ESTAMPA CAUDETANA.
EL EJERCICIO PIADOSO DEL VIACRUCIS.
Ayer por la tarde, primero de los viernes de Cuaresma, acababa de despedir el sacerdote a los fieles que habían asistido a la misa en la parroquia de San Francisco en el barrio del.mismo nombre del Santo de Asís y que, como viene siendo tradicional, además de haber sido anunciado el domingo pasado, dió comienzo EL EJERCICIO EJERCICIO DEL SANTO VIACRUCIS.
El VIACRUCIS, también llamado VIA DOLOROSA o ESTACIONES DE LA CRUZ. es un ejercicio piadoso que fue alentado por los Frailes Menores o Franciscanos desde que éstos nacieron bajo la égida de San Francisco de Asís allá por el siglo XIII, el titular de la parroquia. Consistía en recrear el camino que siguió Jesús tras ser condenado a muerte por crucifixión, castigo que estaba reservado a los soldados que escapaban de la disciplina militar, desertores, y a facinerosos notabilísimos, siempre con una intención ejemplarizante.
Durante cinco siglos se fijaban en las villas lugares donde se instalaban las estaciones, como acontecía, y acontece todavía, en el pueblo aledaño al mío de Lagartera. Allí saliendo del pueblo hacia el sur, partiendo de la iglesia parroquial sale un camino por el que se salva una encrespadura y en ese camino situaron, ni se sabe cuándo, las capillica con las 14 estaciones del SANTO EJERCICIO DEL VIACRUCIS, y los fieles iban peregrinando de una a otra estación.
Fue el año 1731 cuando, el papa reinante entonces, Clemente XII, autorizó que, en todas las iglesias del orbe Cristiano, se colocaran las 14 estaciones que componen este piadoso ejercicio como acontece en nuestras parroquias de la Villa y en la iglesia conventual de San José, (El Carmen) Y, en San Francisco, También en Santa Catalina, tuvo lugar el acompañamiento a Jesús en su ir hasta el Gólgota a lo largo de las 14 estaciones. Un feligrés portaba una cruz con la sagrada Imagen de Cristo crucificado y desde el ambón se dirigía el ejercicio religioso que seguían piadosamente 19 fieles que habían permanecido en el templo después de celebrada la Sagrada Eucaristía, precisamente, para el rezo del SANTO VIACRUCIS.
Pero su origen lo tuvo en Jerusalén desde muy al principio a donde acudían los fieles de muchos lugares en peregrinación para recorrer LA VÍA DOLOROSA, aquella por la que, según testimonio de testigos, se fue transmitiendo en el devenir de los años hasta que las campañas guerreras que pugnaban por dominar el lugar estratégico que era Israel entre dos continentes, fue viniendo a menos.
Contamos con noticias acerca de cómo se realizaba el piadoso ejercicio y la liturgia del mismo, así como de otras liturgias, en Jerusalén que nos aporta una mujer europea de nombre Egeria que peregrinó hasta allí en los años 300.
Pero, como te decía antes, fueron los Frailes Franciscanos los que tomaron el testigo y lo extendieron por todo Occidente hasta que recibió el impulso definitivo del papá Clemente XII en el siglo XVIII.
Recibe mi saludo, mis
¡¡¡BUENOS DÍAS!!!
21.2.2026. Sábado. (2.477).
P. Alfonso Herrera. Carmelita.