viernes, 19 de junio de 2026

Turistas por un rato.

ESTAMPA CAUDETANA.

TURISTAS POR UN RATO.

En la tarde de ayer me llamó la atención un grupo de gentes con muchas historias vividas a cuestas reunidas en la Plaza de la Iglesia.

Las campanas de la torre de la parroquia de Santa Catalina ponían en el aire la hora, las siete de la tarde.

Al lado de la torre me encontraba yo. Acababa de terminar mi paseo y me disponía a entrar en la parroquia. Y allí se enconyraban en el rincón de la Plaza de la Iglesia, formando un triángulo. Los más, sentados en los bancos allí existentes. Algunos niños acompañaban a sus abuelos.

Del grupo, una persona, habiendo oído la llamada de las campanas, se ausentó y enderezó sus pasos con dirección a la parroquia. Venía porque no quería perderse el rezo del Santo Rosario.

Al llegar a mi altura le pregunté que a qué se debía la reunión.

- Son un grupo de gentes de Caudete, me dijo,  que se habían dado cita para visitar algunos lugares y recibir las explicaciones que sobre ellos les da, pormenorizadamente, la Archivera de la Villa, María Virtudes Navarro Navarro (*).

Este grupo de caudetanos descubre que no hace falta viajar lejos para encontrar maravillas; basta con mirar con ojos nuevos aquello que siempre estuvo delante de ellos, testigos de sus aconteceres.

El grupo de caudetanos recorre lugares que habían visto miles de veces, pero que descubre por primera vez cuando alguien se los explica. 

¡Qué paradoja!  Viajar sin salir del pueblo.

"Las piedras, cada rincón —castillo, plazas, iglesias parroquiales, ermitas, callejas del casco antiguo de la Villa— parecen tomar la palabra para narrar episodios de siglos pasados mientras los visitantes escuchan atentamente el perorar de la guía a la que completan con sus propios recuerdos: dónde estaba tal comercio, quién vivía en aquella casa, qué ocurrió en determinada fiesta....

Ciertamente, las mayores maravillas suelen encontrarse donde uno vive y pasa de largo todos los días.

La visita a su Villa querida sirve para enlazar lugares con personas concretas, con este o aquel antepasado de los miembros del grupo, que los habitaron, trabajaron o los llenaron de vida.

Con toda seguridad, Caudete, para el grupo de gente provecta del lugar que se dieron cita en la Plaza de la Iglesia, se convirtió, en la tarde de ayer, en un libro abierto"

Cada parada  constituiría  una página: 

"el castillo, un capítulo de guerras; la iglesia, uno de fe; las plazas, uno de encuentros; los paseos, uno de la vida sencilla".

En la parada que tuvo lugar en la Plaza de la Iglesia, allí donde queda cerrada por La Lonja,  con toda seguridad, María Virtudes, les estaría diciendo algo así como:

"La Sala de la Villa que tenemos ahí arriba —conocida popularmente por todos los caudetanos como LASALA— es uno de los edificios civiles más emblemáticos de nuestra Real Villa de  Caudete. Como véis, se encuentra sobre los arcos que cierran la Plaza de la Iglesia y fue durante siglos el lugar donde se reunía el Concejo o Consistorio Municipal para tratar los asuntos de gobierno de la Villa. 

El edificio actual fue construido entre 1759 y 1764 sobre otro anterior. En él se celebraban las reuniones capitulares, es decir, las sesiones del Ayuntamiento de la época, hasta principios del siglo XX. 

En las últimas décadas ha recuperado nuevamente esa función representativa para determinados actos institucionales.

En la fachada destaca el magnífico escudo de Caudete labrado en piedra y ornamentado en estilo rococó, así como un reloj de sol colocado en 1957 y que fue esculpido por el escultor autóctono, Andrés Martí Sánchez.  

Con toda seguridad a muchos de los componentes del grupo algo se les revolvería por dentro y puede que a más de uno se le aflojarían los lagrimales pensando en sus ancestros.

Cómo le ocurrió a Jesús cuando el Domingo de Ramos entró en Jerusalén y contempló, iluminado por un sol declinnte, la hermosura del Templo. Lloró, no de alegría, sino de tristeza porque sabía lo que le iba a acontecer unas décadas después (año 70).(Lu. 19,41-44)

Recibe mi saludo, 


¡¡¡BUENOS DÍAS!!!

19.6.2026. Viernes. (C. 2.585).

P. Alfonso Herrera. Carmelita.

(*) María Virtudes Navarro Navarro es una de las personas que más ha contribuido en los últimos años a la conservación y divulgación de la historia local de Caudete. Es licenciada en Historia.

jueves, 18 de junio de 2026

Los capullos reventones.

ESTAMPA CAUDETANA.

LOS CAPULLOS REVENTONES.

Ayer por la tarde subía yo por la avenida de las Jornetas con dirección a la parroquia de Santa Catalina para celebrar el Santo Sacrificio de la Misa.

Iba con la esperanza de asistir al proceso de nacer de unas hermosas flores, pues el día anterior ya me había dado cuenta de que iban tomando volumen los capullos que las encerraban. 

Ya te hablé de ese cactus el pasado 27 de mayo cuando, en todo lo alto de él, apareció la primera de sus flores como un faro luminoso para alumbrar la noche en el jardín de la vivienda donde crece una familia de cactus columnares, los TRICHOCEREUS MACROGONUS

Ya te hablé de ellos entonces. Hoy quiero trasladarte un momento del parto del mismo cactus columnario. El momento en el que pugna por romper la protección de sus brácteas para lucirse en todo su esplendor.

No sé si mañana, cuando vuelva a pasar por allí se encontrarán ya abiertas y luciendo delicadamente su belleza o, el calor sofocante que nos está imponiendo un sol con galones, las habrá martirizado tanto, tanto que se encuentren ajadas y colgando a la espera de caer a tierra. Porque es sabido que estas flores se abren de par en par cuando el sol va de retirada y se cierran para siempre cuando el sol se sienta en el trono de su cénit al día siguiente.

Ya te contaré porque, como te he dicho antes, no todas las bellezas duran mucho tiempo.

Hay algunas que apenas se asoman unas horas para recordarnos que la hermosura no está en la duración sino en el regalo.

Así son las flores de este cactus. Se preparan despacio durante días y días. Luego, una tarde cualquiera, abren sus pétalos blancos y convierten una planta áspera y espinosa en una fiesta.

Sí, ya te contaré.

Porque durante todo el año pasa desapercibido, - a mí no porque cada 15 días paso a su lado siete días seguidos -. Ahí está, tieso, callado, soportando soles, sequías y ventoleras sin pedir nada a nadie.

Yo lo miro y pienso que bastante tiene con mantenerse en pie.

Pero llega mayo, y con él apretando el calor y, cuando menos lo esperas, comienza a dar avisos de su presencia. 

Ya te lo contaba el pasado 27 de mayo porque, en todo lo alto, nos apercibía. Su primera flor, toda una promesa de las que irán brotando de los muchos capullos grandes que llenan sus costados desde abajo hasta su cumbre.

Desde su quietud en la montañica del jardín, que quisiera parecerse a las cuestas andinas de la Argentina de donde es originario, pareciera que quisiera decirnos que la paciencia tiene premio. Y, ¡vaya si lo tiene! ¡Es una gozada contemplar tales maravillas.

En una tierra como esta nuestra de Caudete, acostumbrada a mirar al cielo esperando la lluvia, siempre produce admiración contemplar cómo algunas criaturas han aprendido a vivir con poco.

Este cactus es una de ellas.

Mientras otras plantas se lamentan del calor, él guarda silenciosamente sus reservas y sigue creciendo hacia arriba, como quien sabe que la vida no consiste en tener mucho, sino en aprovechar bien lo poco que se recibe. Ya nos lo certifica el dicho:

" No es más rico el que mucho tiene, sino el que poco necesita".

Las personas nos parecemos más a las plantas de lo que imaginamos.

Algunas veces enseñamos las espinas para defendernos de los ataques. Otras, cuando llega el momento oportuno, dejamos ver las flores que llevamos dentro.

Sí, ayer, caminando por la avenida de las Jornetas de esta, nuestra Real Villa, me encontré con un cactus enorme cargado de capullos a punto de reventar en flores de blancura impoluta. Y di en pensar que quizá la naturaleza lleva siglos dándonos lecciones que nosotros todavía estamos aprendiendo.

Al asistir al milagro del proceso preparatorio del parto floral mi pensamiento se fue hasta aquella enseñanza de Jesús a sus oyentes preocupados por el día a día:

"¿Por qué os afanáis por lo que vestiréis? Reflexionad acerca de cómo los lirios del campo, crecen: no trabajan ni hilan; pero os digo, que ni Salomón en toda su gloria se vistió como uno de ellos" (Mt 6, 28).

Recibe mi saludo


¡¡¡BUENOS DÍAS!!!

18.6.2026. Jueves. (C. 2.584).

P. Alfonso Herrera. Carmelita.

miércoles, 17 de junio de 2026

Las Adelfas.

ESTAMPA CAUDETANA.

LAS ADELFAS.

Ya me serví el año pasado de LAS ADELFAS, - Nerium Oleander  las llaman los botánicos - del Paseo Luis Golf para hacerte llegar mi saludo mañanero. Hoy vuelvo a hacerlo. Están tan guapas!

Todos los días me dice algo al pasar junto a ellas. Lo han hecho por la mañanita temprano cuando iba camino del monasterio de las Madres Carmelitas de Clausura. Y lo hace todos los días por la tarde cuando salgo a dar un paseo hasta la glorieta de la Cruz, cosa que acontece, por ende, esta semana, porque para ir a cumplir con mi encomienda en Santa Catalina lo hago pasando por la glorieta de la Cruz, Avenida de La Libertad y avenida Jornetas arriba y, así, mi paseo tardero es más largo.

Nada más entrar en la calle dedicada al P. Elías Requena, ante mí, aparecen LAS ADELFAS.

A las seis y pico de la tarde, cuando el sol comienza a rebajar sus humos y deja de castigar con tanto empeño a todo el mundo y a toda la foresta, allí estaban  ellas, LAS ADELFAS, formando un muro vegetal entre el Paseo Luis Golf y la piscina climatizada.

Todas ellas, exuberantes, luciendo sin complejos sus racimos de flores blancas, como si el calor más severo fuera para ellas una simple caricia.

Mientras otras plantas languidecen cuando arrecian los rigores del verano, esta vecina de caminos y ramblas parece crecerse ante la dificultad. Claro que, con toda seguridad, los operarios de parques y jardines algo de agua sí que las echarán.

No presumen de fragancias exquisitas ni de delicados portes aristocráticos. Lo suyo es otra cosa. Lo suyo es la resistencia.

 Lo suyo es mantenerse erguida cuando el terreno escasea de agua y el cielo se muestra avaro de nubes.

Quizá por eso se la encuentra con frecuencia acompañando carreteras, guardando cauces y adornando rincones donde otras especies no se atreverían a establecer su morada.

Éstas que te llevan mi saludo no tienen ese problema. Éstas son cuidadas con mimo por los oficiales de parques y jardines de la Villa. No hay más que verlas. Han llegado a lo que es frecuente en ellas, los seis metros de altura y siguen empeñadas en seguir los pasos de sus vecinos los imponentes olmos Pumila que dan sombra al lugar donde gente provecta "charra" amigablemente y los ñacos juegan a la pelota o al pilla, pilla.

Ya te lo contaba el año pasado, la naturaleza gusta a veces de esconder advertencias detrás de los más bellos semblantes. LA ADELFA, tan vistosa ella, tan blanquita ella, guarda en todas sus partes una toxicidad notable.

Como si quisiera recordarnos que la belleza y el peligro pueden habitar bajo un mismo techo.

Ya nos lo advierte el dicho tan nuestro:

"No es oro todo lo que reluce".

Aun así, cuando la tarde se va despidiendo y sus flores recogen los últimos reflejos del día, resulta difícil no detenerse un instante a contemplarlas. Eso me pasó a mí ayer y siempre que paso junto a ellas. Porque también ellas, a su manera, forma parte de ese paisaje nuestro que, sin hacer ruido, acompaña el discurrir de las jornadas de la Villa Caudetana.

Y allí seguirá mañana, desafiando al sol como quien conoce desde hace siglos el secreto de sobrevivir en tierras mediterráneas.

Eso sí, algo de trabajo dan a los chicos de la limpieza, porque van dejando caer al suelo los pétalos de sus flores, salpicando la acera y el callejón de pinceladas blancas que recuerdan a un vestido de faralaes.

Pero nada les importa porque hasta muy entrado el otoño ellas, erre que erre, seguirán dando flores y alegrando el lugar.

Las ADELFAS del Paseo Luis Golf de esta Villa al perder sus flores y no obstante, seguir floreciendo, me recuerdan a la condición débil del ser humano que, aún en el tropiezo y en la caída está llamado a florecer porque Dios, nunca, nunca, deja de quererlo y de llamarlo al bien vivir como nos recuerdan, entre otros, el profeta Ezequiel (33,11):

 "Dios no quiere la muerte del pecador, sino que se arrepienta de su conducta y que viva". 

O aquella recomendación de Jesús a la mujer sorprendida pecando:

Mujer, ¿Dónde están tus acusadores?... Yo tampoco te condenó, vete y, en adelante, no peques más"(Juan 7,53).

Ellas, LAS ADELFAS del Paseo Luis Golf, te llevan mi saludo.


¡¡¡BUENOS DÍAS!!!

17.6.2026.,Miércoles. (C. 2.583)

P. Alfonso Herrera. Carmelita.

PD. En la tarde de ayer tuvo lugar el tercero de los eventos dentro de las IV Jornadas de Estudios Locales de Caudete.

El villano Manuel Beltrán Ortuño disertó sobre una ESTAMPA CAUDETANA con mucha raigambre EL ESCARCIL (LA ALCACHOFA) que se trajo en su mochila desde el pueblo valenciano de Silla, un fraile Carmelita del convento de San José (el Carmen) a donde fue, en tiempos muy pretéritos, a predicar, la música de un canto de aquel lugar ofrecido, me dice el P. Ángel, a la Cruz de Cristo y que aquí adoptó, poniéndolo en marcha, al ESCARCIL  - a LA ALCACHOFA -. 

Ya te hablé en ocasiones pasadas de LA ALCACHOFA o ESCARCIL. 

Tiene lugar en la plaza de Nuestra Señora de Él Carmen al terminar la procesión con la Sagrada imagen, delante de Ella.

Consiste en la apertura de una ALCACHOFA donde se encuentra un niño o niña que, tras liberar a una paloma blanca, interpreta un canto precioso dedicado a la Virgen del Carmen.

En el pueblo de Silla y en otros pueblos de la región Valenciana, se cantaba a la Cruz desde un ESCARCIL que era subido sirviéndose de una garrucha.

No asistí a la conferencia. Me hubiera gustado un montón. Pero no pudo ser. Otros asuntos me lo impidieron. Sí que asistió el P. Prior del convento y, todavía párroco del lugar, Luis Torres Pérez.

martes, 16 de junio de 2026

La Castañuela.

ESTAMPA CAUDETANA.

LA CASTAÑUELA.

Los chicos de la biología la han bautizado con el nombre de Pallenis spinosa (sinónimo: Asteriscus spinosus).

Quizá lo hicieron llevados por cómo terminan sus hojas en una afilada punta, a modo de pincho o espina, que nos pone en guardia para el caso de que deseáramos acercarnos a ella con malas intenciones.

Apareció ante mí en la tarde de ayer cuando comenzaba a subir por la avenida de las Jornetas tras haber dejado atrás la avenida de la Libertad.

Allí, al lado izquierdo de la avenida, donde la acera pone fin a un descampado que espera su urbanización, se encontraba.

Es una planta muy ramificada que llama la atención del viandante por el color amarillo puro de sus florecillas, semejantes a pequeñas margaritas.

Ya las ves. Tiene unas brácteas externas largas y puntiagudas que forman una especie de estrella alrededor de la flor. No tienen la labor de llevar a cabo la fotosíntesis, sino la de soldados defensores de la flor.

Sus tallos y hojas, al tacto, son ásperos y pilosos. Quizá los emplea la CASTAÑUELA para defenderse de depredadores y curiosos.

En mi pueblo de Oropesa, allá en el occidente de nuestra autonomía castellano-manchega, te la encuentras en lugares donde, a otras plantas, ni se les ocurre aparecer. Y aquí, en la Real Villa de Caudete, ocurre otro tanto.

Es una planta muy frecuente en terrenos secos, baldíos, cunetas y zonas mediterráneas, aunque en mi pueblo el mar al que se asoma es al de los quercus —encinas— que se extiende hasta otro mar, el Atlántico, que baña las costas portuguesas.

Sus flores son guapas de verdad, hasta decir basta; pero tiene vida corta: solo un año o, a lo sumo, con suerte, dos.

Le gusta el sol a mansalva, por lo que, en España, se la ve por muchos lugares, y no solo en mi pueblo y en Caudete.

Ella, es decir, su foto, te va a llevar hoy mi saludo. De esta manera ni yo me pinché al hacer la fotografía ni tú te vas a pinchar cuando te lleve mi saludo.

La CASTAÑUELA nos habla de la vida del ser humano. Es bella, es preciosa, pero tiene sus espinitas. Y, claro, hay que vivirla con sumo cuidado para que la belleza no se nos caiga de la corola, de la flor.

Y, además, nos habla de que la vida, aquí abajo, no es para siempre; es efímera. Ya nos lo recuerda el Libro de los Salmos cuando nos apercibe (Salmo 102, 15-18) de que nuestra vida es flor de un día,:

"Por la mañana aparece y por la tarde fenece".

O aquella otra cita que viene a decirnos lo mismo: que la vida es cortita si la comparamos con la eternidad de Dios:

«Los días de nuestra vida son setenta años; y, en los más robustos, ochenta.»

«Mil años en tu presencia son como un ayer que pasó o como una vigilia de la noche.»

«Mil años en tu presencia son como un día.»

(Salmo 89).



¡¡¡BUENOS DÍAS!!!

16.6.2026. Martes. (C. 2.582).

P. Alfonso Herrera. Carmelita.

lunes, 15 de junio de 2026

Demasiado calor.

ESTAMPA CAUDETANA.

DEMASIADO CALOR


El día de ayer, domingo, en nada debió tener envidia a aquellos colegas del mes próximo e, incluso, a los de agosto.

Ayer se pasó "tropecientos" pueblos el doncel celeste. Se cree que por andar de un lado para otro, a gran altura, no le hacemos ni caso.

Pues está muy equivocado, de cabo a rabo. Y lo único que consigue, fustigándonos de esa manera a la gente de la Real Villa de Caudete, es que nos acordemos de él para llenarlo de improperios.

Claro que eso a él no le importa nada, ni un bledo, porque como tiene sus calderas llenitas, a "totutiplén", no le llegan nuestras quejas y, si consiguieran hacerlo..., en ceniza los convertiría.

Nosotros, los bípedos, buscamos las sombras para darle esquinazo y, además, nos ponemos ropa ligerica. Pero los cuadrúpedos, como el gato que ilustra estas letricas, provistos de buena pellica, aun haciendo buenas migas con el calor, no faltan ocasiones, como la de ayer, en que las pasan más que moradas.

No hay más que verle al pobre, con la cabeza y el cuello fuera del tiestecico donde suele acurrucarse, haciéndose un ovillo con su cabecita entre sus patitas delanteras. Pero ayer..., ayer nooo.

Necesitaba el listo y vivo animal refrescarse y, como no puede dejar su abrigo de piel en el armario, ahí está, pasándolas como las de Caín. Muy mal.

Aunque yo creo que exageraba un tanto porque, si tenemos que dar la razón a los tuaregs del desierto cuando afirman que «lo que resguarda del frío, resguarda también del calor», quizá no le fuera tan mal. Esa es la razón por la que, cuando van de oasis en oasis por el desierto, a temperaturas superiores a los cincuenta y cinco grados, lo hacen envueltos en mantas de lana, de la misma manera que cuando la temperatura nocturna baja muchísimo.

A lo mejor, por eso, el gato de nuestra foto se encuentra tan agustito, metidito en su abrigo de piel.

Aunque, si te digo la verdad, yo pienso que no; que a las seis de la tarde de ayer el gato estaba asadito en su propio jugo. Y esa era la razón por la que le colgaba, indolente, la cabeza muy fuera del cuenco del tiesto, buscando árnica, algo de aire fresco.

Pero lo malo, malo, era que no se movía aire alguno. Tampoco él se movió cuando me acerqué a la verja y le saqué la foto.

A lo mejor, el pobre gato dio en pensar que le estaba ocurriendo a él lo que le aconteciera al pueblo judío cuando Dios, por medio de Moisés, lo sacó de Egipto y tuvo que andar durante cuarenta años, toda una generación, por el desierto del Sinaí, según nos lo relata el libro del Éxodo.

Y lo que le aconteciera al pueblo judío, que Dios no lo abandonó a su suerte y les puso una nube que les proporcionaba sombra durante el día para que no se achicharraran, y luz y calor por la noche para que vieran dónde ponían el pie y para que el frío no los congelara, le acontece también a él, pues la casa le proporciona sombra y, de noche, como le permiten entrar en ella...

Recibe mi saludo.


¡¡¡BUENOS DÍAS!!!

15.6.2026. Lunes. (C. 2.581).

P. Alfonso Herrera. Carmelita.

domingo, 14 de junio de 2026

Gente menudica. ¡Menuda gente!

ESTAMPA CAUDETANA.

GENTE MENUDICA. ¡MENUDA GENTE!

Ayer no se prestó. No llegué a dar completo mi paseo vespertino, cuando el sol anda despidiéndose. Ayer no llegué hasta la Glorieta de la Cruz.

Lo inicié como cada tarde pero, una vez que dejé atrás la puerta de la iglesia del monasterio de las Madres Carmelitas de Clausura, donde me detuve, como siempre, para saludar al Señor Sacramentado y a la Virgen del Carmen, el río de gente que me precedía torcía por la calle Pérez Galdós, la calle que limita por Levante al colegio Alcázar y Serrano.

Y, claro, "dónde va Vicente? Donde va la gente".

Y, allá dirigí mis pasos. Mediada la calle, junto a la puerta que da entrada a los patios, se veían unas lonas que habían dado sombra a los chiringuitos donde calmaban su sed, hidratándose, con bebidas de toda índole y clase.

Hasta allí me llegué. 

En un lugar del patio, protegido por la copa espesa de unos pinos alvares, a salvo de un sol que empezaba a aflojar,  se había instalado un escenario de obra.

Subidos al escenario, un grupo de niños pedía unos minutitos de cortesía para que todo el público que estábamos llegando se pudiera acomodar.

Padres, abuelos, familiares, amigos o simples curiosos, como era mi caso, estábamos a la espera. 

Muchos pañuelos que ocultaban cabezas y, salpicaban el mar de cabezas de los asistentes al evento. 

Un cartel pegado a la valla metálica aparecía flotando sobre una gran nube de globos nos daba a conocer la razón de la celebración:

PROMOCIÓN 2017  - 2026

ALCÁZAR Y SERRANO

Mira, ¡Qué coincidencia! el mismo lapso de tiempo que llevo yo radicado en la Real Villa de Caudete.

Sí, aquellos niños que llegaron al colegio para cursar primero de infantil, este año ya se gradúan tras haber completado su sexto curso de Primaria. 

¡Nueve años ya acopiando conceptos, adquiriendo sabiduría. ¡Nueve años ya poniendo los cimientos de ese gran edificio que será su personita cuando esté totalmente desarrollada! 

El grupo de niños presentadores requirieron nuestra atención porque el Gran Festival lúdico -festivo iba a dar comienzo.

Pidieron la presencia de los ñacos de 1° de Infantil y allí subieron, al escenario de cemento para interpretar una coreografía ensayada con su señorita que, desde en medio de la platea, iba dirigiéndola..

Después subieron al escenario los de Segundo de Primaria y, así, sucesivamente, todos los cursos hasta el 5° curso de Primaria.

El broche al festival, consistente en un homenaje a los bailarines que habían tomado parte en las fiestas precedentes llevadas a cabo a lo largo de toda la promoción, lo pusieron en escena los alumnos de 6° de Primaria, los que se gradúan, los que se despedían de su colegio, del Alcázar y Serrano. 

Éstos, ahítos de sapiencia, no necesitaron a nadie que les fuera indicando los movimientos de la coreografía.

Viendo a aquellas preciosidades, a aquellas joyas que Dios otorga a padres jóvenes generosos y a esta Real Villa de Caudete, me vinieron a la memoria aquellas estrofas del  salmo 127 (*) con el que se reza a Dios  reconociendo que los hijitos son regalo de Él.

Mientras volvía para casa, con el paseo mermado al 50%, estallaba a mis espaldas un árbol de fuegos artificiales. 

Atrás quedaban las mesas preparadas para que grandes y pequeñitos cerraran la jornada festiva, pensaba yo, con una cena de sobaquillo.

(Reportaje gráfico)

Recibe mi saludo


¡¡¡BUENOS DÍAS!!!

14.6.2026. Domingo. (C. 2.580).

P. Alfonso Herrera. Carmelita.


(*) Salmo 127 - Cántico de las subidas. De Salomón

Para rezarlo por tus hijos y tu familia:

1. Si Yahvé no edifica la casa, en vano se afanan los constructores; si Yahvé no guarda la ciudad, en vano vigila el centinela.

2. En vano madrugáis, os acostáis tarde, y coméis pan de fatigas; a su amado se lo da él durmiendo.

3. He aquí, herencia de Yahvé son los hijos; cosa de estima, el fruto del vientre.

4. Como saetas en mano del valiente, así son los hijos habidos en la juventud.

5. Dichoso el hombre que llenó su aljaba de ellos; no será avergonzado cuando hable con los enemigos en la puerta.

3 claves para rezarlo por tus hijos hoy:

1. Verso 1: "Si Dios no edifica" → Antes de corregirlos, pídele a Él que sea el arquitecto de tu casa. Tú pones el ladrillo, Él pone la fuerza.

2. Verso 3: "Herencia... fruto" → Cuando estés cansada, recuerda: no son tu proyecto. Son regalo. Eso quita mucha presión.

3. Verso 4-5: "Saetas... aljaba" → Tu misión: afilarlos en valores, oración, verdad. Luego Dios los lanza donde Él quiera. Tú no controlas la diana.

Jaculatoria corta de Benedicto XVI para después:

"Señor, te entrego a mis hijos. Guárdalos en tu Corazón. Haz de su vida una saeta certera para tu Reino. Amén."


sábado, 13 de junio de 2026

Entrenamiento duro, combate fácil.

ESTAMPA CAUDETANA

ENTRENAMIENTO DURO, COMBATE FÁCIL

Ayer por la tarde la Real Villa se vistió de tiros largos.

No, no se puso su gente los hatos típico-festivos de los Bailes del Niño ni los avíos de la vestimenta que se luce en las Fiestas Patronales de Moros y Cristianos en honor de la Patrona, la Virgen de Gracia, cada septiembre.

Se vistió de tiros largos y se concentró en uno de los patios del IES Pintor Rafael Requena. Y no era para menos. La ocasión lo requería.

¡Había que verlos! ¡Verdaderos pinceles!

Un montón de gente joven, ellos y ellas. De acá y de allá, pero todos de nuestras aulas, saliendo de las dependencias del Instituto en perfecta formación, como si fuera una marcha militar, en fila de dos en dos.

Algunos inclinando la cabeza ante la presidencia del acto, constituida por el director, don José Antonio Alejo Valdelvira, a quien acompañaban el Ilmo. Sr. Alcalde de la Villa, don José Miguel Mollá Nieto, y algunos de los señores concejales del municipio.

Por los altavoces ya se nos daba la noticia. Lo venía oyendo mientras caminaba por la Avenida del Atleta Antonio Amorós: iba a tener lugar la fiesta de graduación de los alumnos de Segundo de Bachillerato.

Desde la puerta de entrada al recinto contemplaba yo al gran número de jóvenes ocupando su lugar asignado en el centro del patio colegial.

Detrás, un gran número de familiares, amigos y compañeros de los homenajeados haciéndoles de corona stantium.

Delante, la mesa donde tomaba asiento la presidencia ya especificada.

Tomó el micrófono el Sr. Director y llenó el ámbito colegial y aledaños con su voz tranquila, pausada, sin prisas, colmada de gozo, porque delante de él se encontraba el fruto de su consagración y compromiso. Y eso llena.

Luego tomó el testigo el Sr. Alcalde. Después del saludo, lleno de satisfacción —no era para menos— porque delante de él tenía al tesoro de la Villa: un montón de vida joven encerrada en tantos jóvenes que auguran un estupendo porvenir para Caudete.

Tras un paréntesis provocado porque varias palabras pugnaban por salir de su boca al alimón, encontró apoyo en un dicho o máxima cuartelera que él oyera tantas veces al sargento de instrucción para alentar a los reclutas que estaban siendo sometidos a pruebas agotadoras.

Y les dijo:

«ENTRENAMIENTO DURO, COMBATE FÁCIL».

Era consciente de que lo que se estaba celebrando, y así se lo trasladaba a aquel montón de jóvenes, no era otra cosa que un logro, solo un logro, dentro de todo lo que se les va a exigir en el largo proceso de su formación: entrenamiento duro, para que luego triunfen con mayor facilidad en el duro combate de la vida, para beneficio de la Villa y del mundo entero.

Lo sentí, sí; sentí tener que «poner los pies en polvorosa», porque otros asuntos exigían mi presencia lejos de la puerta de entrada al IES Pintor Rafael Requena.

Y, claro, como no se me ha concedido el don de la bilocación, tuve que dejar al Sr. Alcalde con la palabra en la boca.

Mientras caminaba vino a mi cabeza la primera página de la Biblia, en la que se nos revela que Dios lo creó todo infundiendo dentro de cada ser una energía que hiciera las veces de venero vivificador, dejándolo como diamante en bruto.

Pero no dejó su obra abandonada al albur; se la entregó al hombre para que la cuidara y perfeccionara (Gn 1, 1 y ss.).

Así veía yo a aquella rambla de joven vida:

Llamada a perfeccionar la obra de Dios Creador.

Recibe mi saludo.


¡¡¡BUENOS DÍAS!!!

13.6.2026. Sábado. INMACULADO CORAZÓN DE MARÍA. (C., 2.579).

P. Alfonso Herrera. Carmelita.

viernes, 12 de junio de 2026

Un largo viaje.

ESTAMPA CAUDETANA.

UN LARGO VIAJE

El día de ayer fue el segundo de las IV Jornadas de Estudios Locales de Caudete que vienen celebrándose estos días en la Real Villa.

El tema desarrollado, según nos viene expuesto en el cartel anunciador, gira en torno a:

«LA HISTORIA TERRITORIAL Y POLÍTICA DE LA PROVINCIA DE ALBACETE»

La presentación del ponente, don Antonio Martínez Alcalde, corrió a cargo del concejal don Moisés López Martínez.

Nos presentó a un hombre polifacético.

Nos dijo que es abogado de profesión y que ha desarrollado una importante actividad política e institucional en la provincia de Albacete. Ha sido diputado provincial en la Diputación de Albacete, portavoz del Grupo Popular en dicha institución en diversos periodos y concejal del Ayuntamiento de Villamalea.

En la actualidad ejerce como segundo teniente de alcalde y concejal de Urbanismo del Ayuntamiento de Villamalea.

Abogado en ejercicio, participa en asuntos jurídicos y políticos de ámbito provincial y local.

Nos dijo un montón de cosas más sobre él que, a juzgar por su estatura, tendría que buscarse un doble para que todas le cupieran.

Es decir, que de imprimirse su alocución, allá andaría con las cuatrocientas páginas del libro en el que Antonio Martínez Alcalde encerró su segundo ensayo de investigaciones buceando en la Historia.

Luego nos fuimos hasta más allá de las 21,15 horas.

El orador ya tenía situada en la pantalla la portada del libro del que iba a ir sacando una información prolija.

Después de anotar que aquel o aquellos que se sintieran impelidos a salir durante el desarrollo de su disertación lo hicieran quedamente para no molestar la atención de los asistentes, nos llevó marcha atrás en la Historia hasta 28 siglos, hasta los años tres mil antes de ahora, cuando unas tribus íberas correteaban por la planicie manchega que, a la sazón, no era tal.

Sólo con el tiempo, lo que era casi toda ella una extensión blanca se fue cuarteando con la presencia y multiplicación de las gentes.

Pasó muy por encima de la época romana y, claro, así no citó a Oropesa, mi pueblo, donde en un paño de sus murallas existió una piedra en la que se leía:

«In hoc loco finis est Provinciae Lusitaniae», o algo muy parecido.

Y, claro, tampoco habló del pastor que dio mucho que hacer durante ocho largos años a las legiones romanas. Un tal Viriato.

Sobre mapa tras mapa proyectados en la pantalla, nos fue ilustrando acerca de los avatares que ha venido sufriendo el ámbito que encierra la actual provincia de Albacete, que quedó configurada por el Real Decreto de 30 de noviembre de 1833 durante la regencia de María Cristina, impulsada por Javier de Burgos.

Actuación que se llevó a efecto a base de sustraer terrenos a Murcia, a la Mancha conquense y a Toledo.

Caudete, que durante cuatro siglos había pertenecido al Reino de Valencia, quedó, por aquel Real Decreto de 30 de noviembre de 1833, en el ámbito albaceteño porque «tiraba más y mejor» hacia Almansa que hacia Valencia.

No es que me durmiera, que no; es que, como el viaje fue tan largo, tan largo..., no voy a reflejar las distribuciones territoriales de la Península y, por ende, de las tierras que luego serían Albacete, sufridas a lo largo de los años y que tan bien se encontraban señaladas en los mapas de colorines que apoyaban su conferencia.

Ni tampoco las ocasiones en que Albacete perteneció a Murcia y a Cuenca, ni cómo se encontraba en tiempos de las correrías de la soldadesca napoleónica por España, ni la incidencia de las Cortes de Cádiz con preclaros participantes de esta tierra.

Pero eso sí: si te compras el libro de Antonio Martínez Alcalde, vas a tener que disponer en tu cabeza una carpeta amplia para poder ir almacenando tanto fruto obtenido por la investigación llevada a cabo por el autor llamado a ser el protagonista de la segunda de las IV Jornadas de Estudios Locales de Caudete.

Y yo, no como fraile pedigüeño, sino como bibliotecario del convento de San José (El Carmen), dejo aquí anotado que no vería con malos ojos que «alguien» obsequiara a la biblioteca del mismo con uno de esos ejemplares.

Recibe mi saludo.


¡¡¡BUENOS DÍAS!!!

12.6.2026. Viernes. SOLEMNIDAD DEL SAGRADO CORAZÓN DE JESÚS. (C. 2.578)

P. Alfonso Herrera. Carmelita.

P. D. Hoy celebran nuestras hermanas «Las Encerrás» un día grande: el patronazgo del SAGRADO CORAZÓN DE JESÚS sobre su monasterio.

¡Tenedlo en cuenta, caudetanos!

miércoles, 10 de junio de 2026

Álvaro Ponce Conejero.

ESTAMPA CAUDETANA

ÁLVARO PONCE CONEJERO

Dentro de las IV Jornadas de Estudios Locales de Caudete, que ya van adquiriendo solera, tuvo lugar el primero de los actos.

Un poquitín más allá de las 20:00 horas dio comienzo el acto inaugural de las IV Jornadas de Estudios Locales de Caudete.

Álvaro Ponce Conejero hizo uso de la palabra, abriendo con ella estas jornadas. 

Su tema fue: 

AGREGACIÓN DE CAUDETE COMO ALDEA DE VILLENA Y EL LARGO PRICESO DE RECUPERACIÓN DE SU AUTONOMÍA MUNICIPAL.

Uno de los momentos más destacados de la tarde fue la exposición que llevó a cabo este caudetano.

Disertó sobre un tema muy tratado y que todavía sigue coleando desde aquel fatídico 25 de abril de 1707.

Aquel día tuvo lugar la llamada Batalla de Almansa, que trajo consigo un triste resultado para la Real Villa de Caudete.

La contienda vino motivada por las disputas sucesorias al trono de España entre borbónicos y austracistas —partidarios estos últimos del archiduque Carlos—.

Por un lado se encontraba el bando borbónico, partidario de Felipe V, mandado por James FitzJames, hijo natural del rey Jacobo II de Inglaterra. Estaba integrado por tropas españolas, francesas e irlandesas fieles al monarca.

Frente a ellos, el bando austracista, partidario del archiduque Carlos, estaba al mando de Henri de Massue y António Luís de Sousa, y formado por tropas inglesas, portuguesas, holandesas, alemanas y españolas favorables a la causa austríaca.

Felipe V salió victorioso y, como consecuencia, arrebató los antiguos reinos de Valencia y Aragón. Con ellos perdió también Caudete su condición histórica, quedando reducida, según recordó el conferenciante, a una mera aldea, a pesar de contar entonces con más de quinientos vecinos, doce sacerdotes y dos conventos de religiosos. No los nombró, pero uno de ellos era el convento de San José (El Carmen), de los Padres Carmelitas, en el que habito.

En Almansa todavía se recuerda aquel combate con el conocido dicho:

«Cuando el mal viene de Almansa, a todos alcanza».

Aunque el refrán ya existía antes de la batalla, aquel acontecimiento contribuyó a hacerlo aún más popular.

Y, claro, en la Villa de Caudete, entonces integrada en el Reino de Valencia, encontró dicho refrán un pleno respaldo.

Todo fue enajenado en favor de Villena. Incluso los hornos existentes por entonces fueron requisados y otorgados a gentes de aquella ciudad.

El castigo fue brutal.

Álvaro nos fue explicando, paso a paso, todos los avatares sufridos y las gestiones llevadas a cabo para recuperar cuanto había sido esquilmado, tanto en títulos como en tierras y posesiones.

Habló de un personaje del que nos mostró un retrato: el joven clérigo Luis Golf, quien incluso viajó a Madrid para presentar ante las instancias oficiales las reclamaciones pertinentes.

Apoyándose en documentos cuyas copias poseía y mostró a los asistentes, explicó cómo se intentó que los centros de poder reconocieran las bases de aquellas reclamaciones. Pero, a la hora de la verdad, todo quedó en aguas de borrajas.

A lo largo de su disertación citó en varias ocasiones al ilustre historiador caudetano Miguel Requena Marco, sentado a mi lado, como fuente probatoria o complementaria de sus afirmaciones.

Resultó una conferencia entretenida. Sus palabras fluían mientras, desde un PC, iban apareciendo en la pantalla mapas, documentos e imágenes que ilustraban cuanto exponía.

No estuvo mal el inicio de estas IV Jornadas de Estudios Locales de Caudete. La fluida y bien documentada charla de Álvaro Ponce Conejero, natural de la Villa, constituyó una magnífica apertura para las mismas.

Recibe mi saludo.


¡¡¡BUENOS DÍAS!!!

10.6.2026. Miércoles. (C. 2.577).

P. Alfonso Herrera. Carmelita.

sábado, 6 de junio de 2026

Nos visita un gran grupo de gentes de Játiva.

ESTAMPA CAUDETANA

NOS VISITA UN GRAN GRUPO DE GENTES DE JÁTIVA.

Me encontraba ayer por la mañana llevando alegría a los tiestos del claustro bajo, el barroco - toscano de este convento de San José, (el Carmen), cuando sonó el timbre.

Con la manguera todavía echando agua, abrí la puerta y me encontré con un chavalote que venía al frente de un gran grupo de gente provecta de Játiva, antigua villa hermana de esta de Caudete en tiempos pasados, aquellos en los que esta Real Villa perteneció al Reino de Valencia.

Venían contentos. Habían estado ya en la parroquia de Santa Catalina, donde Juan Doménech, el sacristán, les había explicado pormenorizadamente todo, pero muy especialmente el Milagro de las Formas Incorruptas, que se conservan así desde la preguerra española hasta hoy mismo.

Les flanqueé el paso con aquel saludo tan nuestro:

—Entrad, entrad; esta es vuestra casa.

Al ver al grupo, formado en su totalidad por gente que presumía de coleccionar calendarios, les dije:

—Voy a cerrar el grifo porque vosotros ya no necesitáis agua para crecer.

No me pegaron por el piropo. Solo se rieron.

Cuando estuvieron todos dentro, un montón de animada gente, les hice de cicerone y les conté algo acerca de los avatares del convento.

Cómo se empezó a levantar cuando el Siglo de Oro estaba echando el cierre y se abría paso el despampanante siglo XVII.

 Cómo fue creciendo hasta quedar terminado, con la bandera ondeando en lo más alto de la torre de la iglesia conventual, en el año 1670.

Cómo se aposentó en él la soldadesca francesa, un siglo después, echando a los frailes de su convento.

Cómo Mendizábal, Hernández y Madoz hicieron, sucesivamente, otro tanto, por motivos diferentes.

Cómo la autoridad municipal de 1931 puso a los frailes en la calle con lo puesto el 1 de agosto para dedicar el edificio a distintos servicios municipales.

Como fue destinado, durante la guerra de 1936-1939, a cárcel.

Cómo fue restaurado después de la contienda fratricida y cómo se dedicó a noviciado para los aspirantes a religiosos carmelitas a partir del año 1952.

Se me pasó decirles que del primer noviciado formó parte un joven del vecino pueblo valenciano de Bocairent, vecino, a su vez, de Ontinyent. Y que aquel joven es hoy miembro de esta comunidad: el padre Ángel Vañó Payá, conocido en la Villa con el apodo de «Padre Ángel Nieto», porque iba de un lado a otro, no por los circuitos del mundo montado en moto como nuestro trece veces campeón del mundo, sino por las calles de Caudete.

Las plantas, en su mayoría cactus, que suavizan la severidad del barroco - toscano de la columnata claustral, llamaron mucho la atención de los visitantes.

Una miembro del grupo quedó impresionada por una Oreja de Elefante y tuvo suerte. Se fue muy contenta porque le regalé un plantón.

(Foto de la oreja de Elefante)

Luego pasaron a la iglesia del convento, donde Ella, Nuestra Madre, la Virgen sedente del Carmen, preside el templo.

(Fotos de la VIRGEN del Carmen)

Quedaron admirados por los cuadros pintados al fresco por el artista valenciano Remigio Soler en la década de los cincuenta del siglo pasado, después de haber sido reconstruida la iglesia, que había quedado reducida a cenizas el 22 de julio de 1936.

Las pinturas, eminentemente carmelitas, representan al profeta ELÍAS, padre inspirador de la Orden del Carmen, y a distintos santos carmelitas:


SAN ELÍAS


SAN ANDRÉS CORSINI


SANTA TERESA DE JESÚS


SANTA MARÍA MAGDALENA DE PAZZIS


SAN ALBERTO DE SICILIA


SAN FRANCO DE SENA


SAN PEDRO TOMÁS

También les dije que los alumnos de la escuela que fundara el famoso pintor, restauraron las pinturas en el año 2016 y que por cada una de ellas fueron abonados 3.000 euros.

Gabriel, el joven que venía al frente de los excursionistas, les habló en su lengua materna, el valenciano, de la relación que tuvieron los frailes carmelitas de un antiguo convento de la Orden que existió en su ciudad de Játiva con los hermanos que vivieron en este convento de Caudete, a quienes, sin duda alguna, ayudarían económicamente en la construcción de este edificio.

—Sí —dijo una señora—. Aquel convento estaba situado en nuestro actual barrio del Carmen.

Luego emprendieron la bajada hasta el barrio de San Francisco para visitar la parroquia y la plaza de toros y, después, acercarse hasta el santuario de la Patrona.

La visita de este numeroso grupo de valencianos me recordó aquel pasaje evangélico en el que Jesús dijo:

«Y cualquiera que dé a uno de estos pequeños un vaso de agua fresca solamente, por ser discípulo, en verdad os digo que no perderá su recompensa» (Mt 10,42).

En este caso no venían con necesidad de agua, pues ellos traían sus propias botellitas, pero sí con necesidad de información, con sed de cultura. Y aquí se les proporcionó.

Recibe mi saludo.


¡¡¡BUENOS DÍAS!!!

6.6.2026. Sábado. (C. 2.576).

P. Alfonso Herrera. Carmelita.

   P.D. El organizador del grupo se había puesto al habla con la oficina de turismo de la Villa para que les asignaran un guía. Le dijeron que no iban a contar con la persona que se ocupa de hacer de guía turística por la Villa. Que se pusieran al habla con el párroco. No se me dijo la razón por la que no iban a contar con ella. Cosa rara. Pero, a veces, ocurren.