jueves, 6 de agosto de 2026

También hace hoy 90 años.

ESTAMPA CAUDETANA.

TAMBIÉN HACE HOY 90 AÑOS.

La primera vez que puse los pies en esta Real Villa de Caudete fue el día 31 de julio de 2017. Al día siguiente nos iba a recibir el Sr. Obispo de la diócesis para proceder a los nombramientos de los nuevos párroco y coadjutor de las parroquias de la Villa, Santa Catalina y San Francisco.

El párroco iba a ser el natural de la Villa, P. Luis Torres Pérez; y el coadjutor, un servidor.

A mi llegada, quien había sido prior del convento de San José (el Carmen) hasta poco antes me dio noticia de los mártires habidos en la Villa al comienzo de la Guerra Civil Española, acaecida entre los años 1936 y 1939.

De los asesinados por motivos de la fe, catorce han sido reconocidos como mártires por la Iglesia y elevados a los altares. De ellos, uno, el P. Alberto Marco Alemán, era carmelita, perteneciente a la familia de «los Monjo». Fue asesinado en Paracuellos del Jarama (Madrid), cuando ostentaba el cargo de prior de nuestra casa de Ayala, 35.

Aquel día celebré la Misa, a instancias del párroco anterior, en la parroquia de San Francisco.

Hacía mucho calor. El termómetro digital de la farmacia del barrio marcaba continuamente el guarismo de 44º C.

Recuerdo que a los fieles asistentes a aquella Eucaristía, en la que me presenté informalmente como próximo coadjutor de San Francisco y de Santa Catalina, les dije que venía a compartir con ellos la fe y que, para ello, me proponía hacerlo bajo los auspicios de los beatos mártires de la Villa.

Y así lo he venido haciendo desde entonces. Siempre, en la plegaria eucarística, los he venido nombrando en el memento de los santos, así como en cada uno de los días en que tuvo lugar su martirio, además del día oficial asignado para su memoria. Y en ello sigo.

Ayer fue uno de esos días. Junto a la fiesta de la Virgen de las Nieves y la dedicación a Ella de la primera iglesia en Occidente, Santa María la Mayor, levantada en el siglo V bajo el pontificado del papa Sixto III, celebré también la memoria de los mártires agustinos: los once miembros de la comunidad que vivían en el convento que otrora fuera residencia del obispo de la diócesis cuando la Villa pertenecía a Orihuela, y de otro más que, tratando de llegar a Villena para atender a unos frailes ancianos que habían sido trasladados con anterioridad a la villa vecina, fue sorprendido y tiroteado en el paraje conocido como las Lomas de Albalat.

Los once miembros de la comunidad agustiniana fueron detenidos unos días antes y conducidos al convento de San José (el Carmen), que durante el conflicto fue utilizado como lugar de detención, como cárcel.

De los últimos días de aquellos religiosos tuve noticia de primera mano por Carmen Pérez Navarro, «la Lirona», a quien atendí espiritualmente en su casa poco antes de su muerte.

Ella les llevaba cada día el puchero, hasta el mismo día en que fueron sacados por un grupo de escopeteros que iban camino de Madrid y pararon en Caudete para «hacer puntería», según decían.

En el Sindicato los mandaron a freír espárragos. Pero al alcalde de entonces le sacaron a los frailes agustinos, a los que, mediada la mañana del día de ayer de hace noventa años, condujeron desde la cárcel hasta una loma, ya en término de Fuente la Higuera, donde los masacraron.

«¡Ánimo, hermanos! —les dijo el superior, P. Gabino Olaso Zabala—. ¡Regamos esta tierra con sangre de mártires!».

Una descarga cerrada acabó con la vida de todos ellos en este mundo, pero les abrió de par en par la puerta de la casa del Padre.

Ayer, en la parroquia de San Francisco, en el NOVENTA ANIVERSARIO DE SU MARTIRIO, los celebramos junto a la Madre, la Virgen de las Nieves, también invocada entre nosotros como Virgen de Gracia, Reina de los Mártires.

Recibe mi saludo.


¡¡¡BUENOS DÍAS!!!

6.8.2026. JUEVES. (C.2.626)

P. Alfonso Herrera. Carmelita.

Los mártires agustinos vilmente asesinados y martirizados fueron: 

P. SABINO OLASO LZABALA

P. JOSÉ PÉREZ DE CELIS

P. VICTOR GAITERO GONZÁLEZ

P. ÁNGEL PÉREZ SANTOS

P. CIPRIANO GARCÍA

P. EMILIO CAMINO NOVAL

P. FELIPE BARBA CHAMORRO

P. ANASTASIO DÍEZ GARCÍA

FR. UBALDO REVILLA RODRÍGUEZ

FR.LUCIANO RAMOS VILLAFRANCA

FR. LUIS BLANCO ÁLVAREZ

El P. DANIEL DELGADO GARCÍA Fue martirizado el 23 de julio en las Lomas de Albalat. (*)

(*) Notas históricas sacadas del libro "Persecución religiosa en la provincia de Albacete durante la guerra civil (1936-1939). 

Albacete 2004

Autor: José Deogracias Carrión Íñiguez.

Publicado por el Instituto de estudios albacetenses "Don Juan Manuel"

De la Excelentísima Diputación de Albacete.

miércoles, 5 de agosto de 2026

Haworthia Attenuata.

ESTAMPA CAUDETANA.

 HAWORTHIA ATTENUATA.

Ese fue el regalo que me hicieron las Madres Carmelitas de Clausura, popularmente denominadas «las Encerrás».

Resulta que con la llegada de agosto llegan también mi onomástica y mi cumpleaños. Y como son conocedoras de mi afición a las plantas y saben que en el claustro de nuestro convento de San José (el Carmen) las que mejor medran son las plantas suculentas, tuvieron el delicado detalle de sorprenderme con esa preciosa Planta Cebra, como la conoce el vulgo, dejando a un lado el nombre científico que le dan los botánicos: Haworthia attenuata.

Ese nombre popular le viene de las bandas de puntitos blancos que adornan sus hojas gruesas y puntiagudas, tanto por su cara exterior como por la interior.

La Madre Priora me comentó que no tuvieron que ir a buscarla allí donde termina África por el sur, de donde es originaria esta planta. La tienen en su huerta-jardín y no hicieron otra cosa que buscar un tiestecico, separar un hijuelo y plantarlo. Eso hace que el regalo tenga para mí un valor todavía mayor.

Ya la ves. Tiene forma de una elegante roseta formada por sus hojas. Y, además, es una madre estupenda porque, allí donde se unen las hojas, van apareciendo numerosos hijuelos.

Es amiga de mucha luz, pero de un sol todavía joven y sin demasiado brío. El del mediodía no le sienta nada bien. Hace con ella lo mismito que con quienes, embadurnados de cremas protectoras o no, terminan tostados por el exceso de sol en nuestras playas del levante espalol. Así que, cuando el astro rey se coloca en lo más alto de la vertical del claustro barroco-toscano del convento, ella prefiere estar resguardada.

No es una planta escandalosa, ni tampoco se da ninguna prisa en crecer. Y cuando llega el invierno prefiere que la pongan a cubierto, porque no se entiende absolutamente nada con las heladas.

Eso sí, es muy agradecida a los cuidados que se le prodigan, porque cuando llega la primavera saca de sus entrañas una larga vareta cuajadita de florecicas blancas que recuerdan los primeros rayitos del sol mañanero.

Dejo aquí constancia de mi agradecimiento a las Madres Carmelitas de Clausura por el delicado detalle que han tenido para conmigo.

Recibe mi saludo.


¡¡¡BUENOS DÍAS!!!

5.8.2026. Miércoles. (C. 2.625).

P. Alfonso Herrera. Carmelita.

martes, 4 de agosto de 2026

La quietud.

ESTAMPA CAUDETANA.

LA QUIETUD.

Sólo allí, sólo en torno al monasterio de las Madres Carmelitas de clausura, se movía un poquito, sólo un poquito, de aire calentorro que, más que acariciar, sacudía de lleno la cara.

Más abajo, en la glorieta de la Cruz, la quietud y el calorazo eran insoportables, me decía un lugareño que, después de haber intentado ser fraile en el seminario de los PP. Carmelitas de Villarreal, tras haberlo dejado

—la cosa no iba para él—

«trabajó para él y para un ciento», que afirma el dicho. En la actualidad disfruta de una jubilación placentera.

Cada tarde sale de casa con su perrito, al que trata mejor que a sí mismo —y es que da gusto ver al animal—, para que dé un paseo. Aunque yo creo, más bien, que es el perrito quien lo saca a él para que no se apoltrone, cosa que el propio dueño corroboraba porque, según me dijo, fue el mismo cánido quien, al llegar a la glorieta de la Cruz, le dijo:

—Hoy no bajamos hasta el santuario de los Copatronos. Vámonos de vuelta, porque esto es un agobio.

Y ahí tienes al buen hombre dejándose llevar por el fiel compañero que velaba, de esa manera, por la salud de su amo. Vistas las cosas, más parecía que el perro fuera el amo y no el hombre el amo del perro.

Después de dejar al gato tumbado indolentemente sobre lo que, otrora, sería la base de algún adorno, me encaminé avenida de la Virgen de Gracia abajo y comprobé por experiencia propia aquello que me había dicho el buen jubilado:

—Que en la glorieta de la Cruz y su entorno no había quien parara.

Vamos, que el perro, tirando de la correa, arrastró a su amigo en busca de la frescura de la casa.

Yo, por mi parte, departí un ratico con Aquella que estaba representada en una imagen de piedra inserte en el monumento, con la Virgen de Gracia, nuestra Patrona, y, seguidamente, volví sobre mis pasos para hacer otro tanto que mi comunicante y su perro.

Y eran ya las 20:12 horas de la tarde de ayer cuando la quietud y el bochorno reinaban en el lugar.

Recibe mi saludo.


¡¡¡BUENOS DÍAS!!!

4.8.2026. Martes. (C. 2.624).

P. Alfonso Herrera. Carmelita.

lunes, 3 de agosto de 2026

Segundo día de la Novena.

ESTAMPA CAUDETANA.

SEGUNDO DÍA DE LA NOVENA.

Cuando apareció el volantico de la Comparsa de los Mirenos en la glorieta de la Cruz, ya llevábamos esperando un buen rato una gran cantidad de gente.

Un abuelo, ejerciendo alegremente de tal, trataba de calmar a uno de sus nietecicos, que no paraba de preguntarle:

—Abuelo, ¿pero cuándo vienen? ¡Quiero verlos!

Y el abuelo, pacientemente —era su nieto, claro—, le contestaba una y otra vez:

—Estate tranquilo, que no tardarán en pasar y los verás.

En otra ocasión le respondió:

—Ya solo faltan quince minutos.

De los cuatro nietecicos que arrastraban consigo los abuelos, solo uno era el que, llevado por la curiosidad, requería una y otra vez al abuelo:

—A ver cuándo pasan los de la novena.

Se hacían notar al subir desde su sede oficial hasta el santuario, por la calle El Molino arriba y hasta la plaza de Nuestra Señora del Carmen. Llamaban la atención los miembros de la Comparsa de los Mirenos, no solo por la banda que los acompañaba, sino también por la retahíla de bombas de pirotecnia que, de trecho en trecho, hacían explotar.

El reloj caminaba raudo. El tiempo es como un atleta que no se cansa y mantiene siempre el mismo ritmo. Hacía ya un rato que la manecilla larga había sobrepasado con creces las 19:30 horas y eran esperados en la ermita de los Copatronos poco antes de las 20:00 para hacer la ofrenda floral a la Patrona, la Virgen de Gracia, y continuar con la celebración de la Sagrada Eucaristía.

Pasaron los volanticos; pasaron la Reina de las Fiestas y sus damas de honor; pasaron los responsables de la comparsa, vestidos con riguroso lujo y elegancia, y con ellos el Ilmo. Sr. Alcalde, vestido de calle por el fuerte calor que hacía ayer; el Sr. Concejal de Fiestas y algún miembro más del consistorio.

La banda de música lo llenaba todo de notas que, unidas, formaban alegres melodías que se abrían camino bajo la pérgola verde de la avenida de la Virgen de Gracia, anunciando su pronta llegada a la ermita-santuario para la celebración del segundo día de la novena en honor de la Patrona, la Virgen de Gracia.

Todas las comparsas arrastran detrás de sus mandos a un buen número de componentes, a los que se unen muchas otras personas. Pero los acompañantes que cerraban la fila de los Mirenos, más que muchos, me parecieron toda una rambla por la cantidad de gente que iba alegremente departiendo unos con otros.

Yo cogí "el tole, tole", que diría mi madre, y por la avenida del Atleta Antonio Amorós volví a casa.

La Villa estaba en silencio. No se veía un alma por las calles. Era lógico porque, por una parte, mucha gente se había dado cita en el santuario y, por otra, otras muchas personas no estaban dispuestas a soportar el calor de unas calles en cuyo asfalto había dejado el sol su impronta y que, a aquella hora, seguía desprendiendo el calor acumulado, elevándose e inyectándose en el ambiente.

Que Ella, nuestra Madre y Patrona, la Virgen de Gracia, nos auxilie y vele por nosotros, sus hijos, y también por los campos del predio caudetano, sin olvidarse de todos aquellos otros hijos que sufren horrorosamente el azote del fuego.


Recibe mi saludo.


¡¡¡BUENOS DÍAS!!!

3.8.2026. Lunes. (C. 2.623).

P. Alfonso Herrera. Carmelita.

sábado, 1 de agosto de 2026

La playa se vino de vacaciones hasta el Convento de San José.

ESTAMPA CAUDETANA.

LA PLAYA SE VINO DE VACACIONES HASTA EL CONVENTO DE SAN JOSÉ.

No, no me he equivocado. He cogido el todo por la parte, al contrario de aquella conocida figura literaria.

Resulta que, en el secarral en que se ha convertido el corralón del convento de San José (el Carmen), han llegado no, precisamente, la playa con sus finas arenas ni las dunas que va levantando la brisa marina, sino esos bellos especímenes que se alzan como banderines en lo alto de ellas: las azucenas marinas o azucenas de playa.

Después de muchos días en los que sus hojas, erguidas como espadas, formaron macizos aquí y allá por el corralón, terminaron secándose sin hacer el menor aprecio al agua que yo les iba suministrando cada jornada. Allí quedaron, marchitas, señalando el lugar donde habían vivido durante un buen montón de días.

Y ha sido precisamente ahí, en esos montoncitos de hojas secas, desde donde han emergido, como lo hace el periscopio de un submarino sumergido, unos tallos rematados por varios capullos que van reventando sucesivamente, uno tras otro, ofreciéndoseme, ¡quién lo diría!, como una hermosa manera de decirme: «Gracias por tu delicadeza, por tus cuidados, por no dejarnos en el olvido».

Y ahí las tienes, con sus flores hablándonos de aquella otra criatura legendaria: el Ave Fénix. Si esta renacía de sus cenizas, aquellas lo hacen desde la triste estampa de unas plantas que parecían hundidas en la miseria. Desde esa aparente muerte resurgen, guapas, guapas, guapas, las azucenas de playa en el secarral en que se ha convertido el corralón conventual.

Esa y no otra es la razón por la que titulo estas letricas, con las que tengo el gusto de saludarte y desearte un día estupendo: LA PLAYA SE VINO DE VACACIONES HASTA EL CONVENTO DE SAN JOSÉ.

Por otro lado, no deja de impresionarme la lección de vida que me ofrece la contemplación del florecer de la azucena de playa. Parecía muerta y ha florecido; ha surgido de las entrañas de la tierra. Imagen que me lleva a aquel otro momento en el que, desde el mismo lugar, surgió pletórico de vida Jesucristo, Nuestro Señor. Después de permanecer tres días en el sepulcro, resucitó glorioso, abriendo para siempre la puerta de aquel lugar lúgubre y oscuro a sus hermanos los hombres (Lc 24, 5-6).

Recibe mi saludo



¡¡¡BUENOS DÍAS!!!

1.8.2026. Sábado. (C. 2.622).

P. Alfonso Herrera. Carmelita

viernes, 31 de julio de 2026

Ya tenemos fecha.

ESTAMPA CAUDETANA

YA TENEMOS FECHA

Ayer por la mañana, al finalizar el rezo de los laudes —oración con la que los frailes carmelitas inician la jornada en el convento de San José (el Carmen)—, uno de sus miembros, el P. Antonio Graciá Albero, nos mostró un cartel en el que se anunciaba la fecha en la que tomará posesión, de forma oficial, de su labor pastoral como colaborador del Sr. Obispo en esta porción del rebaño que es la Iglesia de Caudete.

Con ello, el nuevo párroco confirmaba lo que durante todo el día anterior había circulado ampliamente a través de las redes sociales y que, por diversos canales, había llegado a nuestros WhatsApp: desde el grupo de sacerdotes del arciprestazgo hasta cofradías, hermandades y comparsas, además de numerosos vecinos, como mi reportero particular, Jaime Bañón. En todos los ámbitos de la Villa se comentaba ya el anuncio.

Nos comunicó que ya tenemos fecha para su toma de posesión como párroco responsable de las parroquias de la Villa: Santa Catalina y San Francisco.

Nos informó de que había mantenido conversación con el Sr. Obispo y que ambos habían fijado el 22 de agosto para dicho acto, que tendrá lugar durante la misa de las 19:30 horas en la parroquia de Santa Catalina.

De este modo, todo quedará debidamente organizado antes de las Fiestas Patronales de septiembre en honor de la Virgen de Gracia.

No precisó si el Sr. Obispo presidirá personalmente la celebración. En caso de que finalmente asistiera, conviene subrayar la relevancia de su presencia, ya que no consta que algo similar haya ocurrido en ocasiones anteriores.

En cualquier caso, con independencia de su asistencia, el acontecimiento reviste una especial importancia para la vida pastoral de esta comunidad eclesial caudetana. Uno de sus hijos, llamado al sacerdocio real en las aguas del Bautismo en el baptisterio de la parroquia madre de Caudete, Santa Catalina, ha sido promovido al sacerdocio ministerial y asume ahora la responsabilidad pastoral de esta parroquia y de su filial, San Francisco.

Aunque el nombramiento era ya conocido desde el pasado mes de abril, cuando el Consejo Provincial de nuestra Provincia «El Dulce Nombre de María» lo eligió para el servicio de párroco de la comunidad cristiana de la Real Villa de Caudete y elevó su propuesta al Sr. Obispo de Albacete para su designación oficial, el P. Antonio venía desempeñando ya esta misión, con la colaboración del anterior párroco, el P. Luis Torres Pérez, también carmelita y miembro de esta comunidad del convento de San José (el Carmen).

Deseamos al nuevo párroco y pedimos al Espíritu Santo que haga fecunda su labor pastoral en beneficio del rebaño que le ha sido encomendado.

Recibe mi saludo.


¡¡¡BUENOS DÍAS!!!

31.7.2026. Viernes. (C. 2.621).

P. Alfonso Herrera. Carmelita.

jueves, 30 de julio de 2026

El entretenimiento cultural.

ESTAMPA CAUDETANA

EL ENTRETENIMIENTO CULTURAL

Sitúate. Plaza de Nuestra Señora del Carmen. Por la mañana, en la Real Villa de Caudete. Son las diez. El sol va gritando que ya se encuentra a las puertas de la Villa, cosa que percibimos porque el frescor, no mucho, que dejó la noche se está esfumando y empezamos a sentir el calor que lo acompaña. Ya se está bien a la sombra.

Por las ventanas abiertas de par en par del convento de San José (el Carmen), por las que aún entra el aire nocturno a los interiores, se cuela la voz aterciopelada de una mujer joven.

Atraído por aquella voz, me asomo a una de las ventanas. No veo a quien habla ni a aquellos a quienes se dirige. El edificio de enfrente los oculta.

Me pareció que habían convocado a un buen grupo de críos para entretenerles la mañana, posibilitando un tiempo y un espacio de paz en sus respectivas casas, porque con el calor que padecemos...

Por el tono, la forma pausada de hablar y el vocabulario empleado, percibía que se dirigía precisamente a eso, a un grupo de ñacos pequeños.

Les explicaba lo que, al parecer, iba a ser un paseo turístico-formativo por algunos lugares de la Villa.

Les hablaba de la estafeta de Correos, que los niños conocen, aunque les aclaraba que no siempre estuvo donde hoy se encuentra. Hace mucho tiempo estaba en la calle por la que iban a pasar a continuación: la calle Mayor.

Les adelantaba que en esa calle iban a ver una casa muy antigua, edificada en 1888.

También los ponía en antecedentes de que iban a contemplar el Ayuntamiento. Y les preguntó:

—¿Sabéis qué es el Ayuntamiento?

Un niño respondió:

—Es una casa.

La cicerone le dijo que sí, que es el lugar donde hoy se reúnen el alcalde y los concejales para tratar los asuntos de la Villa.

Pero insistió la joven:

—¿Sabéis qué significa la palabra «ayuntamiento»?

El silencio en la plaza se cortaba con un papel de fumar. Nadie aventuró respuesta alguna.

Ella rompió el silencio:

—Significa «cárcel», la casa donde encerraban a la gente que se portaba mal (*).

Después llamó la atención de los pequeños sobre un adorno existente en una fachada de la plaza y les preguntó, seguramente señalándolo con el dedo:

—¿Sabéis qué es eso?

Nadie abrió la boca. Al menos yo no oí respuesta alguna.

Entonces les dijo:

—Es un trampantojo. Un trampantojo es algo que parece real, pero no lo es.

Y apostilló:

—Ya sabéis una palabra nueva para que la enseñéis en casa.

También les comentó que, antes de entrar en la plaza de la Iglesia, iban a ver una casa que mandó construir un hombre famoso de esta Villa hace más de cien años, llamado Francisco Albalat Navajas.

Finalmente les preguntó:

—¿Habéis estado alguna vez en la plaza de la Iglesia?

La respuesta fue unánime:

—¡¡Síiiiiii!!

—¿Y sabéis qué se hace en ella?

Escuché que uno contestaba:

—Allí se pone un castillo.

Ella aprovechó para hablarles un poquito de las Embajadas y de lo que cuentan sobre la historia de Caudete.

Completadas las explicaciones acerca de en qué iba a consistir el periplo mañanero, las tres mujeres que los acompañaban los pusieron en fila india y emprendieron el camino hacia la calle Mayor, momento que aproveché para «cazarlos» en el vídeo que da noticia del hecho.

En un primer momento me extrañó que no hicieran mención al convento de San José ni a su iglesia, junto a los que se encontraban y que, precisamente en aquellos momentos, llamaron su atención porque las campanas de su torre pusieron música de bronce a la reunión. Pero caí en la cuenta de que ese grupo, u otro por el estilo, suele utilizar el claustro barroco-toscano del convento como lugar de esparcimiento y de actividades lúdicas, pictóricas y formativas.

Recibe mi saludo.


¡¡¡BUENOS DÍAS!!!

30.7.2026. Jueves. (C. 2.620).

P. Alfonso Herrera. Carmelita.

(*) No sé si la entendí bien porque es bien sabido que la palabra Ayuntamiento, ni histórica ni etimológicamente, significa cárcel. Posiblemente, y creo que así sería, lo que querría decir es que, en ese lugar en alguna época de la historia, se encerrarían, provisionalmente a quienes se portaban mal.

miércoles, 29 de julio de 2026

La alegría, su estandarte

ESTAMPA CAUDETANA.   

LA ALEGRÍA, SU ESTANDARTE.

En la mañana de ayer nos visitaron cinco hermanas de la institución religiosa que dio sus primeros pasos en esta Real Villa de Caudete: las Hermanas de la Bienaventurada Virgen María del Monte Carmelo, familiarmente conocidas como «las de Orihuela», por hallarse en aquella ciudad alicantina su Casa Madre.

Tres de ellas son originarias de la gran Indonesia; otra procede de Timor Oriental; y la quinta es de esta Piel de Toro: sor Carmen Hernández, vicaria de la Institución para estas tierras del Levante español, a quien conocí siendo novicia. Traía consigo a las cuatro hermanas con un motivo verdaderamente encomiable: conocer el lugar donde, en las postrimerías del siglo XIX, comenzó a caminar la familia religiosa a la que hoy pertenecen.

Fue, si la memoria no me falla, el 6 de marzo de 1891 cuando la Madre Elisea, considerada fundadora de la nueva institución religiosa bajo la protección de la Virgen del Carmen, junto con otras cinco o seis jóvenes, se consagró al Señor mediante la profesión de los votos religiosos. Nacía así una nueva familia entregada al servicio de Cristo en la persona de los ancianos y de los niños.

Aquellas cuatro religiosas llegadas desde Oriente quisieron conocer el lugar donde comenzó a fluir la vida de su Instituto: el altar de la iglesia de este convento de San José, ante el P. Prior carmelita, P. Cirilo Font, a quien ellas veneran como cofundador.

En ausencia del Prior, las recibió un miembro de esta Comunidad, quien les fue relatando la historia del convento desde aquel lejano 1606, cuando los carmelitas se establecieron en él, hasta nuestros días.

La alegría y el gozo brotaban a borbotones de su interior y se reflejaban en sus rostros, en sus gestos y en toda su presencia.

Sin duda, el Espíritu Santo, que un día las llamó a formar parte de esta familia religiosa carmelita en sus lejanas tierras, y la propia Madre Elisea, cuya causa de canonización se sigue en Roma, fueron quienes avivaron en ellas ese profundo gozo al conocer el lugar donde nació su congregación, puesta bajo el amparo de la Virgen del Monte Carmelo.

Después de visitar el convento se dirigieron a la calle dedicada a la Madre Elisea para contemplar la fachada de la casa donde hicieron el noviciado aquellas primeras hermanas que iniciaron esta hermosa aventura, hoy extendida por cuatro continentes y con la esperanza de dar pronto el salto al quinto, Australia, y también a la China continental.

Recibe mi saludo.


¡¡¡BUENOS DÍAS!!!

29.7.2026. Miércoles. (C. 2.619).

P. Alfonso Herrera. Carmelita.

martes, 28 de julio de 2026

Desierta está la calle.

ESTAMPA CAUDETANA.

DESIERTA ESTÁ LA CALLE.

Nueve de la mañana de hoy. Desde la puerta de la iglesia del convento de San José (el Carmen) aparece toda la calle El Molino hacia abajo. Ni un alma anda por ella; ni sube ni baja.

El silencio lo envuelve todo, salvo cuando un vehículo, rara avis, baja buscando la salida de la población.

El sol ya está haciendo de las suyas desde que se asomó por encima de la chepa del mar Mediterráneo, un poco más allá de Alicante. Pareciera que nos tiene rabia porque, nada más enseñar su característica cabeza coronada de rayos, se ha liado a sacudir «a diestro y siniestro», metiendo entre nosotros un calor tal que, en un santiamén, ha hecho desaparecer la relativa y vivible frescura que nos dejó la madrugada.

Y nos dicen, desde su ventanita de colores, los chicos del tiempo que nos vayamos preparando, porque el Sáhara está poniendo en marcha sus motores generadores de vientos ardientes, tan abrasadores como sus arenas, para fastidiarnos un poquito más la semana con la que el calendario manda a la papelera sin fondo el mes de julio.

Se fue la Virgen de julio, nuestra Madre, la Virgen del Carmen, y todavía quedan quince días para que llegue la Virgen de agosto, la Asunción de María en cuerpo y alma a los cielos. Así que tendremos que hacer como los toreros: «apretarnos los machos», porque ya nos lo indica la sabiduría popular: «Entre Virgen y Virgen, el calor es el protagonista». Es decir, un tiempo de verano, verano; de calor bravo e intenso.

Quizá por eso dicen en mi pueblo, Oropesa (Toledo), que se comienza a respirar con la primera tormenta de agosto, que suele acontecer después de su Virgen, traída por los vientos del Atlántico que se nos cuelan por Ciscarros, por donde se achican, igualándose con la llanura extremeña, los Montes de Toledo. Allí dicen los que en mi pueblo viven:

«La primera tormenta de agosto se lleva el verano».

«Vamos a ver si dejan ya de visitarnos los vientos que nos manda Extremadura por estas fechas —dice Quico, al que se le conoce con el apodo de "Miserias"— y refresca un poco, porque esto es un sinvivir».

Aunque ahogadito por el calor, sale pitando... ¡Mi saludo mañanero para ti!


¡¡¡BUENOS DÍAS!!!

28.7.2026. Martes. (C. 2.618).

P. Alfonso Herrera. Carmelita.

lunes, 27 de julio de 2026

Ayer hubo doblete.

ESTAMPA CAUDETANA

AYER HUBO DOBLETE

En cada punta de la Real Villa de Caudete, desde lo más alto hasta la planicie, desde la plazuela de Santa Ana hasta el Santuario de los Copatronos, hubo movimiento festivo.

En la planicie, allá en el templo de los Copatronos, el párroco recibió, a las ocho de la tarde, a los componentes de la Comparsa de Guerreros y a todos los fieles que se les habían ido uniendo en su marcha. Marcha que iniciaron en la sede de su capitanía para, al llegar al templo, hacer su ofrenda floral a la Patrona, la Virgen de Gracia, en el primer día de la novena que se irá sucediendo, por riguroso orden, cada domingo hasta el día 7 de septiembre. Ese día, a las siete de la mañana, saldrán las sagradas imágenes de los Copatronos, junto con la de San Roque, para subir en procesión hasta la Villa y presidir los actos festivos que se tributarán a la Patrona con motivo de las celebraciones que tendrán lugar en los primeros días de septiembre.

Y en lo más alto del pueblo, en la explanada situada delante de la ermita de Santa Ana, la otra fiesta.

Es de todos sabido que en el día de Santa Ana, madre de la Virgen y, por ende, abuela del Señor Jesús humanado en las purísimas entrañas de su Hija, el mundo cristiano celebra el Día Mundial de los Abuelos y, desde 2021, por decisión del papa, de feliz recuerdo, Francisco, la Jornada Mundial de Oración por los Abuelos y los Mayores.

Pues bien, allí arriba se dieron cita, a las ocho y media de la tarde, un buen número de personas mayores, de abuelos y abuelas, que ocuparon todas las sillas dispuestas por el Ilmo. Ayuntamiento. Entretanto, correteando entre ellos y por todo el entorno, un sinfín de nietos que, contemplados desde el altillo del estrado —desde donde la noche anterior la Banda «Amigos de la Música Santa Cecilia» de Caudete había ofrecido el tradicional concierto en honor de Santa Ana, y que ayer sirvió de altar para la celebración de la Eucaristía y de acomodo para el grupo musical Renacer, encargado de animar la misa— parecían un ejército de ratoncillos.

Parafraseando aquel dicho castizo que afirma que junto a un hombre con tronío siempre hay una mujer, el sacerdote nos recordó que junto a la buena de Santa Ana se encontraba el infatigable San Joaquín, para hacernos ver que la fiesta no era solo de la abuela, a quien está dedicada la ermita, sino también del abuelo: de los dos, de San Joaquín y Santa Ana.

Después abundó en la misión de los abuelos y nos dijo que esta fiesta tan entrañable nos recuerda la inmensa riqueza que representan en la familia y en la sociedad.

Ellos son memoria viva, raíces profundas, experiencia acumulada y escuela de fe.

Nos enseñan que la vida no se mide por las prisas, sino por el amor sembrado en el corazón de los hijos y de los nietos.

Muchas generaciones aprendieron de sus labios las primeras oraciones.

Cuántos descubrieron en ellos el valor del trabajo, de la honradez, del sacrificio y del perdón. Sin grandes discursos, han sido los mejores catequistas y los transmisores más fieles de la fe.

Nos dijo, en fin, que ellos no son el pasado: son un tesoro para el presente y una esperanza para el futuro. Advirtió que un pueblo que olvida sus raíces acaba perdiendo su identidad.

Y concluyó diciendo que el día de ayer era una ocasión pintiparada para acercarse a ellos y fundirse en un abrazo cariñoso, como aquellos que les daban cuando eran niños.

Invocó finalmente a los buenos de San Joaquín y Santa Ana para que bendijeran a los abuelos y ancianos presentes y a todos los abuelos y ancianos del mundo, especialmente a los enfermos, a los que viven en soledad y a los abandonados.

Ciertamente, en la Villa Caudetana ayer hubo doblete: en lo más alto de la población y en la planicie del valle.

Recibe mi saludo.


¡¡¡BUENOS DÍAS!!!

27.7.2026. Lunes (C. 2.617)

P. Alfonso Herrera. Carmelita.