miércoles, 3 de junio de 2026

El Capirote de Fuente la Higuera.

ESTAMPA CAUDETANA.

EL CAPIROTE DE FUENTE LA HIGUERA.

Podrías argumentar que, si es de Fuente la Higuera, no es propiamente una estampa caudetana.

—Cierto, pero podemos apropiarnosla. ¿Por qué no?

EL CAPIROTE DE FUENTE LA HIGUERA viene a ser como una especie de patrimonio de todos aquellos que hacen su vida en los ámbitos donde se juntan Valencia, Alicante y Albacete.

Esa preciosa fotografía la obtuve ayer al iniciar mi vuelta del paseo que hago cada día que me es posible, hasta la glorieta de la Cruz.

Al llegar por la avenida dedicada al concejal asesinado por ETA, Miguel Ángel Blanco, en el inicio de la avenida del Atleta Antonio Amorós, me paré.

Suelo hacerlo cada vez que paso por ese punto para contemplar, una vez más, el CAPURUTXO DE LA FONT DE LA FIGUERA —así lo llaman en valenciano—. Y lo hacen debido, muy posiblemente, a la similitud que guarda con ese aditamento con que cubren sus cabezas los penitentes en las procesiones de Semana Santa.

Es la montaña emblemática de ese pueblo, el último de la provincia de Valencia antes de unirse a las tierras albaceteñas. No dista mucho de esta Real Villa de Caudete. Somos vecinos.

Ayer, en una tarde despejada y clara, destacaba de forma especial. Ya lo ves en la fotografía que ilustra mis letricas. Destacaba por su forma, esculpida durante siglos y siglos por lluvias, granizos, hielos y por los aires cargados de arenilla que, cual escultores famosos, le han ido dando esa figura tan singular.

Llama poderosamente la atención. Yo, siempre que paso por allí, me paro a disfrutar contemplándola. Uno es así.

Su característica silueta cónica, coronada por la cruz, hace que destaque desde muchos kilómetros a la redonda.

La cima principal alcanza los 901 metros de altitud y domina el corredor natural entre Valencia, Alicante y Albacete.

Un paisano, bombero en Almansa, al verme tan embebido en su contemplación, detuvo su camino y, sin más, dijo:

—Bonita vista del Capurutxo de la Font de la Figuera.

—Y que lo digas —le contesté.

Él fue quien me dijo el nombre de la montaña y quien apostilló:

—Desde aquí la vista no tiene desperdicio. Pero desde lo alto de él, a unos 901 metros de altitud, desde el mirador allí existente, al que se llega tras haber salvado andando ocho o nueve kilómetros, tampoco lo tiene.

Y es que, ya sea ver toda la planicie hasta el horizonte desde nuestra esquina de las avenidas de Miguel Ángel Blanco y del Atleta Antonio Amorós, o contemplarla desde lo alto del Capurutxo, se nos muestra la misma estampa desde lugares opuestos:

Los campos de cereal, ya dorados por el calor de finales de primavera.

La alineación de olivos.

Las naves del polígono industrial al pie de la sierra.

Y, sí, al fondo, la figura del Capurutxo parece vigilar todo el valle como un centinela de piedra entre Valencia, Alicante y Albacete.

Sobre los campos ya maduros de junio, su silueta puntiaguda se alza dominando el corredor de Almansa, referencia permanente para caminantes, agricultores y viajeros. Y también para mí, que cada día que puedo me detengo a contemplarlo.

A lo mejor te preguntas la razón por la cual me detengo a mirarlo.

Pues, mira, no lo sé. Quizá, muy posiblemente, porque despierta en mí aquellas imágenes bíblicas que hacen de los montes lugar de encuentro con Dios.

Allí, en lo alto del monte, se encontró Moisés con Dios: en la zarza ardiente; en el Horeb, donde recibió las tablas de la Ley; allí donde el Señor proveyó de agua a su pueblo en el desierto. O donde se hizo Dios el encontradizo con el profeta Elías.

En el Tabor, donde Jesús se transfiguró ante Pedro, Santiago y Juan.

En el monte desde el que proclamó las Bienaventuranzas.

En el Calvario, donde fue crucificado.

Y en el monte desde el que ascendió a los cielos.

Quizá por todo ello, cada vez que contemplo el Capurutxo, algo de aquellas montañas sagradas vuelve a hacerse presente en mi imaginación.

Recibe mi saludo.


¡¡¡BUENOS DÍAS!!!

3.6.2026. Miércoles. (C. 2.573).

P. Alfonso Herrera. Carmelita.

martes, 2 de junio de 2026

El cactus cacahuete.

ESTAMPA CAUDETANA.

EL CACTUS CACAHUETE.

Los botánicos lo llaman Echinopsis chamaecereus. Con anterioridad lo llamaban Chamaecereus silvestrii o Lobivia silvestrii.

Crece muy a gustito en tiestos posados en los alféizares de las ventanas de claustro alto de este convento de San José (el Carmen)

Pero éste no es más que uno de los muchísimos lugares donde ha asentado sus reales este viajero empedernido.

Fíjate que es oriundo de las laderas andinas del norte de Argentina, de Tucumán - entre 1000 y 2000 metros de altura - y, desde allí ha viajado por todo el mundo donde el sol tiene mucho que decir. Aunque, la verdad sea dicha, este cactus hace mejores migas con el sol jovencito, el de las mañanas.

En el claustro, no obstante, aguanta bien cuando, puesto en todo lo alto, comienza a bajar, que es el momento en que más pega.

No es muy exigente, como la gran mayoría de la familia de los cactus. Eso sí, no consiente que se le mueva, ni que se le eche mucha agua cuando sus ramitas se llenan de botones que explotarán en preciosas flores en forma de tubos de un rojo fuerte porque se enfada, - como te lo digo -, y, como una mala madre, se sacude los botones y te deja a la luna de Valencia, sin flores.

Cosas que tiene la naturaleza a la que hay que respetar para que ella te responda como es debido.

Ya le ves en la foto. Es una planta muy densa con tallos como dedos o cacahuetes de un color verde claro.

Se defiende del medio sirviéndose de finas espinas blancas que, todo sea dicho, no hacen daño a la piel humana, porque son blanditas y no pinchan.

Sus flores, ya las ves, de un rojo-anaranjado intenso, de 4-5 cm, forma de embudo. Salen de los lados en tallos jóvenes. 

Hacen su aparición entre mayo y junio en sucesivas oleadas que se suceden unas a otras, como las olas del mar, viniendo a ocupar el lugar de las anteriores. Porque, como sabes solo duran un día o, a lo sumo, dos. 

Pero ni lo notas porque así están aflorando a lo largo de dos semanas. 

Como las higueras echan sus higos en las ramas nuevas de cada año, este cactus hace lo mismo. Florece en sus ramitas nuevas por lo que es necesario podarlo quitándole cada otoño las ramas viejas (de tres años o más).

Buen ejemplo para el ser humano. No debe anclarse, debe estar en constante renovación para dar fruto. 

Qué bien vienen, a este propósito, aquellas palabras de Jesús cuando hablaba a la gente del campo sobre el cuidado que se debe tener con la viña:

 "Yo soy la vid y mi Padre es el labrador. Al sarmiento mío que no da fruto lo corta. Y al que da fruto lo poda para que dé más fruto"(Jn 15,1-2).

El cactus CACAHUETE, florecido, todo él una belleza, te acerca hoy mi saludo.


¡¡¡BUENOS DÍAS!!!

2.6.2026. Martes. (C. 2.572)

P. Alfonso Herrera. Carmelita.

lunes, 1 de junio de 2026

Hace calor.

ESTAMPA CAUDETANA.

HACE CALOR.

No hace falta que nos lo diga nadie. 

El calor se siente y se sufre y el cuerpo que se ve en esa tesitura se pone, el pobre, a sudar por cada poro un goterón.

Pero, no obstante y erre que erre, nos lo dice todo el mundo:

Los chicos del tiempo de la tele son reincidentes y vienen a decirnos: "es lo que hay". Pero, sobre todo, aquellos con los que nos cruzamos por la calle -¡Ufff! ¡Qué calor hace! -, como si uno no tuviera noticias de ello.

Y, claro, desde nuestros adentros se levanta, como si fuera un géiser, un borbotón de calorías. 

Y, sí, contestamos: Cierto, ¡Qué calor! ¡Esto no es normal en este tiempo!

Y aquel con quien nos cruzamos, para darnos ánimo va y nos dice:

- si esto es así ahora, espera a que llegue el lapso de tiempo de julio y agosto, entre Santiago y Santa Ana, en que pintan las uvas y la Virgen en que ya estarán maduras. Porque nos vamos a enterar.

Pero quienes nos lo dicen de una manera natural hasta dejarlo de sobra son los mínimos.

Bajaba yo ayer por la Avenida de la Virgen de Gracia, como tantas veces, cuando, al pasar por delante de dos viviendas igualitas, gemelas, los vi.

Tres gatos parecían gritar a toda pastilla ¡Uf! ¡Qué calor!

No pienses que maullaban lastimeramente, ¡qué va! Lo gritaban a todo quisque que por allí pasábamos  con sus poses.

Juzga tú viendo las fotografías que te adjunto.

En la primera, la que abre estas letricas, vemos un tiesto ornamental en cuya copa destaca no una preciosa planta. Allí acurrucadico, se encuentra sumido en un sopor absoluto un minino.

No creas que se dignó despegar los párpados para verme. Ni siquiera prestó atención a mis bisss, bisss, bisss. 

"Pasó olímpicamente de mi". Estaba muy a gusto en el frescor que sin duda le otorgarían unas plantas a las que aplastó.

En el cemento de la entrada a la segunda casa, allí donde daba la sombra, dos coleguillas del anterior, totalmente indolentes, yacían cuan largos eran, dormían envueltecicos por el bochorno ambiental, "sufrían" una siesta en la que soñarían, sin duda alguna, con frescas brisas.

O quizá, no. Pues, a lo mejor, estaban en su salsa disfrutando como enanicos con el fuerte calor reinante, porque, como es sabido, los gatos son frioleros y del agua fría huyen como un ser humano lo hace del diablo.

No sé, no sé. Estoy proyectando nuestro sufrir el calor a los gatos y, ¿quién sabe? A lo mejor, presa del sudor que pegaba mi camisa al torso, di en pensar que los listos felinos se encontraban de aquella guisa por el ahogo que inflige el calor a los que no somos poiquilotermos.

"¿Quién dijo miedo habiendo hospitales y cementerios?"

Afirma el dicho indicando que las dificultades que el ir por la vida no deben impedir el inherente deber de sacar adelante nuestra encomienda.

Jesús nos dijo:" No os dejaré solos. Estaré uncido al yugo tirando con vosotros hasta el fin de los días" (Mt. 28,20)

Recibe mi saludo,


¡¡¡BUENOS DÍAS!!!

1.6.2026. Lunes. (C. 2.571).

P. Alfonso Herrera. Carmelita.

domingo, 31 de mayo de 2026

ACALUCA se mueve.

ESTAMPA CAUDETANA.

ACALUCA SE MUEVE.

Aquí, en la Real Villa de Caudete, es sobradamente conocida ACALUCA —Asociación Caudetana de Lucha contra el Cáncer—.

No paran; siempre están en movimiento.

No reciben órdenes de la AECC ni están asociados con ella. Nuestra ACALUCA es de índole local e independiente, según he escuchado.

Es una asociación sin ánimo de lucro. Todo el aporte que reciben o consiguen lo destinan a ayudar a los vecinos a quienes se ha diagnosticado un tumor cancerígeno y a sus familias.

El objetivo que persigue esta asociación no es otro que:

- Apoyar a pacientes y familias mediante el acompañamiento, la orientación y la ayuda psicológica.

- Organizar charlas y mesas informativas en días clave, como el 19 de octubre, Día del Cáncer de Mama, o el 4 de febrero, Día Mundial contra el Cáncer, con el único fin de prevenir la enfermedad y concienciar a la ciudadanía.

- Suministrar a los enfermos, en calidad de préstamo, pelucas, pañuelos, sillas de ruedas, camas articuladas, etc.

- Recaudar fondos con un doble fin: contribuir a la investigación y proporcionar ayudas directas a enfermos de la Villa. 

Para ello organizan loterías, mercadillos solidarios, galas benéficas y carreras, entre otras actividades.

Y, precisamente, para la mañana del día de hoy, último de los del mes de mayo, han programado la XI MAREA SOLIDARIA, consistente en una marcha de cuatro kilómetros, uniformados con camisetas de color rosa clarito.

Tendrá lugar el evento a las 11:00 horas de la mañana, para lo que han citado a todos los inscritos un cuarto de hora antes para «calentar motores», desentumecer músculos, en mitad de la calle Mercado, bajo la pancarta cuya fotografía ilustra estas letricas, teniendo como fondo la torre de la iglesia del convento de San José (el Carmen), de 1670.

Siempre, en cada una de las diez ediciones anteriores, fue muy concurrida la MAREA, y es de esperar que la undécima siga por los mismos derroteros, si es que no la supera con creces.

No falta el aliciente —estos asociados están en todo— consistente en el montaje de una caseta donde se puede almorzar degustando excelente jamón cortado por verdaderos especialistas en el tema.

Así, al tiempo que se soluciona el almuerzo de marchadores y gentes que solicitaron plaza en la fila cero, allegan más posibles.

Y es que son listos estos chicos de ACALUCA. No dejan escapar una.

Y hacen muy bien, porque el fin que persiguen bien lo merece.

Qué bien viene aquí, cómo ilumina el acontecimiento, aquel dicho de Jesús:

«Lo que hiciereis a uno de estos, mis humildes hermanicos enfermos, a mí me lo hacéis» (Mt 25,40).

Recibe mi saludo.


¡¡¡BUENOS DÍAS!!!

31.5.2026. Domingo. (C. 2.570).

P. Alfonso Herrera. Carmelita.

sábado, 30 de mayo de 2026

La Lantana Camara.

ESTAMPA CAUDETANA. 

LA LANTANA CAMARA

Si subes por la acera de la avenida de las Jornetas, después de pasar por la calle Puerta de la Villa vas a llegar inmediatamente al número 7 y no hace falta que vayas poniendo atención.  Ella misma se te mete por los ojos a pesar de que se encuentra en el jardincico sito en la entrada a esa vivienda.

Ya me he servido de esta planta que se te mete por los ojos a la que llamamos LANTANA, en alguna que otra ocasión.

Ayer por la tarde cuando estaba a punto de rendir mi caminata y antes de doblar por la calle dedicada al Santísimo Sacramento, la vi. 

Y, claro, como me ocurre en esos casos, me detuve un rato y, con el paraguas totalmente abierto para librarme del ataque inmisericorde de los rayos del sol, paré un ratito para contemplar ese macizo que ilustran mis letritas de hoy. 

No sé si te dije que la LANTANA tiene entre sus genes uno, el viajero. Y un buen día algunos especímenes -son más de 300 las especies, se echó el atillo al hombro y se puso a caminar. 

Cansada de estar en el centro y sur de sudamérica se las arregló para pasar el mar y llegar a Europa y, desde Europa, a toda zona templada donde el sol hace de las suyas.

Esa es la razón de que entre en el elenco de las 100 especies invasivas más perseguidas, en según qué lugares, como en Australia y en Canarias, se encuentre ella. 

Es un arbusto perenne que si se dan las características propicias puede alcanzar los dos o tres metros.

Se emplea mucho en jardines por la constante floración que lleva a efecto desde los albores primaverales, hasta la primera helada. 

Es muy pilla porque ahí donde la ves toda florida, es tóxica y los gatos y perros lo saben de sobra por lo que con ella pocas bromas. Ni aunque tengan ganas de delimitar con orines su terreno, no lo harán en ella, ni en sus alrededores.

Sólo cuando sus semillas maduran y se tiñen de negro vienen a satisfacer el hambre de los volátiles.

Es una verdadera amiga del sol. Lo busca y disfruta de él cuando más alumbra al que consume no menos de seis horas para estar satisfecha.

Es tóxica. Si la consumes te traerá problemas hepáticos, pero no es mala del todo porque si te da por acariciar sus hojas y sus flores, como si la hicieras cosquillas, te paga con una agradable fragancia tirando a cítrico-picante. Eso sí, a los perros y gatos, maldita la gracia que los hace.

Pero lo más bonito que tiene este arbusto son los ramilletes de flores que van cambiando a lo largo de su crecimiento: amarillo → naranja → rojo en la misma cabeza. También hay variedades blancos, rosas, morados, bicolor.

No te guarda rencor si la plantas en mala tierra y si te olvidas de regarla porque aguanta la sequía a cuerpo gentil.

Eso, sí, lo que no aguanta nada, nada, es al hielo porque les hace fosfatina su preciosa copa. Pero, aún y así, tampoco se apura mucho cuando esto ocurre porque a la primavera siguiente rebrota pujante.

Y lo que le viene bien, a las mil maravillas, es la poda. Si la metes la tijera por febrero te lo agradecerá grandemente multiplicando sus flores.

Es muy acogedora pues hace muy buenas migas con polinizadores de toda índole, mariposas, abejas, colibrís....

La naturaleza hace de la LANTANA un ejemplo a seguir por el ser humano. Porque cuando las cosas se ponen feas, muy cuesta arriba..., no hay que tirar la toalla, hay que seguir sobreponiéndose y dar de sí buenas obras que beneficien a sus prójimos.

Recibe mi saludo.


¡¡¡BUENOS DÍAS!!!

30.5.2026. Sábado. (C.2.569)

P. Alfonso Herrera. Carmelita.

viernes, 29 de mayo de 2026

capsicum Annuum.

ESTAMPA CAUDETANA.

CAPSICUM ANNUUM.

Anda que sí, CAPSICUM ANNUUM ¿A que lo usas todos los días para llamar a esa planta que tiene una flor tan preciosa, con tipo de vedette en pasarela?

No lo creo. Tú lo que harás será emplear su fruto para muchos preparados en la cocina. Y, por supuesto, no harás ni caso a esos señores que entienden un montón de plantas y que la han bautizado con ese nombrajo tan feo.

Lleva unos cuantos días un tanto aburrida, con las hojas mustias, y no precisamente porque le falten nutrientes, porque yo me preocupo mucho de ella.

Fíjate si me preocupo que la he tenido durante el invierno metidica en mi cuarto para que el frío no la secara hasta las raíces. Sólo la sacaba al alféizar de mi ventana para que  tomara el sol cuando aparecía por lo alto del claustro conventual.

Y, claro, he dado en pensar que, a lo mejor, en el reino vegetal acontece como en el humano, que hay tiranteces y envidias.

Y, si así fuera, estaría un tanto justificado por aquello de que mucho dedicarme a otras plantas y nada a ella siendo así que compartimos cercanía y mucho roce.

Y, además. Hasta me ha ofrecido ya dos de sus ricos frutos que me han servido para, cortados en tiras, acompañar a legumbres cocidas haciendo las veces del pan.

CAPSICUM  es el nombre científico del pimiento/chile más común del mundo. 

Es la especie de la que salen casi todos los pimientos dulces y picantes que consumimos: pimiento morrón, jalapeño, cayena, guindilla, serrano, pimiento de Padrón, etc.

No era conocido a este lado del Altántico hasta que los atrevidos navegantes que acompañaron a Colón nos la trajeron de las américas, más concretamente de lo que más tarde sería México y lugares adyacentes. De lo conocido como Mesoamérica.

Los hay que están llenicos de la capsaicina y, éstos, pican y pican y, algunos, a rabiar.

Hay especímenes que solo duran un año y otros más. El mío ya va caminando por su segundo año.

La baya hueca, su fruto se viste, según su tipo, con ropaje de distinto color, hasta los hay negros como el betún. 

Hay unos que se lucen produciendo pimientos hermosos y los hay que no pasan de ser pequeñicos. El mío los da pequeños

Mis pimientos aguantan muy bien el sol pletórico de fuerza que lo visita cada mañana hasta medio día.

Con toda seguridad, el bueno de Colón vería cómo era empleado por los aborígenes en la preparación de sus pitanzas y se los trajo para acá a su vuelta y como resultó ser un correndo, se ha llegado hasta la India donde lo tienen, como aquí en España, de base de su cocina.

La capsaicina, que es lo que pica a las papilas gustativas, resulta que es estupenda para otros usos como los sanitarios. Lo emplean en cremas para uso tópico contra dolores musculares y neuralgias.

A sus bayas los científicos los llaman frutas y los cocineros, verduras.

Espero haber subsanado el despiste y es que, como afirma el refrán tan nuestro:

 "Donde hay confianza, da asco".

Esa fruta o verdura, tan válida para multitud de platos de cocina, me lleva a pensar que, como él, la gracia que Dios nos da también nos sirve para toda ocasión y necesidad.

Recibe mi saludo,


¡¡¡BUENOS DÍAS!!!

29.5.2026. Viernes  (C. 2.568).

P. Alfonso Herrera. Carmelita.

jueves, 28 de mayo de 2026

Las Amarilis.

ESTAMPA CAUDETANA.

LAS AMARILIS.

Las vi tan frescas y lozanas. Las vi tan guapas que no pude por menos que detenerme para convertirlas en tarjeta para mi saludo de hoy.

Fue ayer por la tarde. Me encaminaba, dando mi rodeo acostumbrado, para llegarme hasta la parroquia de Santa Catalina, cuando oí su siseo.

Y es que las plantas, nos dicen los que mucho saben de ellas, tienen su idioma, se comunican entre ellas.

Pero ayer quien las oyó fui yo pues, al pasar frente a ellas, escuché su siseo que, con toda seguridad, me estaba diciendo en su idioma:

—Adiós, guapo. No tengas prisa —sí que la tenía, me esperaba para confesar una penitente—. ¿Es que ya no te acuerdas de que el año pasado también tuvimos un encuentro? Con nosotras no, con nuestras hermanas mayores, que nos dejaron su lugar.

Caí en la cuenta. Sí, el año pasado sus predecesoras también requirieron mi atención.

Y, como eran tan bonitas, como bonitas son sus hermanicas de ahora, me las llevé en la cámara oscura de mi telefonillo y luego, pletóricas, salieron pitando a la luz de una mañana de mayo para llevarte mi saludo.

Pues eso, y no precisamente por envidia de sus hermanicas mayores, son tan monas ellas, quieren salir desde el tiesto que presta guardia en la puerta del garaje de la vivienda de la avenida de la Virgen de Gracia, cuyo número ves por encima de ellas.

Quieren lucirse y, para conseguirlo, ¡qué tunas son!, quieren servirse de mí para lucirse porque saben que las voy a poner en el balcón que es la Asociación Cultural de Amigos de la Historia CAUDETANA, a vista de todo el mundo.

“El que dice la verdad, ni peca ni miente”, afirma el dicho, y ellas me están diciendo sin recato ni vergüenza alguna: somos guapas, guapas, hasta dejarlo de sobra. Anda, llévanos de paseo.

Las llaman coloquialmente LA SUEGRA Y LA NUERA porque, saliendo de un mismo pedúnculo, no se miran la una a la otra. Lo hacen para otro lado.

Pues nada. Hoy te llevan mi saludo las AMARILIS luminosas que crecen en el patio de una casa de la avenida de la Virgen de Gracia.

Como las AMARILIS deberían surgir y florecer en nosotros esas semillas que Dios siembra en nuestro interior.


¡¡¡BUENOS DÍAS!!!

28.5.2026. JUEVES. (C.2.567).

P. Alfonso Herrera. Carmelita.

miércoles, 27 de mayo de 2026

Trichocereus Macrogonus.

ESTAMPA CAUDETANA.

TRICHOCEREUS MACROGONUS.

Ayer pegó, y a base de bien, el calor. Se hizo notar porque, además, los distintos tipos de aire que suelen corretear por la villa y sus aledaños estaban de reposo absoluto.

Lo noté de modo especial en el trecho que, naciendo en la avenida de la Libertad, carece de edificaciones que defiendan de los ataques certeros de un sol todavía fuerte. Eran las 18,45 horas.

Dejé atrás dos viviendas de construcción funcional que daban poca sombra, hasta que llegué al primero de los imponentes chalets que jalonan esta avenida.

Agradecí de modo especial la protección que me iba dispensando, poniéndome a salvo de los hirientes rayos solares.

Iba con la mirada baja, puesta en la acera. No me interesaba ver en lontananza porque el camino ya me lo sabía.

Pero no me pasó desapercibida.

Porque subliminalmente, por el rabillo del ojo, se introdujo en mi cerebro la imagen de un esbelto cactus al que, en su punta, se le estaba abriendo una gran y hermosa flor.

Detuve mi caminar, di tres pasos para atrás y, sacando mi telefonillo del bolsillo, fijé la preciosa imagen que aparecía ante mis ojos.

No tuve que marcharme a los Andes peruanos, bolivianos o argentinos, ni subir esos 1.500 metros de altitud donde empiezan a erguirse estos hermosos cactus, poblando las lomas que llegan hasta los tres mil metros de altura.

No, no tuve que viajar hasta allí. El jardín del beneficioso chalet que me concedía una tregua en el abrasador ataque del sol los estaba poniendo ante mí para mi disfrute.

Y, claro que disfruté contemplando cómo anunciaba la noche sirviéndose de la preciosa e imponente flor que se estaba abriendo en la cumbre de una de sus columnas.

Digo que estaba abriéndose porque, a pesar de lo duro que es este cactus —que aguanta hasta los siete grados bajo cero—, su flor es tan suave que no aguanta los "piropos" solares y disfruta grandemente permaneciendo abierta solo durante la noche.

Del sol huye como del diablo, que todo lo marrota. Por eso sale a Oriente del cactus y no a Occidente. Así no la palicea haciéndola empalidecer.

Solo así llegará a ser la reina de la noche en el jardín del chalet donde crece.

Yo tengo plantado, en un gran tiesto, un hermano que crece ligero en busca de los tres metros, que casi, casi alcanza.

Pero todavía no ha florecido.

Eso sí, me ha sacado dos plantones que le andan a la zaga.

Como siga así, me voy a ver en la necesidad de trasplantarla al suelo.

Así de listos, como el cactus defendiendo su flor, deberíamos ser los seres humanos para que nada, ni el diablo, haga de las suyas con nosotros fastidiando los dones con que Dios nos bendice.

Recibe mi saludo,


¡¡¡BUENOS DÍAS!!!

27.5.2026. Miércoles. (C. 2.566).

P. Alfonso Herrera. Carmelita.

martes, 26 de mayo de 2026

Los chicos se lo pasaron bomba.

ESTAMPA CAUDETANA.

LOS CHICOS SE LO PASARON BOMBA.

Podía haberte dado noticia de el hecho en el día de ayer pero como afirma el dicho castellano: 

"donde patrón no manda marinero" 

Y, claro, ayer tenía usía, la Sagrada imagen de la Virgen de Gracia, la Patrona del lugar.

Pero también tuvo lugar otro acontecimiento digno de reseñar.

Es sabido que en estos fines de semana  de mayo se van sucediendo las distintas tandas de niños que se acercan a recibir a Jesús Sacramentado por primera vez. Y es una gozada verlos vestiditos con sus preciosos atuendos caminar junto a sus familiares poniendo en las calles de la villa versos poéticos de vida.

Antes de ayer, domingo de Pentecostés, tuvo lugar la última de las celebraciones.

También es sabido que con tal motivo a las familias de los niños que acceden a este encuentro primero con el Señor Jesús echan la casa por la ventana. 

Eso ocurrió precisamente en esta ocasión. Me encontraba en la glorieta de la Cruz contemplando como el sol iba poniendo luz en la Sagrada Imagen de la Virgen de Gracia y, desde más allá me llegaban los sones de músicas alegres y, sobre todo, de un griterio de niños que se lo estaban pasando bomba. 

No pregunté, pero presumo que los padres de una de las criaturas, o de varias, vete tú a saber, emulando un tanto a las celebraciones festivas que, en torno a la infancia y a la niñez, nos presentan esas películas preciosas que, a veces pasan por los distintos canales de la televisión, en las que vemos en patios de casas idílicas grandes elementos de plástico inflados que semejan figuras de animales, en los que juegan y se divierten los niños, mandó, o mandaron, instalar, en un espacio hábil del polideportivo Antonio Amorós, uno de esos castillos inflables.

Y había que ver y oír a la chavalería divirtiéndose,  todos al alimón, en la zona de la entrada  y, de cuando en cuando, asistir a cómo se lanzaban  algunos por la rampa. 

Desde mi banco en el corralico, alcanzaba a verlos más allá del monumento a la Cruz.

Faltando poco para las 19,30 levanté mis reales del banco para emprender el camino de vuelta a la urbe y, allí donde estuvo levantado el elemento hinchable donde lo habían pasado de fábula los niños, ya no existía otra cosa que un montón de plástico de color arrugado, desinflado. 

Los niños y los invitados todavía estaban dando buena cuenta de lo que constituiría la merienda-cena de un día para no olvidar, para guardar siempre en la memoria.

Hubo un momento en que, ésta,  mi memoria, me situó en mi pueblo de Oropesa de Toledo, en un día como el domingo pasado, en la Solemnidad de la Santísima Trinidad (la celebraremos el domingo próximo), un 13 de junio, con un calor que derretía las piedras. Aquel día yo también me acerqué a tomar a Jesús por primera vez. 

Entonces no tuvimos castillos inflables. El Sr. Cura, Don Eduardo Martín Gallinar, que fue íntimo amigo de nuestro mártir, el P. Alberto Marco Alemán, carmelita, nos invitó a toda la tropa, unos setenta chavales, a chocolate con churros que nos fue servido por las catequistas. (Entonces había que ir en ayunas a recibir a Jesús Sacramentado).

Liego, mi madre me llevó, andandito, bajo un sol de justicia a Peñitas, lugar donde se levanta la ermita de la Patrona de la Villa oropesana, a un kilómetro de la misma para entenderse entre ellas. Nunca supe de lo que hablaron, mi madre no me lo dijo,  pero siempre pensé que el objeto de su conversación fui yo.

Bueno le es recordar a todo cristiano el día de su Primera Comunión. Pero mucho mejor es acercarse con frecuencia al Señor Sacramentado.

Recibe mi saludo, mis 


¡¡¡BUENOS DÍAS!!!

26.5.2026. Martes. (C. 2.565).

P. Alfonso Herrera. Carmelita.

lunes, 25 de mayo de 2026

Ayer se portó el Sol.

ESTAMPA CAUDETANA.

AYER SE PORTÓ EL SOL.

Ciertamente ayer se portó el sol.

No, no tuvo impedimento alguno para llenar con su luz a la coronada como reina de todo lo que salió de las manos de Dios, representada en su imagencica de piedra. 

Es venerada esta imagen, ya te lo he dicho en multitud de ocasiones, en la glorieta de la Cruz, allí donde se exalta el signo de una entrega, de un compromiso, de un bien para la humanidad. La entrega de Jesucristo a Dios Padre, por nosotros. 

Me encontraba sentado en el banco en el que suelo hacerlo siempre que el sol no lo martillea con sus rayos. 

Acababa de llegar de la iglesia del monasterio de las monjas Carmelitas de clausura donde había cerrado el manifiesto en el que se venera a Jesús Sacramentado, cada tarde del domingo, de 16:30 a 18 horas. 

La imagen pétrea de la Virgen Santísima de Gracia, nuestra Madre y Patrona, con su niñito en brazos, estaba parcialmente iluminada. Eran las dieciséis y catorce minutos. 

A medida que iban sucediéndose, una tras otra, las cuentas del rosario que había iniciado al salir de casa, constataba que el sol iba ganando el terreno a la columna que impedía llegar hasta la imagen sus rayos llenos de luz.

Y, en mis reflexiones,  di en pensar que el sol en su caída se había ido a posar sobre la Torre del homenaje de los castillos de mi pueblo  de Oropesa, allá en el occidente de la Autonomía Castellano-Manchega.  

Y que él, saltando de almena en almena, iba buscando el modo y la manera de librarse del molesto impedimento que representaba una de las columnas que sustentan el monumento de la Cruz. 

Y, así en el espacio de una hora, llegó casi, casi a encender con su luz toda la imagen de la Virgen de Gracia y la del Niñico. 

Muchas, muchas han sido las veces que he llegado hasta esa glorieta, y sentado, he dedicado el tiempo a reflexionar sobre esto o aquello que aconteció, acontece o puede que acontezca, en mi vida, teniéndola  a Ella, siempre, por testigo. Pero nunca, nunca la había visto tan llena de luz como consiguió ponerla en la tarde de ayer el sol en su despedida.

Y como lo pensé te lo digo:

pensé que el sol andaba saltando de almena en almena, en todo lo alto de la torre del homenaje de los castillos de mi pueblo de Oropesa, en el occidente  Castellano-Manchego para iluminarla a ella, a la sagrada imagen de su Reina, antes de dejarse caer para rodar por el mar de quercus extremeño y así llegar a zambullirse en las aguas del océano tras haber pasado por Portugal. 

Ciertamente en el día de ayer EL SOL SE PORTÓ COMO UN CABALLERO Y HONRÓ A SU REINA COMO ERA DEBIDO. LA LLENÓ DE LUZ. LA HIZO LUMINOSA. LA CONSTITUYÓ EN ANTORCHA DE LUZ DIVINA.

No podía ser de otra manera. Estamos en mayo y, en mayo, Ella nos sale al encuentro y hay que estar atentos, como atento estuvo ayer el sol para iluminarla con la lucecica de nuestra devoción por Ella.

Bien luminoso te va hoy mi saludo


¡¡¡BUENOS DÍAS!!!

25.5.2026. Lunes. (C. 2.564)

P. Alfonso Herrera. Carmelita.