sábado, 2 de mayo de 2026

Primero de mayo. Santa Bárbara.

ESTAMPA CAUDETANA

PRIMERO DE MAYO. SANTA BÁRBARA.

Si me lees lejos de la Real Villa de Caudete, quizá te extrañe que, refiriéndome al día de ayer, titule esta estampa caudetana con el nombre de Santa Bárbara.

Al villano no le extrañará, porque aquí se celebra por todo lo alto —y nunca mejor dicho— a Santa Bárbara.

Aquí se aprovecha el primero de mayo para escalar la escarpada falda de la Sierra de la Oliva —1.120 metros de altura— con el fin de llegar a la cumbre, donde se levanta la ermita dedicada a esta Santa.

Ya hace mucho tiempo que, por las exigencias que trajeron los nuevos tiempos en los planteamientos laborales, se vieron compelidos los miembros de la Cofradía de Santa Bárbara a trasladar a esta fecha el acto religioso-popular que antiguamente se celebraba en lo alto de la sierra el día propio de la santa.

Y no solo por las nuevas normas que traían consigo los tiempos a la hora de organizar la vida laboral, sino también porque el 4 de diciembre, fecha en que litúrgicamente celebramos a Santa Bárbara, no era un día muy apto para hacer ese camino de subida hasta su ermita y allí honrarla, pues generalmente no acompañaba el tiempo.

Se levantó el día un poco chungo. A lo largo de la noche habían dejado caer las nubes treinta y dos litros por metro cuadrado.

Pero ahí seguían todavía cubriendo el valle y también las crestas de la Sierra de la Oliva, impidiendo que se divisara desde abajo la capilla levantada en honor de la Santa.

Pero la Santa se portó. Porque hizo que permanecieran cerrados los grifos, de modo y manera que los actos programados para el mediodía en la explanadica frente a la ermita, allá en lo alto de la cumbre, se celebraran sin ningún contratiempo lluvioso.

No ocurrió lo mismo a la hora de bajar, según me dijo mi vecino Antonio, porque en algún trecho de la bajada por los senderos se la jugaron las nubes juguetonas, poniéndolos como una sopa.

Ciertamente, la fiesta religioso-popular que se celebra en esta Villa con motivo de Santa Bárbara cada primero de mayo viene a hacer una especie de competencia a los sindicatos, que convocan a sus afiliados y a quienes quieran secundarlos a manifestaciones en las que se reclaman derechos y beneficios en pro del trabajador, al tiempo que se recuerda a los seis “mártires” que cayeron víctimas de la represión llevada a cabo por las fuerzas del orden público sobre los huelguistas en Chicago (USA) a primeros de mayo de 1886.

Este año incidían sus llamadas, principalmente, en pedir el derecho a poseer una vivienda.

Santa Bárbara no convoca para que la gente grite y se manifieste detrás de grandes pancartas, sino que convoca a sus hermanos caudetanos a unirse a ella en una oración a Dios en la que se pide, cómo no, que sean satisfechos los derechos inherentes a la persona humana, como el de formar una familia que viva unida en una casa.

La cita estaba fijada para el mediodía, como te apuntaba anteriormente, y hasta allí subieron cofrades y gente animosa; también el coadjutor Antonio Graciá Albero, carmelita.

Al finalizar la Sagrada Eucaristía tuvo lugar la bendición de todo el ámbito de la Villa.

Una vez, en 2018, asistí a ese acto. Pero, al contártelo hoy, vuelvo a mi niñez, cuando en mi pueblo de Oropesa de Toledo el párroco, revestido con capa y estola, iba en procesión desde la parroquia de La Asunción, una vez concluida la misa mayor, hasta un lindo paseo extramuros de la Villa y, desde allí, teniendo ante sí toda La Campana (*) de Oropesa y la planicie hasta la sierra de Gredos, en el Sistema Central, procedía a bendecir los campos que se perdían hacia Extremadura por poniente; hasta Talavera de la Reina por levante; al norte, hasta Gredos; y al sur, hasta el río Tajo, frontera con Extremadura.

Como viene ocurriendo desde el siglo XIV, el primer domingo de mayo tendrá lugar este acto. Y este año será mañana.

¡Qué recuerdos! 

Se me hacen presentes en hechos que acontecen en el otro extremo de la autonomía castellano-manchega, aquí, en Caudete.

Recibe mi saludo.


¡¡¡BUENOS DÍAS!!!

2.5.2026. Sábado. (C. 2.547).

P. Alfonso Herrera. Carmelita.

(*) Se entiende por campana de Opesa el conjunto de pueblos que caen bajo su égida como por ejemplo Alcañizo de Oropesa, Torralba de Oropesa, Lagartera de Oropesa, Corchuela de Oropesa, Herreruela de Oropesa, Caleruela de Oropesa, Calzada de Oropesa. 

Esta denominación se viene utilizando desde los siglos de la alta Edad Media en que gobernaba el lugar la familia de los Álvarez de Toledo cuyo dominio llegaba hasta el otro lado de la Sierra de Gredos y, más concretamente, hasta lo que hoy es propiedad de el ducado de Alba, Piedrahita a 60 km de Salamanca.

viernes, 1 de mayo de 2026

Oración de Lola a María.

ESTAMPA CAUDETANA.

ORACIÓN DE LOLA A MARÍA.

Con el permiso de San José -pues hoy la Iglesia celebra la memoria de San José Obrero, instituida por el papa Pío XII el 1 de mayo de 1955 para poner el trabajo humano bajo su amparo-

Comenzamos mayo, con su primer día dedicado al Trabajo. Pero es mes tradicionalmente dedicado a la Virgen María.

Aquel José humilde y laborioso emprendedor tuvo la gloria de recibir en su taller de carpintero al Hijo de Dios hecho hombre, y de enseñarle el valor del esfuerzo cotidiano, del pan ganado honradamente y de la dignidad del trabajo bien hecho. Y esculpió en Él un hombre hecho y derecho, bien preparado para la relación con los hombres, sus hermanos, a los que venía a traer albricias y un mensaje de Amor de Dios Padre.

Pero mayo llama enseguida a la puerta del corazón cristiano, porque siempre fue el mes de la Madre, de la Esposa, de María Santísima.

Y no encuentro mejor manera de iniciarlo que recuperando una oración antigua, sencilla y hermosa, llegada de la mano de una buena amiga: Lola Díaz.

Al publicar días atrás un saludo mañanero acompañado de la flor conocida popularmente como Las Lágrimas de la Virgen, apareció como comentario una entrañable plegaria firmada por “Anónimo”. 

Yo ya sabía quién se escondía tras aquel anonimato discreto: mi amiga Lola.

Me decía: "me la enseñó mi abuela y yo la rezaba tres veces cuando pasaba delante de la Virgen de los Desamparados cuando iba a la misa del alba a la parroquia de Santa Catalina".

Lola camina airosa, ayudada de su bastoncico, por la cumbre de muchos años bien vividos y mejor aprovechados. 

Seguro que alguna vez me vio detenerme en La Lonja para saludar a la Virgen Madre de los Desamparados, imprimada en  azulejos, para encomendarle a sus hijos, también a los caudetanos, como no podía ser de otra manera.

Fue colocada allí por los caudetanos que formaban colonia en tierras valencianas, el 5 de septiembre de 1955.

Y Lola me escribía:

"Buenos días nos deis, Madre,

Hija del Eterno Padre,

mucho me regocijo,

que tenéis a Dios por Hijo.

Cúbrenos con vuestro manto,

esposa del Espíritu Santo.

Si quieres que la alegría

no se convierta en dolor,

no pases, pecador,

sin saludar a María".

Precioso saludo mariano venido de lejos, transmitido de abuelas a nietas, de labios sencillos a corazones creyentes.

Estamos ya en mayo. Y decidme: ¿qué mes hay tan hermoso, tan florido, tan alegre como mayo?

Ninguno.

Por eso se lo dedicamos a Ella, Reina de la creación, flor purísima nacida de las manos de Dios.

Y bien nos vendrá, para conservar la alegría del alma, mirar a María y orar a María.

No nos ha de pesar.

Recibe mi saludo, mis mejores deseos y mi cercanía.


¡¡¡BUENOS DÍAS!!!

1.5.2026. Viernes (C. 2.545).

P. Alfonso Herrera. Carmelita.

jueves, 30 de abril de 2026

Despiertan los auroros.

ESTAMPA CAUDETANA

DESPIERTAN LOS AUROROS

Qué bien les cae el nombre a este grupo de gente de la Villa, empeñada con entusiasmo en mantener viva la historia del lugar.

Y les cae bien porque aparecen cuando la noche declina y el día comienza a insinuarse con esa claridad primera que anuncia la llegada del sol.

Hubo un tiempo en que esta tradición fue apagándose. Los nuevos horarios de trabajo, otras costumbres, los cambios en la vida diaria y las nuevas formas de ocio fueron dejando en silencio aquello que durante generaciones había sido costumbre querida del pueblo.

La Aurora consistía en reunirse un grupo de vecinos, por lo general gente mayor, para recorrer calles y plazas entonando cantos tradicionales, casi siempre dedicados a la Virgen María de Gracia, patrona de Caudete.

Cantaban también ante puertas de casas señaladas, en esquinas, junto a hornacinas e imágenes religiosas. 

En alguna ocasión llegaron hasta el interior de la iglesia del convento de San José, (el Carmen), donde elevaron sus voces ante la sagrada imagen de la Virgen del Monte Carmelo.

Pero la tradición ha despertado de nuevo.

Así lo anuncia el cartel que hoy puede verse prendido aquí y allá por el pueblo, convocando a quienes todavía sienten que estas cosas pertenecen al alma de una comunidad.

La Aurora viene de muy lejos. No es solo una costumbre religiosa y musical. Es una manera antigua de medir el tiempo, de acompañar el paso de las estaciones y de sentirse unido a quienes estuvieron antes.

Es historia viva de la Villa.

Es vivir enlazados con los antepasados y entregar a los que vienen después un tesoro hecho de memoria, canciones y convivencia.

Aquellos cantos, transmitidos de padres a hijos, forman parte del patrimonio inmaterial de Caudete, y por eso merece aplauso la decisión de recuperarlos. 

Porque conserva la tradición, fortalece la vecindad, mantiene vivas las coplas populares y devuelve al pueblo una parte de sí mismo.

Eso sí, este año llega con una novedad importante.

No será de madrugada para recibir la aurora, sino a las 19:30 horas, en este último jueves de abril y en los dos viernes de mayo.

Cambian las horas, pero no el espíritu.

Y mientras haya voces dispuestas a cantar, La Aurora seguirá amaneciendo en Caudete.

Recibe mi saludo,


¡¡¡BUENOS DÍAS!!!

30.4.2026. JUEVES. (C. 2.543).

P. Alfonso Herrera. Carmelita.

miércoles, 29 de abril de 2026

La protección

ESTAMPA CAUDETANA.

LA PROTECCIÓN.

No sé donde se encontrará ese plantón de oliva y todos aquellos que le siguen en ese surco de una tierra en barbecho, justo delante de un hermoso olivar. 

Tampoco hace falta que se le sitúe geográficamente porque, como sabes, en el ámbito de esta Real Vía de Caudete contamos con infinidad de olivas.

Y, cada año, cuando el otoño está a punto de fenecer, ofrecen al labrador lo mejor de sí mismas, su fruto, las aceitunas, cajitas fuertes donde guardan el oro verde estas plantas. 

Luego, ya en la almazara, bien sea en la de la Cooperativa del Campo San Isidro, bien sea en la de Agulló hermanos, exprimidas mecánicamente sueltan la riqueza de su sangre, riqueza que es oro puro. 

O, mejor que el oro, el soldado con el que cuenta la dieta mediterránea para afrontar una lucha sin cuartel contra los ataques alevosos de la cal y las grasas de baja estopa que andan sueltos por tiendas y mercados y que se introduce en casa dentro de la cesta de la compra. 

Hoy me llegó la foto que preside estas letricas por whatsapp. Una asidua lectora de mis estampas caudetanas ha tenido a bien mandarme esa instantánea. 

Al contemplarla me pasó, posiblemente, lo mismo que le ocurriría al caminante que se topó con el plantón, me fijé en su protector. 

Es sabido que comparten con nosotros, los humanos, toda esta tierra, gran abundancia de roedores: las liebres, conejos y otros. 

Estos mamíferos carrendones se alimentan, ya lo sabemos, de hierbas que tienen a su disposición por todo el terreno. Pero, al parecer, sienten verdadera debilidad por las cortezas tiernas de los plantones de los árboles. 

No hacen ascos ni olivas, ni almendros, ni a pistachos, ni a todo árbol que se levante sobre la llanura. En todos hunden sus incisivos y roen su corteza. 

A veces, como ocurre en las tierras de La Mancha, constituyen verdaderas  plagas y hay que defenderse de ellos a toda costa. 

Una de las maneras de llevarlo a cabo, ya lo ves en la fotografía, es proveerlos de una funda, generalmente de plástico duro, algunos agujereados, como si fueran redecillas, como el que muestra imagen y otros totalmente cerrados. 

Y ese sencillo artilugio fruto de la invectiva humana, ha venido a echar una mano y ¡de qué manera! al esforzado y siempre trabajador hombre del campo, al labrador.

Buena catequesis es esa que nos ofrecen, al alimón, un plantón de oliva y su protector.

Bien nos iría a los seres humanos proveernos de sencillos protectores para afrontar, con éxito, los embates del maligno.

Y, el más efectivo, por ser el más sencillo, Ella, la Madre del Señor que es, a su vez, Patrona del lugar y Madre de los lugareños, la Virgen María de Gracia.

"Un olivo joven necesita una funda; el alma humana necesita amparo".

Hoy, un sencillo protector de oliva, te acerca mi saludo


¡¡¡BUENOS DÍAS!!!

29.4.2026. Miércoles. (C.2.542).

P. Alfonso Herrera. Carmelita.

martes, 28 de abril de 2026

El impala encontró un buen camuflaje.

ESTAMPA CAUDETANA. 

EL IMPALA ENCONTRÓ UN BUEN CAMUFLAJE. 

Mira que paso todos los días delante del jardín de ese chalet que hace semiesquina entre la Avenida de la Virgen de Gracia y la calle Echegaray 

¡Y no me había percatado de semejante explosión de color!

En otras ocasiones me he servido de esa escultura realizada por un artista albaceteño en la que retrata, a las mil maravillas, un animal ungulado de las estepas africanas, a un impala.

Recuerdo que, cuando el invierno apretaba los Rosales de ese jardín, a los que los jardineros, provistos de tijera, habían  metido duramente mano, con anterioridad, se habían hecho mirar.

Algunos de ellos, todavía con fuerza, con sus raíces succionando alimento del suelo se habían sacado unas varetas coronadas con capullicos algunos de ellos abiertos de par en par. 

Recuerdo que en una ocasión los emplee como meros transportistas para que te acercaran mi saludo mañanero. 

Pero lo que he visto esta tarde. Esa explosión de color en torno a la escultura de hierro fundido que remeda la esbelta figura de un impala africano, me ha llamado poderosamente la atención. 

No era para menos. Preside estas letritas salutatorias esa fotografía que da noticia veraz del acontecer. 

Distintos elementos de la naturaleza: la luz, el calor, la humedad que han dejado las últimas lluvias traídas por el tren de borrascas, han incidido sobre esos rosales. Los han sacado de su paroxismo invernal

De haber quedado en la mínima expresión debido al concienzudo trabajo llevado a cabo por los especialistas en jardinería, se han desarrollado, de tal manera, que envuelven casi por completo a la escultura metálica del ungulado férreo con preciosas flores.

No pude seguir el paseo. Me vi en la necesidad de hacer un alto acercarme a la valla sacar el teléfonillo del bolsillo y hacer de reportero gráfico. 

Merecía la pena el parón porque la instantánea es luminosa. Es preciosa y se presta a las mil maravillas para hacerme de transportista. 

Qué buen ejemplo nos dan esos  Rosales a nosotros los seres humanos para no quedarnos enfrascados en esos hundimientos que, de cuando en cuando, van jalonado nuestro ir por los caminos de este mundo. 

Si ellos totalmente desprovistos de su hermosura adquirida el año que ya pasó, se levantan sobre sus escuálidos tronquitos y se engalanan de tal manera. 

Pueden constituir un ejemplo a seguir nosotros, para afrontar con decisión y voluntad el salir del atolladero y, así, florecer en buenas obras que vendrían a ejercer sobre nosotros la misma función que desempeñan esas rosas:  

adornar nuestras personas. 

Ella, la fotografía, mostrándote los rosales crecidos y florecidos te acerca hoy mi saludo 


¡¡¡BUENOS DÍAS!!!

28.4.2026. Martes. (C.2.541).

P. Alfonso Herrera. Carmelita.

lunes, 27 de abril de 2026

Mi rosal ha florecido.

ESTAMPA CAUDETANA.

MI ROSAL HA FLORECIDO.

Es bien nacido mi rosal. Porque es agradecido.

Crece en el corralón de nuestro convento de San José (el Carmen).

Ahí donde lo ves, mismamente, es un remedo del Ave Fenix porque, a pesar de haberlo sometido el perrro a un durísimo castigo - otro tuve que no aguantó, el pobre, a las dentelladas perrunas -, ha FLORECIDO.

Desde sus rosas abiertas y capullos en proceso de hacerlo,  grita a los cuatro vientos del corralón para decirlos: aquí estoy, para adornar la estancia de todos y para expandir mi fragancia por toda ella.

Está mañana, cuando disfrutaba mirándola y aspirando su fragancia, me quedé como traspuesto, como ido. 

Y, en esa situación creí oírla decirme:

Soy yo . Ya has visto a mis hijas en otros años. Anda baja mi recuerdo desde tu memoria. Y recuérdame.

Claro que me recuerdas porque yo no paso desapercibido con mis flores grandes, elegantes y perfumadas.

Dicen los botánicos que soy híbrido y bicolor por lo que soy muy empleado en grandes rosaledas en parques y, también para alegrar jardines.

Y, en eso, no se equivocan  porque, desde que estoy floreciendo, el corralón parece otro. Con decirte que hasta los albaricoqueros dejan caer sus hermosos  albaricoqueros honores.

Hago muy buenas migas con el sol. Porque, conmigo, se desmelena y me pone guapo, guapo, se pone ligón.

Con decirte que me hace de coifeaure, ya te digo bastante, porque  cada mañana me hace, me saca los colores. En el centro me pinta amarillo-crema y a los bordes los deja rojizos tirando a rosados.

Y esa es, al parecer, la razón por la que dicen los sabios que  soy híbrida,  y me recuerdan que pertenezco a la familia de las Double Delight.

¿Qué dices?  Me das billete para hacer yo  de ti y acercar tú saludo a tu gente chik?

Y, ahí os va el rosal del corralón del convento de San José,  convertido en mariposa voladora, llevándoos mi saludo


¡¡¡BUENOS DÍAS!!!

27.4.2026. Lunes. (C. 2.540).

P. Alfonso Herrera. Carmelita.

domingo, 26 de abril de 2026

La joya del platino.

ESTAMPA CAUDETANA.

LA JOYA DEL PLATINO.

Está mañana, muy tempranico, apareció. Había madrugado bastante.

Sí, apareció en la puerta del convento de San José (el Carmen).

Me topé con ella.

No venía a pedir, ¡vino a darse!

Sí, vino a darse, a entregarse. Quizá como acción de gracias porque, él estuviera cierto de que, si ha llegado a ser ha sido por la oración insistente de súplica que, en este convento, se eleva a Diós por el agua y por los campos del predio de la Villa.

Y en los campos libres de todo contaminante, libre de todo abono químico, solo con abono natural y aquel otro, -el abono de una oración sentida -, ha crecido, ha merecido y ha otorgado su fruto, el viñedo. 

Y, de ese fruto, esa aparición temprana en la puerta del convento. 

En una etiqueta blanca, que indicaba su procedencia:

-- la Cooperativa del Campo San Isidro de Caudete -, una muestra de: 

 "FORCALLAT ECOLÓGICO.

Levanté el teléfono e hice unas cuantas llamadas para tratar de darme el placer de saber si llegaba a descubrir quién fue el/la generoso/a.

No di con él o ella.

Pero uno me dijo:

Seguro que se trata de un "caldo" nuevo que ha sacado la Cooperativa para celebrar el 75 aniversario de su fundación.

Han tenido Uds. suerte porque ahora andan  embotellando y poniéndo a las botellas su hato nuevo donde así se indica.

Y, mira por dónde, un poco de ese vino nuevo, a estrenar, en el proceso de su embotellado, se ha escapado y, con prisas, sin haberse enfundado en el hato nuevo, ha subido calle El Molino arriba y ha llegado hasta la puerta primera de los pares de esa calle.

Hasta la misma puerta del convento de San José donde la encontré está mañana tempranico.

Pues, mira, ¡Qué bien!

No tengo la menor duda de que será un elixir que no necesitará abrirse paso a codazos en el mercado vitivinícola tan rico y variado de la nación.

Deseo a los cooperativistas que hayan dado en el clavo y se lancen a corretear por el mercado sin competencia alguna.

La JOYA DEL PLATINO de la Cooperativa del Campo San Isidro, en la que ponen toda su confianza los cooperativistas, con toda seguridad, será un bombazo.

Así se lo deseo.

Recibe mi saludo


¡¡¡BUENOS DÍAS!!!

26.4.2026. Domingo  (C. 2.539).

P. Alfonso Herrera. Carmelita.

sábado, 25 de abril de 2026

Volvió a las andadas.

ESTAMPA CAUDETANA.

VOLVIÓ A LAS ANDADAS.

Ya hace algún tiempo te hablaba del abuelete de la Comunidad, el P. Ángel. Aunque, bien mirado, tampoco son tantos los años que saca a algún otro miembro de los que con él la componen.

Te contaba entonces que, provisto de unas tijeras de podar, fue recogiendo esquejes de higuera y, siguiendo las indicaciones oportunas, los envolvió en un trapo húmedo.

Pasaron quince días… y no pudo aguantarse.

Todo contento, fue comunicándolo a los demás. 

Y no era para menos: los esquejes habían prendido y asomaban ya unas hojas que daba gusto verlas.

Pero quiso la cosa que un sobrino suyo, vecino del cercano pueblo valenciano de Bocairent, al ver a su tío en la Estampa Caudetana, se dejara caer por aquí. 

Dio una vuelta con su anciano tío… y, de paso, se llevó los esquejes brotados y unos cuantos más que fue cortando a las higueras.

Tenía en mente plantar un campo en su pueblo con higueras del corralón del convento.

Y claro, el bueno del P. Ángel se quedó sin su pequeño tesoro.

¿Y qué hizo?

Pues lo que hacen los que no saben estarse quietos: volvió a las andadas.

Se hizo con cinco esquejes más, los metió en un vaso, los cubrió con otro… y ¡zas!

Dos semanas después, ahí lo tenías: yendo y viniendo, de un lado para otro, con sus esquejes no solo brotados, sino ya con raíces.

No se anduvo con chiquitas. 

En un santiamén, cada uno en su garrafa de plástico, bien plantados, como Dios manda.

No hay palabras que alcancen a describir su talante en aquellos momentos. 

Estaba loquico de contento. 

Tenía algo de luz en la cara, algo limpio, casi de niño.

Imagínate a un crío abriendo, nervioso, un regalo colgado del árbol de Navidad, con los ojos encendidos por la ilusión. 

Pues así estaba el P. Ángel.

Y, como siempre, quitándose mérito, lo deja caer:

—Es que mi padre fue un gran labrador. 

Y ahí queda todo dicho.

Porque la paciencia —aunque no haga ruido— es madre de muchas cosas buenas. De momentos, de frutos… y de pequeñas alegrías que ensanchan el alma.

Y de eso, el P. Ángel, sabe un rato.

Ojalá se nos pegara algo.

Que la vida, muchas veces, va al paso de quien no tiene prisa.

Recibe mi saludo.


¡¡¡BUENOS DÍAS!!!

25.4.2026. Sábado (C. 2.539).

P. Alfonso Herrera. Carmelita.

viernes, 24 de abril de 2026

Lágrimas de la Virgen.

ESTAMPA CAUDETANA.

LÁGRIMAS DE LA VIRGEN

Me encuentro estos días, azada en mano, limpiando el corralón.

Del bosquecillo en que se había convertido la zona sur ya llevo sacados, y depositados en los contenedores correspondientes, siete capazos de hierbas. Y lo que te rondaré, morena…

No todo es azada y sudor, porque ayer me llevé una alegría.

Ante mí aparecieron las LÁGRIMAS DE LA VIRGEN y, amigo, nombrar a la Madre del Señor y Madre nuestra son palabras mayores.

La azada se me negó —cómo te lo digo— a hundirse en la tierra para arrancarla. 

Has de saber que también se la conoce con el nombre de AJO DE NÁPOLES. 

No me preguntes por la razón que asistió a quienes la bautizaron así; no la sé. 

Solo sé que es un ajito de fragancia y sabor suave, que, en modo alguno, buscarían los amigos de sabores fuertes.

El caso es que me la he encontrado por primera vez, después de haber estado dale que te pego al corralón conventual durante casi nueve años.

Y es guapa. ¡Mírala!

Ya cautiva por la forma de sus florecillas —pequeñas, de un blanco puro, colgantes, con seis pétalos y estambres amarillos, agrupadas en umbela sobre un tallo sin hojas—. Por eso también se la llama AJO BLANCO.

Florece en primavera. Crece en cunetas, jardines y zonas algo removidas. Y lo hace, ya lo ves, formando ramilletes delicados de flores estrelladas.

La he visto por muchos lugares del levante español, aunque donde más me llamó la atención fue ocupando, formando un tapiz en todo el claustro del convento que los PP. Dominicos tienen en Ocaña (Toledo).

Forma parte de la familia de los Allium. 

En el corralón crece, con fuerza, otro espécimen del que te hablaré otro día.

Pero el blanco puro y la elegancia de la umbela la singularizan, la diferencian mucho de sus parientes..

Como no la voy a emplear en la cocina, será ella quien te lleve mi saludo.

Y, sin hacer ruido, tal vez —como quien no quiere la cosa— se te pose una de esas lágrimas en el alma.

Gracia menuda. Blanca. Callada.

De la Virgen María.


¡¡¡BUENOS DÍAS!!!

24.4.2026. Viernes (C. 2.538)

P. Alfonso Herrera. Carmelita.

jueves, 23 de abril de 2026

87 años.

ESTAMPA CAUDETANA.

87 AÑOS.

El pasado viernes, día 17 de los corrientes, te daba noticias, una vez más, de ese milagro constante y continuado.

No me refiero a las Eucaristías que celebramos diariamente, que manifiestan a las claras el cumplimiento de aquellas palabras de Jesús al hacerse compañero de camino: 

«Yo estaré con vosotros todos los días hasta el fin del mundo» (Mt 28,20).

Me refiero, más concretamente, a aquellas Hostias Consagradas que, el día 22 de julio de 1936, por iniciativa del sacristán de entonces, Manuel Gil Pérez, fueron ocultadas debajo de una de las losas de su habitación matrimonial, donde permanecieron durante todo el tiempo que duró la contienda.

En aquella estancia siempre hubo una lamparilla encendida, por expreso deseo del sacristán.

El día 1 de abril de 1939, desde Burgos, el general Francisco Franco Bahamonde daba a conocer el final de la guerra fratricida. 

Habrían de pasar veintiún días para que, en esta villa de Caudete, tuviera lugar el desenterramiento —la exhumación— de aquellas Formas Consagradas.

Constituyó todo un acontecimiento para el pueblo, del que dio fe un notario,

 procediéndose a su traslado a la parroquia de Santa Catalina.

Era el día 22 de abril de 1939.

Han pasado ya ochenta y siete años de aquel hecho que sigue concitando la atención de las gentes del lugar y que, promovido por la Cofradía de la Sacramental, se nos venía anunciando desde el domingo precedente.

Así, en el día de ayer, 22 de abril, fueron expuestas para la adoración del Santísimo Sacramento: Jesucristo, Segunda Persona de la Santísima Trinidad, presente en esas Hostias que permanecen incorruptas desde aquellos comienzos de la guerra civil hasta hoy.

Se conservan en un joyero, sobre el Sagrario, en la capilla de la Comunión de la parroquia de Santa Catalina.

Es un milagro, una gracia sostenida por la voluntad de Dios.

Unas simples obleas de pan ácimo no habrían resistido ni las humedades del suelo donde estuvieron ocultas —como sí ocurrió con las que no estaban consagradas—, ni el paso de tantos años sin reducirse a polvo.

No, no nos hace falta ir a Bolzano, en el norte de Italia, o acercarnos hasta el cercano pueblo alicantino de Onil, para caer de rodillas ante el misterio de un Dios que se nos hace cercano, tan cercano que se nos ofrece como alimento:

«Yo soy el pan de vida. El que coma de este pan vivirá para siempre» (Jn 6,35-59).

Bueno será que no nos ocurra como a los discípulos de Emaús, que caminaron con Él sin reconocerlo.

Bueno será que nos acerquemos a Él en la capilla de la Comunión de Santa Catalina y lo tengamos, de verdad, como compañero de camino, no siempre fácil, por este mundo.

No lo olvidemos: 

¡nos espera!

Recibe mi saludo.


¡¡¡BUENOS DÍAS!!!

23.4.2026. JUEVES. (C. 2.537).

P. Alfonso Herrera. Carmelita.