jueves, 30 de julio de 2026

El entretenimiento cultural.

ESTAMPA CAUDETANA

EL ENTRETENIMIENTO CULTURAL

Sitúate. Plaza de Nuestra Señora del Carmen. Por la mañana, en la Real Villa de Caudete. Son las diez. El sol va gritando que ya se encuentra a las puertas de la Villa, cosa que percibimos porque el frescor, no mucho, que dejó la noche se está esfumando y empezamos a sentir el calor que lo acompaña. Ya se está bien a la sombra.

Por las ventanas abiertas de par en par del convento de San José (el Carmen), por las que aún entra el aire nocturno a los interiores, se cuela la voz aterciopelada de una mujer joven.

Atraído por aquella voz, me asomo a una de las ventanas. No veo a quien habla ni a aquellos a quienes se dirige. El edificio de enfrente los oculta.

Me pareció que habían convocado a un buen grupo de críos para entretenerles la mañana, posibilitando un tiempo y un espacio de paz en sus respectivas casas, porque con el calor que padecemos...

Por el tono, la forma pausada de hablar y el vocabulario empleado, percibía que se dirigía precisamente a eso, a un grupo de ñacos pequeños.

Les explicaba lo que, al parecer, iba a ser un paseo turístico-formativo por algunos lugares de la Villa.

Les hablaba de la estafeta de Correos, que los niños conocen, aunque les aclaraba que no siempre estuvo donde hoy se encuentra. Hace mucho tiempo estaba en la calle por la que iban a pasar a continuación: la calle Mayor.

Les adelantaba que en esa calle iban a ver una casa muy antigua, edificada en 1888.

También los ponía en antecedentes de que iban a contemplar el Ayuntamiento. Y les preguntó:

—¿Sabéis qué es el Ayuntamiento?

Un niño respondió:

—Es una casa.

La cicerone le dijo que sí, que es el lugar donde hoy se reúnen el alcalde y los concejales para tratar los asuntos de la Villa.

Pero insistió la joven:

—¿Sabéis qué significa la palabra «ayuntamiento»?

El silencio en la plaza se cortaba con un papel de fumar. Nadie aventuró respuesta alguna.

Ella rompió el silencio:

—Significa «cárcel», la casa donde encerraban a la gente que se portaba mal (*).

Después llamó la atención de los pequeños sobre un adorno existente en una fachada de la plaza y les preguntó, seguramente señalándolo con el dedo:

—¿Sabéis qué es eso?

Nadie abrió la boca. Al menos yo no oí respuesta alguna.

Entonces les dijo:

—Es un trampantojo. Un trampantojo es algo que parece real, pero no lo es.

Y apostilló:

—Ya sabéis una palabra nueva para que la enseñéis en casa.

También les comentó que, antes de entrar en la plaza de la Iglesia, iban a ver una casa que mandó construir un hombre famoso de esta Villa hace más de cien años, llamado Francisco Albalat Navajas.

Finalmente les preguntó:

—¿Habéis estado alguna vez en la plaza de la Iglesia?

La respuesta fue unánime:

—¡¡Síiiiiii!!

—¿Y sabéis qué se hace en ella?

Escuché que uno contestaba:

—Allí se pone un castillo.

Ella aprovechó para hablarles un poquito de las Embajadas y de lo que cuentan sobre la historia de Caudete.

Completadas las explicaciones acerca de en qué iba a consistir el periplo mañanero, las tres mujeres que los acompañaban los pusieron en fila india y emprendieron el camino hacia la calle Mayor, momento que aproveché para «cazarlos» en el vídeo que da noticia del hecho.

En un primer momento me extrañó que no hicieran mención al convento de San José ni a su iglesia, junto a los que se encontraban y que, precisamente en aquellos momentos, llamaron su atención porque las campanas de su torre pusieron música de bronce a la reunión. Pero caí en la cuenta de que ese grupo, u otro por el estilo, suele utilizar el claustro barroco-toscano del convento como lugar de esparcimiento y de actividades lúdicas, pictóricas y formativas.

Recibe mi saludo.


¡¡¡BUENOS DÍAS!!!

30.7.2026. Jueves. (C. 2.620).

P. Alfonso Herrera. Carmelita.

(*) No sé si la entendí bien porque es bien sabido que la palabra Ayuntamiento, ni histórica ni etimológicamente, significa cárcel. Posiblemente, y creo que así sería, lo que querría decir es que, en ese lugar en alguna época de la historia, se encerrarían, provisionalmente a quienes se portaban mal.

miércoles, 29 de julio de 2026

La alegría, su estandarte

ESTAMPA CAUDETANA.   

LA ALEGRÍA, SU ESTANDARTE.

En la mañana de ayer nos visitaron cinco hermanas de la institución religiosa que dio sus primeros pasos en esta Real Villa de Caudete: las Hermanas de la Bienaventurada Virgen María del Monte Carmelo, familiarmente conocidas como «las de Orihuela», por hallarse en aquella ciudad alicantina su Casa Madre.

Tres de ellas son originarias de la gran Indonesia; otra procede de Timor Oriental; y la quinta es de esta Piel de Toro: sor Carmen Hernández, vicaria de la Institución para estas tierras del Levante español, a quien conocí siendo novicia. Traía consigo a las cuatro hermanas con un motivo verdaderamente encomiable: conocer el lugar donde, en las postrimerías del siglo XIX, comenzó a caminar la familia religiosa a la que hoy pertenecen.

Fue, si la memoria no me falla, el 6 de marzo de 1891 cuando la Madre Elisea, considerada fundadora de la nueva institución religiosa bajo la protección de la Virgen del Carmen, junto con otras cinco o seis jóvenes, se consagró al Señor mediante la profesión de los votos religiosos. Nacía así una nueva familia entregada al servicio de Cristo en la persona de los ancianos y de los niños.

Aquellas cuatro religiosas llegadas desde Oriente quisieron conocer el lugar donde comenzó a fluir la vida de su Instituto: el altar de la iglesia de este convento de San José, ante el P. Prior carmelita, P. Cirilo Font, a quien ellas veneran como cofundador.

En ausencia del Prior, las recibió un miembro de esta Comunidad, quien les fue relatando la historia del convento desde aquel lejano 1606, cuando los carmelitas se establecieron en él, hasta nuestros días.

La alegría y el gozo brotaban a borbotones de su interior y se reflejaban en sus rostros, en sus gestos y en toda su presencia.

Sin duda, el Espíritu Santo, que un día las llamó a formar parte de esta familia religiosa carmelita en sus lejanas tierras, y la propia Madre Elisea, cuya causa de canonización se sigue en Roma, fueron quienes avivaron en ellas ese profundo gozo al conocer el lugar donde nació su congregación, puesta bajo el amparo de la Virgen del Monte Carmelo.

Después de visitar el convento se dirigieron a la calle dedicada a la Madre Elisea para contemplar la fachada de la casa donde hicieron el noviciado aquellas primeras hermanas que iniciaron esta hermosa aventura, hoy extendida por cuatro continentes y con la esperanza de dar pronto el salto al quinto, Australia, y también a la China continental.

Recibe mi saludo.


¡¡¡BUENOS DÍAS!!!

29.7.2026. Miércoles. (C. 2.619).

P. Alfonso Herrera. Carmelita.

martes, 28 de julio de 2026

Desierta está la calle.

ESTAMPA CAUDETANA.

DESIERTA ESTÁ LA CALLE.

Nueve de la mañana de hoy. Desde la puerta de la iglesia del convento de San José (el Carmen) aparece toda la calle El Molino hacia abajo. Ni un alma anda por ella; ni sube ni baja.

El silencio lo envuelve todo, salvo cuando un vehículo, rara avis, baja buscando la salida de la población.

El sol ya está haciendo de las suyas desde que se asomó por encima de la chepa del mar Mediterráneo, un poco más allá de Alicante. Pareciera que nos tiene rabia porque, nada más enseñar su característica cabeza coronada de rayos, se ha liado a sacudir «a diestro y siniestro», metiendo entre nosotros un calor tal que, en un santiamén, ha hecho desaparecer la relativa y vivible frescura que nos dejó la madrugada.

Y nos dicen, desde su ventanita de colores, los chicos del tiempo que nos vayamos preparando, porque el Sáhara está poniendo en marcha sus motores generadores de vientos ardientes, tan abrasadores como sus arenas, para fastidiarnos un poquito más la semana con la que el calendario manda a la papelera sin fondo el mes de julio.

Se fue la Virgen de julio, nuestra Madre, la Virgen del Carmen, y todavía quedan quince días para que llegue la Virgen de agosto, la Asunción de María en cuerpo y alma a los cielos. Así que tendremos que hacer como los toreros: «apretarnos los machos», porque ya nos lo indica la sabiduría popular: «Entre Virgen y Virgen, el calor es el protagonista». Es decir, un tiempo de verano, verano; de calor bravo e intenso.

Quizá por eso dicen en mi pueblo, Oropesa (Toledo), que se comienza a respirar con la primera tormenta de agosto, que suele acontecer después de su Virgen, traída por los vientos del Atlántico que se nos cuelan por Ciscarros, por donde se achican, igualándose con la llanura extremeña, los Montes de Toledo. Allí dicen los que en mi pueblo viven:

«La primera tormenta de agosto se lleva el verano».

«Vamos a ver si dejan ya de visitarnos los vientos que nos manda Extremadura por estas fechas —dice Quico, al que se le conoce con el apodo de "Miserias"— y refresca un poco, porque esto es un sinvivir».

Aunque ahogadito por el calor, sale pitando... ¡Mi saludo mañanero para ti!


¡¡¡BUENOS DÍAS!!!

28.7.2026. Martes. (C. 2.618).

P. Alfonso Herrera. Carmelita.

lunes, 27 de julio de 2026

Ayer hubo doblete.

ESTAMPA CAUDETANA

AYER HUBO DOBLETE

En cada punta de la Real Villa de Caudete, desde lo más alto hasta la planicie, desde la plazuela de Santa Ana hasta el Santuario de los Copatronos, hubo movimiento festivo.

En la planicie, allá en el templo de los Copatronos, el párroco recibió, a las ocho de la tarde, a los componentes de la Comparsa de Guerreros y a todos los fieles que se les habían ido uniendo en su marcha. Marcha que iniciaron en la sede de su capitanía para, al llegar al templo, hacer su ofrenda floral a la Patrona, la Virgen de Gracia, en el primer día de la novena que se irá sucediendo, por riguroso orden, cada domingo hasta el día 7 de septiembre. Ese día, a las siete de la mañana, saldrán las sagradas imágenes de los Copatronos, junto con la de San Roque, para subir en procesión hasta la Villa y presidir los actos festivos que se tributarán a la Patrona con motivo de las celebraciones que tendrán lugar en los primeros días de septiembre.

Y en lo más alto del pueblo, en la explanada situada delante de la ermita de Santa Ana, la otra fiesta.

Es de todos sabido que en el día de Santa Ana, madre de la Virgen y, por ende, abuela del Señor Jesús humanado en las purísimas entrañas de su Hija, el mundo cristiano celebra el Día Mundial de los Abuelos y, desde 2021, por decisión del papa, de feliz recuerdo, Francisco, la Jornada Mundial de Oración por los Abuelos y los Mayores.

Pues bien, allí arriba se dieron cita, a las ocho y media de la tarde, un buen número de personas mayores, de abuelos y abuelas, que ocuparon todas las sillas dispuestas por el Ilmo. Ayuntamiento. Entretanto, correteando entre ellos y por todo el entorno, un sinfín de nietos que, contemplados desde el altillo del estrado —desde donde la noche anterior la Banda «Amigos de la Música Santa Cecilia» de Caudete había ofrecido el tradicional concierto en honor de Santa Ana, y que ayer sirvió de altar para la celebración de la Eucaristía y de acomodo para el grupo musical Renacer, encargado de animar la misa— parecían un ejército de ratoncillos.

Parafraseando aquel dicho castizo que afirma que junto a un hombre con tronío siempre hay una mujer, el sacerdote nos recordó que junto a la buena de Santa Ana se encontraba el infatigable San Joaquín, para hacernos ver que la fiesta no era solo de la abuela, a quien está dedicada la ermita, sino también del abuelo: de los dos, de San Joaquín y Santa Ana.

Después abundó en la misión de los abuelos y nos dijo que esta fiesta tan entrañable nos recuerda la inmensa riqueza que representan en la familia y en la sociedad.

Ellos son memoria viva, raíces profundas, experiencia acumulada y escuela de fe.

Nos enseñan que la vida no se mide por las prisas, sino por el amor sembrado en el corazón de los hijos y de los nietos.

Muchas generaciones aprendieron de sus labios las primeras oraciones.

Cuántos descubrieron en ellos el valor del trabajo, de la honradez, del sacrificio y del perdón. Sin grandes discursos, han sido los mejores catequistas y los transmisores más fieles de la fe.

Nos dijo, en fin, que ellos no son el pasado: son un tesoro para el presente y una esperanza para el futuro. Advirtió que un pueblo que olvida sus raíces acaba perdiendo su identidad.

Y concluyó diciendo que el día de ayer era una ocasión pintiparada para acercarse a ellos y fundirse en un abrazo cariñoso, como aquellos que les daban cuando eran niños.

Invocó finalmente a los buenos de San Joaquín y Santa Ana para que bendijeran a los abuelos y ancianos presentes y a todos los abuelos y ancianos del mundo, especialmente a los enfermos, a los que viven en soledad y a los abandonados.

Ciertamente, en la Villa Caudetana ayer hubo doblete: en lo más alto de la población y en la planicie del valle.

Recibe mi saludo.


¡¡¡BUENOS DÍAS!!!

27.7.2026. Lunes (C. 2.617)

P. Alfonso Herrera. Carmelita.

domingo, 26 de julio de 2026

El perro del Convento.

ESTAMPA CAUDETANA

EL PERRO DEL CONVENTO

Ya te he hablado unas cuantas veces de uno de los habitantes del convento de San José (el Carmen). No, no es un nuevo fraile. ¡Qué va! Ni siquiera aspirante a serlo. Se trata de un cánido que un día, hace ya unos años, le regaló al P. Prior, Paco Cantos Albertos, conocido como «el nieto de Bienvenido» o «el Molinero».

Sí, un perro que pulula de un lado para otro por el corralón, haciendo de las suyas con las plantas y con cualquier volátil que se le ponga por delante. Ya apuntaba maneras cuandobéste acabó con las siete gallinas y un ánade que nos mantenían limpio de hierbas el lugar y, además, nos proveían de huevos frescos.

Lleva ya unos cuantos años con nosotros y de él te he hablado en más de una ocasión, casi siempre por sus travesuras con mis plantas.

Pero hoy no puedo dejar de contarte lo que vi ayer.

Me encontraba terminando de recoger las hojas de los algarrobos, que han estado de muda estos días atrás. Eran las 13:13 horas. El sol pegaba de firme sobre la acera, justo delante de donde mi compañero, el P. Ángel, tiene montada su huerta particular.

El sol caminaba decidido hacia su cénit y sus trabajos de alpinista repercutían de modo manifiesto sobre aquella acera, que más parecía una parrilla dispuesta para asar unas chuletillas o freír unos huevos que un lugar por donde deambular.

Y fue entonces cuando apareció el perro. Olfateó un trecho de la acera y se tumbó cuan largo es, a pleno sol. Muy envalentonado, creo yo que le dijo:

—Sol, apunta bien. No falles.

Yo no lo veía, pero, con toda seguridad, el líquido elemento que encerraba su fuerte piel se le estaría escapando a través de la pelambrera.

No fue tan valiente, porque no permaneció mucho tiempo haciendo de diana a los rayos del sol. Pasado un rato se levantó y, sin mirar atrás, se fue con el rabo entre las patas en busca de un lugar más fresco.

Yo, dejando el rastrillo y el recogedor, pensé:

«¿Será posible que su instinto le hubiera sacado del lugar donde ciertamente pasaba calor para ir a otro donde lo hacía todavía más y luego volver al primero, donde se encontraría a las mil maravillas?»

Esa actitud era la que tenía un fraile carmelita catalán del que te hablaba hace unos días: el P. Bartolomé Xiberta. Tengo oído que, durante su estancia en Roma, en pleno ferragosto, cuando las vetustas piedras de la ciudad sudaban calor y la habitación del fraile era un calderillo puesto al fuego, ante la imposibilidad de pensar y poner por escrito las ideas que pugnaban por salir de su cacumen, subía a la terraza del convento y permanecía allí un buen rato bajo el sol de agosto. Cuando se encontraba poco menos que asadico, bajaba a su cuarto y continuaba, «ya fresco», por contraste con el calor exterior, el trabajo que había interrumpido.

En eso pensaba cuando el perro, que se llama Lío, iba perezoso en busca de un lugar no fresco —porque en estos días de olas de calor nada hay realmente fresco—, pero sí con algunos grados menos de temperatura.

Y recordaba aquellas palabras de Jesús:

«Yo estaré con vosotros todos los días y compartiré vuestros trabajos, agobios y sufrimientos. Tiraré del carro porque estaré uncido al yugo con vosotros. Porque mi yugo es llevadero y no causa heridas en vuestros cuellos» (cf. Mt 11, 29-30).

Recibe mi saludo.


¡¡¡BUENOS DÍAS!!!

26.7.2026. Domingo.JORNADA DEDICADA A LOS ABUELOS Y A LOS MAYORES. (C. 2.616).

P. Alfonso Herrera. Carmelita.

sábado, 25 de julio de 2026

La Rosa de Siria.

ESTAMPA CAUDETANA.

LA ROSA DE SIRIA.

Hibiscus syriacus lo llama la gente de la botánica o, simplemente, Hibisco de Siria.

Lo tenemos en el corralón del convento de San José (el Carmen), al abrigo que le otorga una higuera y en compañía de un Galán de Noche.

Ya te he hablado de él en alguna otra ocasión, que yo recuerde, como aquella en que el perro, en su etapa cachorrera, la de formación de su dentadura, lo tenía sometido a unos ataques furibundos. Y en ello sigue, a pesar de que ya ha adquirido la mayoría de edad. Este invierno, por ejemplo, lo ha desarbolado. Le tronzó todas las varetas que echó el verano pasado, como, a su vez, hizo añicos las del año anterior. No me lo explico. Pienso que por sus conductos correrá algún producto que lo atraiga poderosamente.

Pero ella, LA FLOR DE SIRIA, resiste a los ataques del perro, como resiste también a épocas de calor intenso como la que estamos atravesando desde los comienzos de este verano atípico, con las sucesivas olas de calor que, más que calentar la tierra, la cuecen.

Ahí la tienes, con flores en los ápices de las ramitas nuevas que ha echado.

El Hibiscus syriacus del corralón le ha tomado la delantera a aquellos que salpican la geografía de la Real Villa de Caudete, como el que se levanta guapo en el jardincico de la calle San Joaquín o el que crece esbelto en el Paseo de la Virgen de Gracia, realzado por la blancura de la pared de la huerta de las monjas Carmelitas de Clausura, «las encerrás», al que, por cierto, este año, gracias a Dios, la tijera, mal empleada, no le ha segado sus varetas y las nuevas andan, espigadas, luciéndose guapas, guapas, guapas, a la espera de florecer.

Es guapa la flor, ¡no me digas que no! Llaman la atención sus cinco pétalos de color lila o lavanda, con un centro rojo púrpura. Y, aunque cada flor solo dura un día, la planta va ofreciendo otras nuevas cada jornada desde ahora hasta que llegue el otoño.

Y no me digas que la columna estaminal, blanca y amarilla, que sobresale claramente del centro de la flor, no tiene su aquel, como si fuera la punta de una lanza amenazante para quien osara hacerle daño.

Es muy frecuente encontrarte con ella, pues se cultiva en parques, jardines y en los parterres de las calles.

Así es la gracia que Dios otorga a sus criaturas, pero de modo especial al ser humano, pues, en toda clase de situaciones, por difíciles que fueron en que se encuentre, le da fuerza y energía para salir del atolladero.

La Flor de Siria te lleva hoy mi saludo.


¡¡¡BUENOS DÍAS!!!

25.7.2026. Sábado. DÍA DE SANTIAGO APÓSTOL, PATRÓN DE ESPAÑA. (C. 2.615).

P. Alfonso Herrera. Carmelita.

viernes, 24 de julio de 2026

Llama la atención.

ESTAMPA CAUDETANA

LLAMA LA ATENCIÓN

Dos personas mayores se encontraban paradas delante de la puerta de una de las viviendas que se abre a la calle Mercado, allí donde se inicia el Paseo Luis Golf. Una de ellas apuntaba con el dedo índice de su mano derecha hacia la base de la puerta.

No sé de qué trataba su conversación, pero no creo equivocarme al pensar que el objeto de la misma no era otro que ese brote de higuera que se asoma por debajo de la puerta de hierro de ese edificio.

Desde luego, el brote en cuestión goza de una viveza que para sí la quisieran muchas plantas en este tiempo en que el azogue sube por el tubito del termómetro hasta alturas que marean: 45 °C ayer mismo en el vecino pueblo de Villena y, nosotros, por el estilo o un poco por encima porque, como afirma el dicho popular, «a todo hay quien gane».

Ciertamente, llamaba la atención esa incipiente higuera que quiere asomarse fuera del patio del edificio para, pienso yo, curiosear y ser testigo del acontecer de esta Real Villa de Caudete. Y, como lugar para hacerlo, no había podido escoger uno mejor, porque cuando el sol se deja caer por occidente y el airecillo cebeche que nos mandan los villeneros se cuela por el callejero, la gente suele salir de sus casas en busca de un poco de frescor, de ¡respirar! Y, uno de los lugares más concurridos es, precisamente, el Paseo Luis Golf, delante del plantón de la higuera.

Viendo el vigoroso brote de la higuera, uno piensa que no se usa mucho esa puerta porque, de lo contrario, ya habría sufrido las consecuencias de un tránsito constante.

Por lo demás, se nota que allí donde hunde sus raíces hay buenos nutrientes, porque da gloria contemplar el precioso color de sus hojas.

Las dos señoras siguieron su camino calle Mercado adelante y yo aproveché para sacarle una foto con el único fin de que me sirviera para hacerte llegar hoy mi saludo mañanero porque, ciertamente, ¡llama la atención!

Esa misma vida disfrutan y manifiestan quienes hunden sus propias raíces en la persona de Cristo, porque Él mismo nos dijo:

 «He venido para que tengan vida y la tengan en abundancia» (Jn 10,10).

Recibe mi saludo, mis


¡¡¡BUENOS DÍAS!!!

24.7.2026. Sábado. (C. 2.614).

P. Alfonso Herrera. Carmelita.

jueves, 23 de julio de 2026

"El español piensa bien, pero tarde".

ESTAMPA CAUDETANA.

"EL ESPAÑOL PIENSA BIEN, PERO TARDE".

Con gran alegría llevo unos días contemplando un precioso cítrico, un naranjo, que ha venido a unirse a los tres ya existentes en la Plaza de Nuestra Señora del Carmen.

Ya os había dado noticia de que la mencionada plaza había adquirido vida cuando fue remodelada con el fin de hacerla más "vivible". 

Se suprimió el tráfico que la partía por la mitad y se pavimentó con delicadeza. Además, se dispusieron bancos de piedra y jardineras que rompían la uniformidad y la dureza de los materiales de construcción, haciendo el lugar mucho más acogedor.

Ahora es frecuente ver cómo la vecindad ha encontrado allí un lugar estupendo para sentarse a pasar un rato mientras se charla de este o de aquel asunto que surge, como las liebres, con el correr del tiempo.

Pero también hice notar entonces un fallo: se habían mantenido, delante mismo de las oficinas del Ayuntamiento, cuatro contenedores soterrados para el depósito de los residuos de nuestros hogares. 

Decía yo que, en un lugar destinado al esparcimiento de la gente, sobraban aquellos elementos, porque de ellos se desprendían efluvios que, en palabras de Sancho Panza a don Quijote, "no eran precisamente producidos por el ámbar". Y es que el buen escudero, al marchar detrás de Rocinante y de quien lo montaba, tenía que soportar que, a veces, el caballo o el caballero expelieran ciertos olores... que ya, ya.

Recuerdo que algún vecino comentó que aquellos contenedores eran necesarios.

Hoy podemos comprobar que no lo eran, porque en el lugar que ocupaban aquellos depósitos crece lozano un hermoso naranjo.

Y es que "el español piensa bien, pero tarde", como nos decía el profesor doctor Vitorino, que impartía Psicología en la Universidad de Santander.

Han pasado varios años desde aquella remodelación y alguien, en el consistorio municipal, ha pensado al fin que esos contenedores, de los que surgían olores —y no precisamente a ámbar—, estaban de sobra.

Y, felizmente, hemos asistido a su retirada, al pavimentado del espacio con el mismo criterio que el resto de la plaza, reservando un espacio para el alcorque, donde hoy luce primoroso un naranjo. Ya son cuatro.

Ciertamente, aquel profesor mío de la Universidad de Santander, el doctor Vitorino, tenía razón:

"El español piensa bien, pero tarde".

Sea, pues, muy bienvenida, aunque haya llegado con retraso, la recuperación para el esparcimiento cívico de aquel rincón de la plaza que pedía a gritos ser regenerado.

Recibe mi saludo.


¡¡¡BUENOS DÍAS!!!

23.7.2026. JUEVES. (C. 2.613).

P. Alfonso Herrera. Carmelita.

miércoles, 22 de julio de 2026

Hoy hace 90 años.

ESTAMPA CAUDETANA.

HOY HACE 90 AÑOS.

Sí, hoy se cumplen 90 años de aquel trágico día en que ardieron las iglesias de la Real Villa de Caudete: el 22 de julio de 1936.

Ayer me lo recordaba la señora presidente de la Cofradía de la Sacramental, doña Teresa Albertos:

«Le recuerdo —me escribía— que mañana celebramos el 90.º aniversario del enterramiento de las Hostias Consagradas».

Ciertamente, el bueno de don Manuel Gil, entonces sacristán de la parroquia de Santa Catalina, viendo el cariz que estaban tomando los acontecimientos —pues le llegaban noticias de que el Santuario de los Copatronos estaba siendo pasto de las llamas y que la iglesia del convento de San José (El Carmen) ardía sin remedio— tomó la encomiable decisión de salvar cuanto pudo de la parroquia, convencido de que el templo parroquial correría la misma suerte.

Entre todo lo que rescató estaban las Hostias Consagradas y las formas destinadas a la consagración. Las ocultó bajo una de las baldosas del dormitorio de su casa donde permanecería constantemente encendida una lamparilla (*).

Hoy, al recordar la valentía y el arrojo de don Manuel Gil, la Cofradía de la Sacramental, en colaboración con el párroco, el P. Antonio Graciá Albero, carmelita, ha organizado un acto de adoración al Señor Jesús Sacramentado en aquellas Hostias Consagradas que permanecen intactas, tal como don Manuel Gil las escondió bajo aquella baldosa.

El acto tendrá lugar desde las dieciocho horas hasta el comienzo de la Santa Misa, a las diecinueve treinta, en la capilla de la Comunión, donde estas Sagradas Formas se conservan incorruptas en un precioso relicario.

Fiel devoto caudetano, no estaría nada mal —todo lo contrario— que reservaras un ratico del tiempo que Dios te concede para acompañar a Jesús, presente entre nosotros bajo las especies sacramentales de aquellas formas salvadas del sacrilegio en un día como hoy del año 1936.

Él nos espera.

Recibe mi saludo.


¡¡¡BUENOS DÍAS!!!

22.7.2026. Miércoles. (C. 2.612).

P. Alfonso Herrera. Carmelita.

(*) Cuando fueron sacadas del lugar donde las había situado Manuel, las formas sin consagrar aparecieron podridas. Las Consagradas aparecieron intactas a pesar de que el pañito que las cubría estaba chorreando, empapado por la humedad, según consta en el acta notarial que certifica el hecho.

martes, 21 de julio de 2026

La Pancratium Maritimum.

ESTAMPA CAUDETANA

LA PANCRATIUM MARITIMUM

También se la conoce con los nombres de Lirio de Mar, Azucena de Mar e, incluso, aunque no tenga parentesco alguno con él, como Nardo Marino.

Como su calificativo indica, es una especie de planta que se encuentra en lugares costeros, como las dunas que levantan las brisas en la playa.

No lo pienses, no. No pienses que ando ya de vacaciones a la vera del mar Mediterráneo, donde suelo recalar cuando ya no soy tan necesario en la Real Villa de Caudete y donde, por la generosidad de mis primos José María y Prado, puedo disfrutarlas a la misma orillita del mar, donde el murmullo de las olas, al encontrarse con la arena, me hace las veces de nana.

No, no he bajado a la playa, lo que no ha sido óbice para que me encontrara con la flor de la Azucena Playera o Marina, que tanto da, con la que ilustro mi saludo mañanero en el día de hoy.

Ya te he hablado en alguna otra ocasión de esta flor que, mira por dónde, también surge pimpante en el secarral que es el corralón del convento de San José (el Carmen) de esta Villa. Aunque, eso sí, algo de agua le suministro cuando empiezan a salir sus hojas, tipo sable, que forman una gran roseta en el suelo, de la que surge un tallo con sus flores blancas, muy elegantes y perfumadas.

Su copa está formada, como observas en la fotografía, por bordes dentados y seis tépalos largos y estrechos que se abren en forma de estrella. Surgen de un tallo sin hojas que sostiene varias flores.

Es una especie que florece en verano, precisamente entre julio y septiembre.

La flor que ilustra estas letricas habrá surgido, sin duda, de alguna planta que cultivan en su huerta las monjas Carmelitas de clausura. Y, desde allí, cortada y portada por la monja sacristana, habrá sido llevada hasta la pared lateral del Sagrario, donde permanece Jesús Sacramentado.

En un lugar donde, lejos de hacer daño —porque es tóxica en todas sus partes—, se autoinmola ofreciéndose en holocausto a su Creador.

Es una flor muy apreciada, pero conviene no recogerla en la naturaleza, ya que en muchas zonas, España entre ellas, está protegida por su rareza y por la fragilidad de su hábitat.

Esa flor de Azucena Marina del huerto de las monjas de clausura se vino conmigo esta mañana, al concluir la misa, metidica en la cámara oscura de mi telefonillo, para hacerte portadora de mi saludo.

Recíbelo.


¡¡¡BUENOS DÍAS!!!

 21.7.2026. Martes. (C. 2.610).

P. Alfonso Herrera. Carmelita.