jueves, 1 de octubre de 2026

Caudete, Ciudad de la Acuarela.

ESTAMPA CAUDETANA.

CAUDETE, CIUDAD DE LA ACUARELA.

Ayer entraron al claustro del convento de San José, el Carmen, un grupo de oficiales del Ilmo. Ayuntamiento para disponer todo con vistas a la inauguración de la VIII Bienal de la Pintura a La Acuarela.

Los cuadros de los acuarelistas del país invitado, Australia, ya están en el suelo esperando ser colgados en las paredes claustrales. 

La tarima desde donde las autoridades inaugurarán la VIII Bienal y la exposición de los cuadros de los pintores del país invitado, con la presencia de su embajadora, ya está dispuesta. 

El árbol de luces que pondrá claridad en el momento inaugural, ya se encuentra levantado enfrente del estrado.

Mediada la tarde bajé a tomar unas fotografías de la marcha de la preparación y me encontré con la Directora de la Casa de la Cultura, Doña María Sánchez López,  que se encontraba dando un repaso a los preparativos. Con ella cambié impresiones acerca del evento y del avatar de las Bienales que, con la de este año, ya suman OCHO por lo que ya podemos decir que van adquiriendo solera.

Hay veces que un pueblo no necesita levantar grandes monumentos para dejar su nombre escrito en el mundo - aunque, aquí, en esta Real Villa de Caudete, sí que contamos con algunos-.

A veces basta con un pincel, un poco de agua y una hoja de papel.

Y eso es precisamente lo que ha ocurrido con nuestra Villa y, sobre todo con uno de sus hijos, Rafael Requena, acuarelista universal.

Porque hablar hoy de acuarela en Caudete es hablar de él, de Rafael Requena, nuestro paisano y maestro acuarelista, cuya pasión por esta difícil y delicada técnica terminó prendiendo en su pueblo como prende una chispa en la yesca.

Rafael Requena falleció en 2003, pero su pintura no se fue con él para ser colgada en las paredes del cielo. Al contrario: quedó aquí, en su Museo de la Acuarela, inaugurado en 1999, y en esa afición por el agua, el color, la luz y el papel que habría de desembocar en uno de los acontecimientos culturales que más lejos ha llevado el nombre de Caudete.

Y así, en 2009, nacía la I Bienal Hispacuarela.

Después vendrían la segunda, en 2012; la tercera, en 2014.

y ocurrió en 2017, cuando desde la casa de Cultura se acercó su directora, la ya citada, Doña María Sánchez López, que venía con la encomienda de la Concejalía de Cultura a hablar con el P. Prior del convento de San José, el Carmen, para solicitar el claustro barroco-toscano - joya arquitectónica única por estas tierras donde Castilla La Mancha se va dejando caer suavemente hacia el mar, con el fin de poder colgar en sus paredes la exposición de los cuadros pintados, según la técnica de la Acuarela del país invitado en la cuarta Bienal, la de 2017.

El P. Prior, que a la sazón era yo mismo, acogí muy favorablemente la iniciativa y le dije a la Directora de la casa de la Cultura que, viniendo yo desde el ámbito de la cultura - fui profesor durante tres décadas en uno de los colegios de la Asociación Católica de Propagandistas San Pablo CEU, en Madrid - era favorable a la iniciativa que se nos proponía desde el Ilmo. Ayuntamiento de abrir las puertas del convento para beneficio cultural de las gentes del pueblo y de aquellos que nos visitarían viniendo de lejos para ver la exposición.

Pero debía proponerlo a la Comunidad de religiosos que vivíamos en el convento. y que ya le daría la contestación definitiva. 

Convoqué a la Comunidad a una reunión en la que di a conocer la solicitud que se nos hacía desde la Concejalía de Cultura del Ilmo. Ayuntamiento a través de la Directora de la Casa de la Cultura.

La Comunidad en pleno, en votación a mano alzada, dió su consentimiento y, desde 2017, en que tuvo lugar la cuarta Bienal de La Acuarela, se viene realizando la exposición de los cuadros de los pintores del país invitado, en nuestro claustro barroco-toscano conventual. 

Y será aquí, en nuestro claustro, donde los pintores del país invitado darán clases magistrales de pintura a La Acuarela a los pintores de la Villa y foráneos. 

Luego vino la quinta, en 2019; la sexta, en 2022; la séptima, en 2024… 

Y, ahora, cuando octubre hace acto de presencia, estamos a punto de abrir las puertas de la VIII Bienal Internacional de Nuevas Técnicas, Conceptos y Desarrollos en Acuarela y Acuarelibros.

Ocho ediciones.

Diecisiete años de historia desde aquella primera Bienal.

Diecisiete años en los que el agua ha ido llevando el nombre de Caudete mucho más allá de nuestras fronteras.

Porque esta no es ya una exposición de cuadros.

La Bienal ha convertido a Caudete en lugar de encuentro de acuarelistas de numerosos países, con exposiciones, demostraciones, clases magistrales y encuentros entre artistas. 

La propia organización señala que en las distintas ediciones han llegado a participar artistas de más de cuarenta países y más de doscientos acuarelistas.

Y hay algo que a mí particularmente me emociona.

Que la acuarela haya encontrado uno de sus rincones más hermosos precisamente entre las piedras antiguas del Convento de San José, el Carmen.

Allí, donde durante siglos el silencio acompañó la oración de los Carmelitas, hoy se escucha también el murmullo del agua sobre el papel, el roce del pincel y la conversación de artistas llegados desde lugares muy lejanos.

¡Qué curioso!

El arte contemporáneo entrando por las puertas de un antiguo convento.

La modernidad encontrándose con la historia.

El color dialogando con la piedra.

Y el agua, esa misma agua que necesita el acuarelista para convertir un pigmento en luz, paseándose por un claustro que durante siglos ha conocido otras aguas: las del pozo, las de la lluvia, las de las plantas y las de las manos que cuidaron aquel jardín.

En 2022, la VI Bienal tuvo como país invitado a India y llegó a reunir cerca de trescientas obras presentadas, de las que fueron seleccionadas 67 para la exposición principal en el claustro conventual.

En 2024, la VII Bienal tuvo como país invitado a Italia, y el Claustro del Carmen volvió a convertirse en uno de los escenarios principales de aquel encuentro internacional.

Y ahora llega Australia.

Mañana, 2 de octubre de 2026, a las siete y media de la tarde, el Claustro del Carmen abrirá nuevamente sus puertas para inaugurar la exposición del país invitado. Y durante el mes de octubre Caudete volverá a llenarse de acuarela, de artistas, de pinceles, de demostraciones, de música, de encuentros y de amistad.

Habrá clases magistrales y demostraciones de artistas procedentes de España, Argentina, Italia, Australia, Malasia, Eslovaquia, Uruguay, Perú-Francia, Francia y Japón.

Y los australianos volverán a pintar precisamente allí, en el Claustro del Carmen, acompañados por la música en directo de nuestra Escuela de Música, aledaña al convento.

Pero quizá lo más bonito de todo esto sea que Caudete no se limita a contemplar la acuarela: participa de ella.

La Bienal sale de las salas.

Se asoma a los balcones.

Entra en los espacios

patrimoniales.

Se encuentra con los niños.

Se acerca a las calles.

Y hace que durante unos días nuestro pueblo entero parezca un enorme taller de pintura y una gran sala de exposiciones.

Por eso, cuando alguien diga que Caudete es la Ciudad de la Acuarela, no estará hablando solamente de un título bonito.

Estará hablando de una historia.

De Rafael Requena.

De un Museo que lleva su nombre.

De un pincel que encontró continuadores.

De un Taller de Arte.

De unos artistas que vienen de muy lejos.

De unos caudetanos que abren sus puertas.

Y de un viejo claustro carmelitano que, por unos días, vuelve a llenarse de vida, aunque esta vez sean los colores quienes recen entre sus arcos.

Y yo me imagino a Rafael Requena contemplándolo todo desde el cielo.

Quizá sonriendo.

Porque aquella pasión suya por la acuarela que un día compartió generosamente con su pueblo no se quedó encerrada en un cuadro.

Se hizo Bienal.

Se hizo encuentro.

Se hizo cultura.

Y terminó haciendo algo todavía más grande:

hizo que Caudete pudiera escribir su nombre en el mundo con agua, color y luz.

¡Qué cosas tiene la acuarela!

Parece frágil.

Pero cuando encuentra un pueblo que la quiere…

puede llegar muy lejos.

Mañana vuelve a comenzar todo.

Mañana se inaugura la VIII Bienal de la pintura a La Acuarela. 

Mañana el convento de San José, el Carmen, se vestirá de tiros largos, se vestirá de fiesta.

Recibe mi saludo


¡¡¡BUENOS DÍAS!!!

1.10.2026.Jueves. (C. 2.674).

P. Alfonso Herrera. Carmelita.

2 comentarios:

  1. ¿Que pintores participan?¿Solo los citados?

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  2. Querido Padre Alfonso:

    Qué auténtico regalo es leerte siempre. Tu manera de narrar los preparativos de esta octava bienal logra que uno casi escuche el murmullo del agua sobre el papel y sienta el contraste de la modernidad dialogando con la piedra noble del claustro carmelitano.

    Me emociona pensar en cómo aquella semilla que plantó Rafael Requena y que tú supiste acoger con tanta generosidad y visión cultural en 2017, se ha convertido hoy en este encuentro universal que llena Caudete de vida y color. Seguro que Rafael, desde arriba, contempla feliz cómo sus pinceles siguen inspirando a gentes de medio mundo entre arcos que antes solo conocían el silencio y la oración.

    Te deseo una inauguración magnífica este 2 de octubre con los artistas australianos. Que la música de la escuela y los colores de la acuarela llenen de alegría esos días el convento de San José, el Carmen.

    Un abrazo muy fuerte y lleno de afecto desde Madrid.

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