le di más importancia a la naranjita verde, verde, que estaba “subida” en la acera. Pero fue ayer, pasadas las 13,00 horas, al volver por la calle de San Antón, antigua del Arco, de dejar el coche en el taller para que le pasaran la ITV, cuando, al pasar por delante de los tres árboles de cítricos que, por cierto, han aguantado el tipo muy bien en las jornadas gélidas previas a la fiesta de la Navidad del Señor, me volvió el recuerdo de aquella naranjita verde que se había “subido” a la acera de la calle de Las Moreras, unos días atrás, y, por mera curiosidad dirigí mi mirada a las copas de los naranjos que están guapos, guapos, de verdad, y observé que, en su copa, disimuladas un tanto, por el follaje de los cítricos, pendían numerosas naranjas verdes, como verde era aquella que se desprendió, o la desprendieron, unos días atrás y rodando, rodando, llegó a parar encima de la acera.

Miré y volví a mirar uno por uno a los tres árboles de cítricos que crecen al oeste de la plaza y dos estaban cuajaditos de frutos que gozaban de una salud estupenda y que anuncian tiempos mejores y, el tercero, se encontraba pelado del todo, no aparecía “colgado” de sus ramas ni un solo fruto o, por lo menos, yo no los vi. Era aquel que, en la primavera, tampoco se había adornado con flores de azahar y, claro, sin flores, no cabe esperar cosecha de fruta alguna.

Como hiciera en primavera, con mi telefonillo saqué las instantáneas que acompañan este escrito, fotos de las que me sirvo para enviarte mi saludo, mis

         ¡¡¡¡¡¡BUENOS DÍAS!!!!!!

16.9.2021. Jueves.  (C. 1.371)

P. Alfonso Herrera Serrano. Carmelita. 


miércoles, 15 de septiembre de 2021

El Retrato del Rvdo. D. Francisco Díaz Alcover.

ESTAMPA CAUDETANA.

EL RETRATO DEL RVDO. D. FRANCISCO DÍAZ ALCOVER.

Mientras esperaba a que el sacristán, Juan Doménech, diera la orden de salida para celebrar la Eucaristía de ayer por la tarde en la parroquia de Santa Catalina, una vez concluidos los preparativos, incluido el tercero de los toques de campanas con el que se avisaba a la feligresía de la inmediatez del comienzo de la liturgia vespertina, me entretuve observando los retratos al óleo que hiciera el pintor autóctono, Pedro Torres Cotarelo, de algunos de los párrocos que ejercieron como tales en esta parroquia desde finales del siglo XIX hasta los años cincuenta del siglo pasado. Ya te he hablado en mis “Buenos Días”, alguna vez, de esos retratos.

Cuando llegué al cuadro del cura pilón de esta parroquia de la Real Villa de Caudete, RVDO. D. FRANCISCO DÍAZ ALCOVER, la fotografía que ilustra este escrito es de él, ocupó toda la pantalla de mi memoria el comentario que un quídam anónimo, hizo a mis “Buenos Días” del día 13 en el que hablaba yo del broche final, el BESAPIÉS DE LA IMAGEN, de las fiestas en honor de la VIRGEN DE GRACIA de este año que, salvo alguna manifestación, (puesta en escena de algunos cuadros de los Episodios Caudetanos en distintos lugares de la Villa, mascletá del medio día del día de la Fiesta y los fuegos artificiales de su noche, ofrenda floral), se redujeron sola y exclusivamente a los actos religioso-litúrgicos.

 El gentil comunicante venía a completar la información que aportaba yo acerca de la imagen actual de la Virgen de GRACIA y que, a su vez, me había sido suministrada por, decía yo, el “fichero viviente de la Historia de la Villa, Paco Cantos, conocido como Molinero”. Y, así, escribía el comunicante anónimo, que la práctica del BESAPIÉS a la VIRGEN DE GRACIA en el domingo siguiente a su fiesta, fue implantado en el año de gracia de 1942 por este sacerdote caudetano, añadiendo, además, que, Don Francisco, era un gran músico y que compuso el himno de la coronación y del centenario de 1907.

Y, sí, antes de que Juan Doménech iniciara el camino hacia el altar pensaba yo:

“Voy a ilustrar la noticia de mi comunicante anónimo dando a conocer la figura de aquel sacerdote pilón, Don Francisco Díaz Alcover, publicando su retrato, el que le pintara Pedro Torres Cotarelo y que ocupa un lugar en la impoluta pared de la sacristía de Santa Catalina, junto a otros colegas que le precedieron y le sucedieron en el cargo de párroco”.

Recibe mi saludo, mis

        ¡¡¡¡¡¡BUENOS DÍAS!!!!!!

15.9.2021. Miércoles.  (C. 1.370)

P. Alfonso Herrera Serrano. Carmelita.

martes, 14 de septiembre de 2021

Todavía no se ha Cerrado la Fiesta.

ESTAMPA CAUDETANA.

TODAVÍA NO SE HA CERRADO LA FIESTA.
Cierto que la sagrada imagen de la Virgen de GRACIA, LA PATRONA de la Real Villa de Caudete, ya volvió al santuario. Cierto que ya tuvo lugar, el domingo pasado, el besapiés de la imagen. Cierto que ya se despidieron las Fiestas. Y cierto que ya se vislumbra en lontananza la Semana Festera que parte el año en dos aquí en Caudete, la mitad del mismo va cuesta abajo a su encuentro y la otra mitad que nos dejará a las puertas de la Fiestas de Moros y Cristianos del año 2022.
Pero, la verdad sea dicha, todavía quedan en la Villa elementos que llaman nuestra atención y nos hablan de unas Fiestas que, por haber sido muy mermadas debido a las restricciones impuestas por una pandemia,  han venido a hacérnoslas presentes mediante una serie de carteles de hule en los que aparecen fotografías que, colgando de ventanas y balcones de las casas de los lugareños, recogen distintos momentos de las FIESTAS DE LA VILLA  de modo que, viéndolas todas puedes hacerte una idea de lo que hubieran sido dichas FIESTAS a base de los momentos vividos en celebraciones de años pasados. Y como siguen colgadas en ventanas y balcones, podemos decir, aunque sea mucho decir, que todavía estamos, de alguna manera, en FIESTAS.
Algunas de esas fotografías son las que abren este escrito.

 Recibe mi saludo, mis

  ¡¡¡¡¡¡BUENOS DÍAS!!!!!!

14.09.2021. Martes.  (C. 1.369)

P. Alfonso Herrera Serrano. Carmelita.