ESTAMPA CAUDETANA.
En esta Real Villa de Caudete existe una tradición que viene de lejos y no es otra que la Adoración al Santísimo a lo largo de los días de carnaval. Se encarga de animarla y mantenerla viva la entusiasta Cofradía de la Sacramental que no solo manda imprimir carteles y colocarlos en escaparates de las tiendas y lugares específicamente acotados para ello para la información de la gente sino que establece turnos de adoración con el grupo de cofrades de modo que en ningún momento se encuentra solo el Señor Jesucristo Sacramentado. Y no son pocos los fieles que van a pasar un rato con el Señor llenando así de vida espiritual sus quehaceres humanos.
En tiempos pretéritos esta práctica religiosa se realizaba a lo largo de los tres días de carnaval que son aquellos que preceden al inicio de la cuaresma y concluían el mismo día de su apertura, el miércoles de ceniza, con la incineración de la sardina, símbolo de la opulencia y de satisfacción en el comer y disfrutar de los bienes materiales. Ahora no, ahora, en los tiempos que corren, queda circunscrita la práctica religiosa, a unas pocas horas que van desde el domingo previo en que, tras la misa mayor de las 12,00 horas se expone el Santísimo hasta las 19 horas 30 minutos en que se reserva para proceder a la celebración de la Eucaristía de la tarde y el lunes y el martes se lleva a cabo entre las 16 y las 19:30 horas en medio de un silencio contemplativo.
Fuera del templo, en el bullicio de la fiesta, las gentes dan rienda suelta a sus humores, a veces comportándose indebidamente ocultando su identidad detrás de máscaras. Quizá por eso, en esta Real Villa de Caudete, las dos manifestaciones carnavaleras, la de los niños y la de los mayores, se han unido en una sola. Esta decisión trajo consigo una actuación, más familiar, más lúdica, más cívica.
En otros lugares también tienen finalidad semejante. Se montan concursos, desfiles vistosísimos, como acontece en Canarias y más allá del mar océana, en los sambódromos brasileños y, sin marcharnos de Europa, en Venecia o en Colonia.
Y cuando el cura párroco, P. Luis Torres Pérez, carmelita, a la conclusión de la Eucaristía del medio día, expuso al Santísimo en la custodia, abriendo el ejercicio de adoración llamado de LAS CUARENTA HORAS, la imagencica de San Blas, Copatrón de la Villa emprendió el viaje de vuelta a la ermita-santuario después de haber permanecido con nosotros en la Villa, en la parroquia de Santa Catalina, presidiendo las liturgias y los actos lúdicos tenidos en su honor a lo largo de los primeros 15 días de febrero. La comitiva procesional fue acompañada por el mismo cura párroco y autoridades civiles hasta las puertas del monasterio de las monjas Carmelitas de clausura, fuera ya de la Puerta de la Villa, donde fue despedida la Sagrada Imagen del Copatrón San Blas que, acompañada por cofrades y fieles, procesionó hasta la ermita donde lo esperaba la Copatrona, la Imagen de la Virgen de Gracia.
¡¡¡BUENOS DÍAS!!!
16.2.2026. Lunes. (C. 2.472)
P. Alfonso Herrera. Carmelita.
Nota. Las noticias gráficas me ha sido suministradas, como en tantas otras ocasiones, por Jaime Bañón. Gracias, Jaime.