ESTAMPA CAUDETANA.
LAS AMARILIS.
Las vi tan frescas y lozanas. Las vi tan guapas que no pude por menos que detenerme para convertirlas en tarjeta para mi saludo de hoy.
Fue ayer por la tarde. Me encaminaba, dando mi rodeo acostumbrado, para llegarme hasta la parroquia de Santa Catalina, cuando oí su siseo.
Y es que las plantas, nos dicen los que mucho saben de ellas, tienen su idioma, se comunican entre ellas.
Pero ayer quien las oyó fui yo pues, al pasar frente a ellas, escuché su siseo que, con toda seguridad, me estaba diciendo en su idioma:
—Adiós, guapo. No tengas prisa —sí que la tenía, me esperaba para confesar una penitente—. ¿Es que ya no te acuerdas de que el año pasado también tuvimos un encuentro? Con nosotras no, con nuestras hermanas mayores, que nos dejaron su lugar.
Caí en la cuenta. Sí, el año pasado sus predecesoras también requirieron mi atención.
Y, como eran tan bonitas, como bonitas son sus hermanicas de ahora, me las llevé en la cámara oscura de mi telefonillo y luego, pletóricas, salieron pitando a la luz de una mañana de mayo para llevarte mi saludo.
Pues eso, y no precisamente por envidia de sus hermanicas mayores, son tan monas ellas, quieren salir desde el tiesto que presta guardia en la puerta del garaje de la vivienda de la avenida de la Virgen de Gracia, cuyo número ves por encima de ellas.
Quieren lucirse y, para conseguirlo, ¡qué tunas son!, quieren servirse de mí para lucirse porque saben que las voy a poner en el balcón que es la Asociación Cultural de Amigos de la Historia CAUDETANA, a vista de todo el mundo.
“El que dice la verdad, ni peca ni miente”, afirma el dicho, y ellas me están diciendo sin recato ni vergüenza alguna: somos guapas, guapas, hasta dejarlo de sobra. Anda, llévanos de paseo.
Las llaman coloquialmente LA SUEGRA Y LA NUERA porque, saliendo de un mismo pedúnculo, no se miran la una a la otra. Lo hacen para otro lado.
Pues nada. Hoy te llevan mi saludo las AMARILIS luminosas que crecen en el patio de una casa de la avenida de la Virgen de Gracia.
Como las AMARILIS deberían surgir y florecer en nosotros esas semillas que Dios siembra en nuestro interior.
¡¡¡BUENOS DÍAS!!!
28.5.2026. JUEVES. (C.2.567).
P. Alfonso Herrera. Carmelita.