lunes, 6 de julio de 2026

Nadie.

ESTAMPA CAUDETANA.

NADIE.

Ayer eran las 17:41 horas cuando pasé por el lugar. Por ese espacio acotado al final del Paseo Luis Golf para que los ñacos del lugar se lo pasen en grande.

Iba por allí con dirección al monasterio de las monjas Carmelitas de clausura, «las encerrás», para cerrar el manifiesto, bendiciendo a las monjas y a quienes las acompañaban en la adoración al Santísimo Sacramento del altar, expuesto en la custodia.

Nadie se encontraba en el lugar, nadie.

Otros días, a esa hora, un montón de niños lo llenan todo, corriendo, gritando y jugueteando bajo la atenta mirada de sus mamás o de sus abuelos, que ejercen de tales "ad casum".

Pero ayer, nada de nada. Nadie. Ningún niño daba rienda suelta a su energía, yendo de un elemento lúdico a otro.

Parecía que todos los juegos instalados para el esparcimiento de la gente menudica de la Villa estuvieran tristes, mohínos, porque nadie les hacía caso.

Y es que, claro, al ser de hierro la mayor parte de ellos, quemarían las manos al trepar por las escalerillas, peldaño tras peldaño, y los traserillos hubieran echado humo al dejarse caer, resbalando, por el tobogán.

¿Cómo iban a estar los nenes en ese lugar a aquella hora? Con toda seguridad, donde estarían sería durmiendo la siestecica, al cobijo de sus casas, porque el sol era un señor sol y, aunque ya comenzaba a bajar de su cénit, todavía fustigaba el lugar de lo lindo.

No se equivocaron los chicos de la tele que nos hablan del tiempo. No. 

En la predicción para ayer dieron en el clavo. Y lo peor es que nos auguran, hasta el miércoles, más calor, porque dicen que nos encontramos «disfrutando» de la visita de una segunda ola de calor que no solo nos va a fustigar durante el día, sino que también hará que la noche se nos haga cuesta arriba. Debido al desmesurado calor, el sueño no encontrará acomodo y «disfrutaremos» de unas buenas noches toledanas.

Recibe mi saludo


¡¡¡BUENOS DÍAS!!!

6.7.2026. Lunes. (C. 2.601).

P. Alfonso Herrera. Carmelita.

domingo, 5 de julio de 2026

Hoy la Real Villa de Caudete estrena párroco.

ESTAMPA CAUDETANA.

HOY LA REAL VILLA DE CAUDETE ESTRENA PÁRROCO.

Antes de ayer, viernes, corrió por las redes la noticia. El Sr. Obispo de la diócesis de Albacete dio a conocer los nombramientos de aquellos miembros del presbiterio diocesano que accedían a nuevas responsabilidades.

Entre los nombrados aparece uno que es natural de esta Real Villa de Caudete: el carmelita P. Antonio Graciá Albero.

Hace unos meses, el nuevo Consejo Provincial de los Carmelitas, surgido del último Capítulo Provincial, llevó a cabo la designación de quienes habían de asumir los distintos servicios y responsabilidades de la Provincia.

Uno de esos cometidos era el de párroco de las parroquias de esta Villa, Santa Catalina y San Francisco de Asís, ya que el anterior párroco, también natural de Caudete, el P. Luis Torres Pérez, O. Carm., había manifestado su deseo de dejar el cargo después de haber cumplido los nueve años que canónicamente se recomiendan para este tipo de ministerio y de haber alcanzado una edad que también aconsejaba el relevo.

La autoridad provincial competente aceptó la renuncia y designó para el servicio de párroco en Caudete al P. Antonio.

La decisión fue presentada al Ordinario del lugar, el Sr. Obispo de Albacete, quien ha procedido, como ya te he dado a conocer, a nombrarle párroco de las parroquias de su pueblo, convirtiéndose así en un nuevo «cura pilón».

Hoy comienza a dar sus primeros pasos en el desempeño de su ministerio como párroco y pastor del rebaño que le ha sido confiado, presidiendo la Misa Mayor en la parroquia de Santa Catalina.

Bueno será que le acompañemos con nuestra oración para que pueda llevar adelante la encomienda recibida como colaborador del Sr. Obispo en la labor pastoral de la diócesis en esta Real Villa.

Recibe mi saludo.


¡¡¡BUENOS DÍAS!!!

5.7.2026. Domingo (C. 2.600)

P. Alfonso Herrera. Carmelita.

sábado, 4 de julio de 2026

El Asiento de la Suegra.

ESTAMPA CAUDETANA

EL ASIENTO DE LA SUEGRA

Así la llamamos para andar por casa: «el asiento de la suegra». Pero los señores de la Botánica jamás emplearían semejante nombre para identificar y llamar a la Parodia magnifica.

Hoy este cactus te lleva mi saludo.

Resulta que ayer, cuando fui a saciar la sed de la Flor de Flamenco, del hibisco amarillo, salió a mi encuentro, con su ápice ligeramente hundido, completamente florido.

Ya lo ves: regordete, recordando a un barrilico. La talla le importa un comino, porque su diámetro alcanza entre 12 y 15 centímetros. Con el paso del tiempo se va levantando hacia arriba, porque le gusta subir y subir; por eso también suele incluirse entre los cactus columnares.

En la base suelen brotarle hijuelos que llegarán a asemejarse a su madre. Este mío solo ha echado uno, pero estoy seguro de que saldrán más, porque, como es tan presumido, acabará formando una familia de varios miembros, bien apretadicos, que lucharán por alcanzar el medio metro de altura.

No sé si podrá conquistar esa altura en el tiesto en el que comparte espacio con una higuera, un pariente, y muchas mamiliarias. Así que tendré que ir pensando en buscarle un lugar más amplio y diáfano, donde pueda medrar sin tener unos compañeros tan molestos. ¡Ya veré!

Es guapo. Está ribeteado por once costillas, todas ellas armadas de espinas en su parte superior, por lo que conviene andarse con cuidado cuando uno trata con los «asientos de la suegra».

Es un viajero empedernido. Es originario de Río Grande do Sul, en Brasil, de donde salió, emulando a Cristóbal Colón, para conocer mundo. Y ha encontrado acomodo en todas partes donde el sol calienta de lo lindo, como en el claustro barroco-toscano del convento de San José (el Carmen).

Y, como si fuera una cupletista andaluza, se pone por montera unas flores de un amarillo puro que da gloria contemplar. De ellas nacerán luego unos frutos, también esféricos, de aproximadamente un centímetro, llenos de diminutas semillas negras como el carbón de encina.

Vamos, que no solo presume, sino que obra y da su fruto; un fruto que beneficia incluso al ciento, haciendo bueno aquel refrán castellano que afirma:

«Nadie trabaja solo para sí mismo, sino para ciento».

Y como aquí ha caído en lugar adecuado, dará el ciento por uno del que nos habla Jesús en su Buena Noticia (Mt 19,29).

También el Génesis (26,12) nos dice:

«Isaac consiguió el ciento por uno».


Recibe mi saludo.


¡¡¡BUENOS DÍAS!!!

4.7.2026. Sábado. (C. 2.599).

P. Alfonso Herrera. Carmelita.

viernes, 3 de julio de 2026

El Hotel.

ESTAMPA CAUDETANA

EL HOTEL

La Villa no contaba con un hotel en condiciones. Con ello no pretendo decir que la pensión Marisa y el hotelito del Lengüetero no reunieran las condiciones necesarias y exigidas para dar satisfacción a quienes, llegados a la Villa, tuvieran que pernoctar en ella.

Pero desde ayer, sí; desde ayer cuenta con un hotel hecho y derecho.

Confieso que yo no te puedo decir nada sobre él porque no he sido uno de tantos que entraron a verlo en la jornada de puertas abiertas que tuvo lugar en la tarde de ayer.

A lo mejor se han dado otras jornadas abiertas en la Villa. Yo solo tengo noticias de que, allá por los inicios del año 1914, el monasterio de las monjas Carmelitas de Clausura, «las encerrás», el día que llegaron desde el monasterio de Onteniente, en tartana, al amanecer, soportó durante toda aquella jornada cómo el pueblo entero desfilaba por sus dependencias, curioseando las interioridades del convento.

Sin duda alguna, el dueño o los dueños del nuevo hotel, que abre sus puertas a la plaza de Nuestra Señora del Carmen, tras haber invertido un montón de dinero en restaurar y adecuar el noble edificio para un nuevo menester, desearán enjugar gastos viendo cómo un río de gentes solicita sus servicios para tal o cual fecha.

Pero, siempre hay un pero, necesitan publicitarlo, darlo a conocer. Y ya sabemos que, en el mundo de los negocios, lo que funciona bien es el anuncio y, si este es gratis..., «miel sobre hojuelas», que afirma el dicho.

Y para que eso sea así y funcione, el mejor modo y el más barato es el «boca a boca». Esa, creo yo, fue la razón que impulsó a sus dueños a realizar una jornada de puertas abiertas. Porque, para conseguirlo, es menester conocerlo, ya que «nadie habla de lo que no conoce».

Pasadas las siete de la tarde salía yo de casa para dar mi acostumbrado paseo y ya estaba, a la puerta del hotel, el señor concejal don Moisés López, junto a un buen número de personas que iban y venían, mientras muchas otras aguardaban a que se abriera la puerta principal del edificio.

A mi vuelta del paseo, justo a las ocho de la tarde, una multitud de gente, en filas de cuatro, formaba una larga cola a la espera de poder entrar para disfrutar contemplando las maravillas que alberga ese edificio emblemático de la Villa: salones, habitaciones y demás espacios preparados para que disfruten de ellos los turistas que nos visiten.

Me han hablado de suites con saloncito y jacuzzi. Todo montado por todo lo alto.

Pienso que sí, que ha sido una buena decisión abrir las puertas de par en par para que el edificio pueda ser contemplado y, de esa manera, el personal tenga elementos de primera mano para hacer propaganda mediante el «boca a boca».

Presumo que no se destinará a dar posada al migrante. Pero ¡quién sabe! Sería una excelente manera de cumplir aquel mandato bíblico que afirma:

«Al extranjero migrante que venga a tu país trátalo bien, porque tú fuiste forastero en la tierra de Egipto». (Ex. 23, 9; Dt. 10, 19).

O porque el mismo Cristo se identifica con ellos:

«Fui forastero y me recibisteis». (Mt. 25, 35).

Les deseo el mayor de los éxitos a los promotores de tal empresa que, sin duda alguna, redundará en beneficio de la Villa.

Recibe mi saludo


¡¡¡BUENOS DÍAS!!!

3.7.2026. Viernes. (C. 2.598).

P. Alfonso Herrera. Carmelita.

miércoles, 1 de julio de 2026

El Anturio Blanco.

ESTAMPA CAUDETANA.

EL ANTURIO BLANCO.

Con anterioridad ya te he hablado en alguna ocasión del anturio, conocido también con el nombre de flor de flamenco. Bien es verdad que lo hice mostrándote algún ejemplar rojo como la sangre de un toro de lidia herido de muerte por rejones, banderillas y espada.

Sus "flores" blancas y brillantes, con forma de corazón, son en realidad hojas modificadas llamadas espatas.

Como ocurre con sus parientes de color rojo vivo, desde el centro de cada espata surge un apéndice que va del verde al amarillo: el espádice, donde brotan las verdaderas flores.

En esta ocasión te presento un ejemplar que rinde pleitesía al Señor Sacramentado delante del Sagrario de la capilla de la Comunión de la parroquia de San Francisco.

Desde que se nos fue Feli, Asunción se ocupa del ornato, la limpieza y el cuidado de las plantas.

El anturio, sea del color que fuere, se caracteriza por la extraordinaria duración de sus espatas, tanto cuando permanecen unidas a la planta como cuando, ya cortadas, lucen en un florero con agua.

Para que se conserven durante mucho tiempo no hay más secreto que cambiarles el agua cada dos o tres días. 

Esa es la razón, creo yo, por la que esta planta se utiliza con tanta frecuencia en arreglos florales, como el que Asunción ha preparado para Nuestro Señor Jesús Sacramentado.

Y allí, sobre el altar, delante del Sagrario, donde permanece Jesús esperándonos para dársenos o para que lo visitemos, el anturio luce de maravilla, ofreciéndose simbólicamente en holocausto a su Creador.

Es una imagen inspiradora que nos invita a acudir también nosotros ante Él, no para inmolarnos como el anturio, sino para propiciar encuentros con el Señor en momentos buscados de silencio y quietud, disfrutando en su presencia.

Eso mismo hicieron aquellos discípulos de Juan el Bautista cuando oyeron decir a su maestro, la voz que clama en el desierto: «Es Él; ¡seguidle!».

Y Andrés y Juan fueron detrás de Jesús. Aquella tarde pasada con el Mesías, con el Señor, constituyó un hito en sus vidas: un antes y un después (Jn 1,37-39).

Recibe mi saludo.


¡¡¡BUENOS DÍAS!!!

1.7.2026. Miércoles. (C.2.597).

P. Alfonso Herrera. Carmelita.

martes, 30 de junio de 2026

El rey del corralón del Convento de San José (El Carmen).

ESTAMPA CAUDETANA

EL REY DEL CORRALÓN DEL CONVENTO DE SAN JOSÉ (EL CARMEN)

Cuatro años, sí, cuatro años, si no son más, ha tardado en ponerse la corona de rey del corralón.

Fue entonces. Como cada día que me era posible, bajaba hasta el santuario de los copatronos y regresaba a casa por la acera de la carretera de Villena.

Uno de aquellos días de primavera estaban los oficiales de Parques y Jardines entresacando las malas hierbas del parterre que separa el paseo de la carretera.

Y allí los vi. Unos raigones de agapanto llamaron mi atención y, sin pararme a pensar, los saqué de entre las hierbas y se vinieron conmigo.

En casa los planté en un par de tiestos grandes y los dejé en el claustro bajo del convento. Esperé y esperé... pero no florecían, mientras que los que permanecieron en el parterre de la carretera de Villena sí lo hacían.

Un tanto frustrado, el invierno pasado retiré las macetas del claustro y las llevé al corralón.

Y ha sido este año cuando me he llevado la grata sorpresa de contemplar florecido el agapanto de uno de los dos tiestos. Ha levantado una vara floral coronada por un hermoso florón de un azul muy claro: el que ves en la fotografía que ilustra estas letricas.

La ignorancia es muy atrevida y yo, llevado por el mejor de los deseos, cometí un error al plantar aquellos raigones en tiestos grandes. Ahora sé que a esta planta le gusta tener las raíces muy apretadas, ocupando por completo la maceta, hasta el punto de hacerla reventar. Es entonces cuando levanta sus varas florales buscando el cielo.

Cinco años, cinco, han tardado sus raíces en llenar por completo la maceta.

De ahora en adelante la cosa va a cambiar radicalmente porque, con riegos generosos, casi diarios, y mucho sol, irá aumentando el número de varas coronadas de flores.

Gran lección me ha dado el rey del corralón, el agapanto florido. Al reflexionar sobre el largo tiempo de espera que ha necesitado para florecer, he recordado aquella recomendación de Jesús a sus discípulos, que tenían prisa por ver instaurado el Reino que anunciaba el Maestro —un reino que ellos imaginaban al estilo davídico—. El evangelista recoge estas palabras: «El que persevere hasta el final, ese se salvará» (Mt 24,13). 

Con ellas enseña la importancia de mantenerse firmes en la fe y en el compromiso espiritual, a pesar de las pruebas, las dificultades y las adversidades que vayan saliendo al paso, porque al final llegará la salvación.

Recibe mi saludo.


¡¡¡BUENOS DÍAS!!!

30.6.2026. Martes. (C. 2.596).

P. Alfonso Herrera. Carmelita.

lunes, 29 de junio de 2026

La Euphorbia Ingens.

ESTAMPA CAUDETANA

LA EUPHORBIA INGENS


Se la conoce como «candelabro» o «cactus árbol africano».

Es el tercero y último de los obsequios que me hizo el bueno de Antonio Conejero Rodríguez.

—Tengo uno muy hermoso —le dije— en el claustro bajo del convento, el de la columnata barroco-toscana, hecho ya un árbol.

—Lo vi tan guapo —me respondió— que seguro que le va a encontrar un lugar en el claustro.

Pues claro. En cuanto me haga con un tiesto grande y le prepare un lecho muy drenado, con piedrecicas y arena de río, irá a ocupar un lugar bajo uno de los arcos de medio punto del claustro.

Parece un cactus, pero no lo es. Es una Euphorbia. Crece como un candelabro, con cuatro a seis caras, y está provista de pequeñas espinitas en los bordes.

Le gusta el sol a base de bien y, cuando tiene trato amigable con él —que debe ser por la mañana y por la tarde—, suele darse prisa en crecer. Del sol del mediodía, cuando está en todo lo alto, en su cénit, pasa olímpicamente.

No es un tiquismiquis. Se conforma con poco y no se enfada cuando se le retrasa el riego, que en verano debe hacerse aproximadamente cada seis semanas. El invierno lo pasa casi por completo sin beber.

Con quien no tiene trato es con el hielo, porque si la temperatura baja de los 0 °C lo pasa muy mal.

Así que pasará a engrosar el número de aquellos que tengo que retirar un poco hacia dentro, bajo el techo del claustro, para que no les caiga encima la helada.

Es guapo el plantón que nos regaló Antonio, y mucho más se va a poner a medida que vayan cayendo las hojas del calendario.

¡Ah! Y hay que tener muchísimo cuidado con su savia. Es un látex muy corrosivo que deja huella allí donde cae una gota y, si es en los ojos, puede incluso causar ceguera.

Pero no por eso hay que desdeñarlo. Solo hay que tener cuidadín con él.

Y, si a pesar de ello, por un descuido nos hace un poco de mal, no hay que contestarle en la misma longitud de onda, ni devolverle el mal.

Si ese supuesto fuera entre humanos, quedaría iluminado por aquel dicho de Jesús:

«No devolváis mal por mal; amad a vuestros enemigos, haced el bien y orad por quienes os calumnian y os hacen mal» (cf. Lc 6, 27-28).

Recibe mi saludo.


¡¡¡BUENOS DÍAS!!!

29.6.2026. Lunes. SANTOS PEDRO Y PABLO. (C. 2.595).

P. Alfonso Herrera. Carmelita.

domingo, 28 de junio de 2026

El Hibisco Sinensis.

ESTAMPA CAUDETANA.

EL HIBISCO SINENSIS.

El segundo espécimen que me trajo el amigo Antonio Conejero Rodríguez desde vivero de Santa Margarita es el Hibisco Sinensis 

Este hibisco exige que se le trate de usía porque es, a todas luces, el rey de los patios y de los jardines mediterráneos y desde el día de ayer también del claustro bajo, el barroco-toscano, del convento de San José (El Carmen).

Y digo que tengo que tratarlo de usía porque si no lo hiciera así se enfadaría y, muy seria, me diría:

- "Te vas a enterar. No me voy a poner el vestido floreado. Así que ya sabes, cada mañana tienes que situarme allí donde el sol pueda verme y juguetear conmigo lanzándome sus rayitos durante seis horas. Y si lo haces así te voy a alegrar la vista hasta que llegue el otoño".

- Ah, te he visto arrugar el entrecejo porque mis hermosísimas flores se cierran, como si pretendieran liarse en un cigarrillo, al finalizar el día. 

Pues, mira, ya te he dicho antes que si me pones al sol cada mañana - me gusta tanto encontrarme con el sol jovencito -, te sorprenderé con una o dos nuevecitas a las que el sol - tan tunante él - va a pintar mis pétalos con ese color anaranjado tan bonito y, al centro, rojo oscuro.

Ese rojo oscuro y la columna de estambres que surgen de él, vienen a hacer las veces de uno de esos anuncios que nos sirven las distintas TVs. Y tanto gancho tiene que acuden a ellas, a sus flores, mariposas, avispas e insectos a montones.

Allá, en el Oriente, de donde es originaria, las mujeres emplean sus flores para teñirse el pelo y, como es comestible, con él  hacen té.

Antes te dije que le gusta el sol con el que hace muy buenas migas y, esto, si te descuidas, le provoca sequía y cuando esto acontece..., despídete de disfrutar contemplando su floración. Y, además, le gusta comer. Es una glotona. Disfruta a base de bien cuando se le suministra el buen abono que yo fabrico con el "caldo" que desprende la gallinaza, que me suministra Paco Cantos Albertos, "El Molinero", en el que deposito unas paletadicas de hojas de los árboles del corralón,  pieles de cítricos, de plátanos y de cáscaras de huevo molidas.

Y, cuando está bien satisfecha por mi esmerado cuidado previendo la sequía te lo paga llenándose de botones a mansalva que abren en preciosas flores en forma de trompeta.

Y, mientras contemplo el resultado, vuela mi pensamiento a aquella enseñanza, afirmación  rotunda de Jesús, acerca de que incluso el acto más pequeño de bondad y hospitalidad hacia sus seguidores (como darles un vaso de agua fresca), realizado por amor a Él y a su mensaje, no pasará desapercibido y tendrá su recompensa"  (Mt. 10, 42).

Recibe mi saludo


¡¡¡BUENOS DÍAS!!!

28.6.2026. Domingo. (C. 2.594).

P. Alfonso Herrera. Carmelita.

sábado, 27 de junio de 2026

Para el convento todo vale.

ESTAMPA CAUDETANA.

PARA EL CONVENTO TODO VALE

Me llamó por teléfono con el manos libres mientras conducía hacia el convento de San José (el Carmen).

- ¿Se encuentra en casa ahora? Me preguntó.

- Pues, sí, estoy poniendo el fin, mi saludo, a la Estampa CAUDETANA de hoy, le contesté. 

- Es que voy para allá para llevarle una cosa.

- pensando que sería un libro, porque mi comunicante me trae libros de cuando en cuando para la biblioteca del convento, le contesté: de acuerdo. Para el convento todo vale.

Unos minutos después se presentó en su coche japonés, todo blanquito, en la puerta conventual.

Venía el coche lleno, lleno pero no de libros ni de personas. Venía que parecía un vergel. Las plantas que venían un poco apretujadas en una caja daban con sus hojas y flores en el techo.

Resulta que mi visitante, que no era otro que El Presidente de la Asociación Cultural de Amigos de la Historia Caudetana, Don Antonio Conejero Rodríguez, siguiendo ya una costumbre que va adquiriendo solera, había estado, presumo yo que en los viveros de Santa Margarita y, allí, se acordó del convento porque, de mí, no merece la pena, y...

- Mire, cuando tropecé con ellas  me gustaron. Intimé con ellas y les dije una a una: "prepararos que os vais a venir conmigo a otro lugar donde luciréis como os merecéis".

Y ni corto ni perezoso las montó en el carro y tras acomodárselas un oficial en una caja y hacer efectivo el importe correspondiente en la oficina - no me dijo cuánto pagó por ellas -, se puso en marcha y hasta el convento las trajo.

Y, yo, que pensaba en algún libro me quedé muy gratamente sorprendido al contemplar el bosquecillo que llevaba su vehículo.

Fueron tres hermosos especímenes:

El primero era un  CORDYLINE AUSTRALIS.

Es el que preside mis letricas de hoy. Es un Australis de variedad púrpura('Red Star').

Como puedes apreciar posee unas hojas largas, estrechas y rígidas, en forma de espada.

Crece  en roseta desde el centro y, a medida que vaya envejeciendo desarrollará un tronco asemejándose  a una pequeña palmera.

Creo que se adaptará muy bien al claustro conventual, al barroco-toscano porque no hace ascos al calor y en el claustro, cuando el sol se aprieta los machos en verano, el azogue del termómetro hace equilibrio muy arriba del tubito donde se fijan los grados.

Dentro del mundo de las plantas podemos decir que afronta con firme decisión la asunción de las exigencias que lleva consigo el establecerse en lugares donde otras, ni por asomo, aparecerían. 

Y, mira por dónde, Jesús, en el Evangelio de mañana domingo, - 13 del tiempo ordinario - pide a sus seguidores, a los de cuerpo entero, que hagan otro tanto, es decir, que "el que no carga con su cruz y me sigue, no es digno de mí" (Mt 10, 37-42).

Quizá es, por eso, por lo que es muy utilizada en  parques, patios y jardines mediterráneos y caudetanos, como la vamos a utilizar, a partir de ahora, en nuestro claustro.

Además no pide mucho de beber. Se conforma con poco. Por eso hace muy buenas migas con el sol y con quién la ha de cuidar.

Ya te iré contando.

Por ahora, recibe mi saludo


¡¡¡BUENOS DÍAS!!!

27.6.2026. Sábado. (C. 2.593).

P. Alfonso Herrera. Carmelita.

viernes, 26 de junio de 2026

Mal principio. Triste final.

ESTAMPA CAUDETANA.

MAL PRINCIPIO. TRISTE FINAL.

No, no lo aplastó un coche. En su triste fin no hubo intervención externa alguna. 

Me encaminaba hacia la parroquia de San Francisco para celebrar la Solemnidad del Nacimiento de San Juan Bautista. Y allí estaba, despanzurrado sobre la dura acera.

Se notaba que los padres lo tenían muy bien atendido. Se lo veía gordito, bien comido.

Había salido del nido para poner a prueba sus alitas y algo tuvo que fallarle porque, como te he dicho, se le veía muy bien cuidado, alimentado. 

Pero, sí, algo tuvo que fallarle porque el golpazo que se dio contra el duro suelo, lo reventó. Algo de sus interioridades aparecía un poquito por delante de su inerte cuerpecito emplumado.

Mal principio tuvo en su primer vuelo el "tejaino" que yacía en la dura acera porque concluyó en un triste final. Murió. No vivió. 

Un rictus de tristeza se dibujó en mi faz. Todo colaboró en su beneficio. Unos padres dedicados plenamente a él y, posiblemente, a algunos hermanicos más, comida abundante, un tiempo que le tenía puesta una mesa bien surtida y, todo quedó en eso, en un futurible desvencijado sobre una acera de la calle San Francisco del Barrio de esta Real Villa de Caudete.

En mis reflexiones ante el hallazgo no profundicé sobre el hecho que,por otra parte, no deja de preocupar porque, desde hace bastante tiempo, ha descendido notablemente el número de los tejaínos. 

Ya no vemos a los numerosos grupitos de esos volátiles que no andan como lo hacen los demás emplumados, sino a saltitos.

En mis elucubraciones aparecían aquellas palabras de Jesús en las que decía a sus discípulos que aunque los tejaínos no valgan nada más que un céntimo, ninguno de ellos cae al suelo sin que lo sepa Dios haciendo hincapié en la Providencia divina. (Mt. 10, 29-31).

Recibe mi saludo


¡¡¡BUENOS DÍAS!!!

26.6.2026. Viernes. (C. 2.592).

P. Alfonso Herrera. Carmelita.