ESTAMPA CAUDETANA.
CUARTO DOMINGO DE SAN JOSÉ
Cómo cada domingo de los que preceden a la Fiesta del Patriarca San José, al finalizar la Eicaristía de las 10,00 horas rezamos el piadoso ejercicio de los SIETE DOMINGOS DE SAN JOSÉ. Hoy toca ya el cuarto. Y es que el tiempo es como un coche pues llevamos muy buena marcha además, contra lo que les acontece a los vehículos, no se avería y al no quedarse varado en el arcén sigue corriendo o, mejor, volando. Ayer, como quien dice, dábamos comienzo el santo ejercicio piadoso y, ya, nos encontramós celebrando el que es más que la mitad o, como quieras, el que parte en dos todo el ejercicio piadoso:
CUARTO DOMINGO
ORACIÓN INICIAL (para todos los domingos)
Oh glorioso patriarca San José, Esposo de María y padre virginal de Jesús, te ruego que me alcances gracia para meditar con recogimiento tus dolores y tus gozos, y para que, siguiendo tu ejemplo, viva y muera en la amistad de Jesús y María.
Amén.
Dolor: La profecía de Simeón
Oh fiel custodio de María, qué dolor atravesó tu corazón al oír que una espada de dolor traspasaría el alma de tu esposa.
Gozo: La certeza de la salvación, pero también te alegraste al saber que Jesús sería luz para las naciones.
Oración:
Por este dolor y este gozo, alcánzame la gracia de aceptar las pruebas con fe y esperanza cristiana. Amén.
Padrenuestro, Avemaría y Gloria.
ORACIÓN FINAL (para todos los domingos)
Oh glorioso San José, modelo de todos los que se consagran al trabajo, protector de la Iglesia y patrono de la buena muerte, alcánzame vivir en gracia de Dios y morir acompañado de Jesús y María.
Amén.
Ilustra mis letricas de hoy la imagencica esculpida en madera de oliva autóctona de la región de Belén. Es un recuerdo de un viaje que hizo a tierra Santa un grupo de la parroquia madrileña de Flor del Carmelo de la que fui su primer párroco. Yo les había pedido que tuvieran a bien traerme un recuerdo y ese fue el recuerdo, la Sagrada Familia, amparada por el buenísimo de San José.
Además, en la Real Villa de Caudete, se ha levantado todo el pueblo para celebrar los carnavales. Resulta que con la irrupción del tren de borrascas en la península ibérica se vinieron abajo muchos planes y proyectos y, uno de ellos fue el tradicional carnaval.
Pero el Consistorio municipal no se arredró y decidió mantener la ilusión del pueblo de no perder una fiesta y la pospuso para hoy. Y hoy se prestó, ¡vaya si se prestó! Se había levantado Lorenzo sin restos de haber pasado una mala noche y, pletórico de fuerza conformó un día de maravilla.
Eran las 11,30 horas cuando los organizadores, a voz en grito, con unos decibelios muy elevados saliendo por los altavoces lo llenaba todo. Yo me encontraba en la cocina trajinando una calabaza, de esas que llaman de cacahuete, para hacer una crema y lo dejé todo para bajar a la plaza de Nuestra Señora la Virgen del Carmen con el fin de hacerme con la plasticidad de la noticia que te acompaño.
Pasaron los distintos grupos delante de un jurado que, muy sesudos, ellos, y tras largas deliberaciones porque se lo había puesto muy difícil la inventiva particular de cada uno de ellos. Recuerdo que uno de los grupos, imitando un tanto a las charangas de Cádiz, hizo lo propio con el estamento político de la Villa y allí se presentaron, emulando, el alcalde, los concejales, el cura párroco que estaba acompañado por un grupete de individuos vestidos con sotana negra y estola, claro, no podía faltar el símbolo de autoridad, y la juez de paz.
El carnaval se celebraba en la Villa en dos formatos. Una, el que protagonizaba la gente menudica y, el otro, los mayorzotes. Aquellos lo hacían durante las horas de la tarde y, éstos, lo llevaban acabo cuando la noche lo envolvía todo y lo amparaba todo como los escesos y salidas de tono. En la actualidad, no. Ahora se han fundido y salen juntos mayores y pequeños de modo y manera que todo, todo es hilaridad y divertimento.
Recibe mi saludo, mis
¡¡!BUENOS DÍAS!!!
22.2.2026. Domingo. (C.2.478).
P. Alfonso Herrera. Carmelita.