ESTAMPA CAUDETANA.
DESIERTA ESTÁ LA CALLE.
Nueve de la mañana de hoy. Desde la puerta de la iglesia del convento de San José (el Carmen) aparece toda la calle El Molino hacia abajo. Ni un alma anda por ella; ni sube ni baja.
El silencio lo envuelve todo, salvo cuando un vehículo, rara avis, baja buscando la salida de la población.
El sol ya está haciendo de las suyas desde que se asomó por encima de la chepa del mar Mediterráneo, un poco más allá de Alicante. Pareciera que nos tiene rabia porque, nada más enseñar su característica cabeza coronada de rayos, se ha liado a sacudir «a diestro y siniestro», metiendo entre nosotros un calor tal que, en un santiamén, ha hecho desaparecer la relativa y vivible frescura que nos dejó la madrugada.
Y nos dicen, desde su ventanita de colores, los chicos del tiempo que nos vayamos preparando, porque el Sáhara está poniendo en marcha sus motores generadores de vientos ardientes, tan abrasadores como sus arenas, para fastidiarnos un poquito más la semana con la que el calendario manda a la papelera sin fondo el mes de julio.
Se fue la Virgen de julio, nuestra Madre, la Virgen del Carmen, y todavía quedan quince días para que llegue la Virgen de agosto, la Asunción de María en cuerpo y alma a los cielos. Así que tendremos que hacer como los toreros: «apretarnos los machos», porque ya nos lo indica la sabiduría popular: «Entre Virgen y Virgen, el calor es el protagonista». Es decir, un tiempo de verano, verano; de calor bravo e intenso.
Quizá por eso dicen en mi pueblo, Oropesa (Toledo), que se comienza a respirar con la primera tormenta de agosto, que suele acontecer después de su Virgen, traída por los vientos del Atlántico que se nos cuelan por Ciscarros, por donde se achican, igualándose con la llanura extremeña, los Montes de Toledo. Allí dicen los que en mi pueblo viven:
«La primera tormenta de agosto se lleva el verano».
«Vamos a ver si dejan ya de visitarnos los vientos que nos manda Extremadura por estas fechas —dice Quico, al que se le conoce con el apodo de "Miserias"— y refresca un poco, porque esto es un sinvivir».
Aunque ahogadito por el calor, sale pitando... ¡Mi saludo mañanero para ti!
¡¡¡BUENOS DÍAS!!!
28.7.2026. Martes. (C. 2.618).
P. Alfonso Herrera. Carmelita.