lunes, 22 de diciembre de 2025

111 Años.

ESTAMPA CAUDETANA.

111 AÑOS.

Al acercarme esta mañana al monasterio de las Monjas Carmelitas de clausura para celebrar la Eucaristía con ellas y con los fieles que, desafiando al frío reinante, se les unieran, abrigaba yo la esperanza de que, hoy, las monjas tirarían la casa, el convento, por la ventana y nos obsequiarían, así, como suena, con chocolatito caliente y churros o con bizcocho o torta. Pero, "mi gozo, en un pozo", porque al llegar a la puerta del monasterio no percibí el característico y agradable olor a chocolate calentico. Y, es que, las monjas están hoy de jolgorio, no propiamente, místico, pues, éste, lo encuentran en esos ratos de contemplación con el Amado en sus momentos de oración,  porque el calendario les trae hoy una fecha digna de ser recordada y celebrada, EL ANIVERSARIO DE SU LLEGADA A ESTOS PAGOS.

Cuándo rompía el día de hoy del año 1914, hacía su entrada en la Real Villa Caudetana una tartana. Había salvado durante la noche, la distancia que media entre Onteniente  esta Real Villa de Caudete. En ella hicieron el viaje que, con toda seguridad, se les habría hecho eterno, un puñadico de mujeres consagradas, de monjas Carmelitas de clausura

Tras 350 años, del monasterio de La PURÍSIMA SANGRE DE CRISTO, en el que venían viviendo su consagración las monjas Carmelitas de clausura, sito en la vecina Villa de Onteniente, brotó un pimpollo, un nuevo monasterio a cuarenta kilómetros, en las fértiles tierras extramuros de la Real Villa de Caudete. Y, hoy 111 años después, el puñadico de monjas que lo habitan están de fiesta, celebran ese aniversario capicúa que, a su vez, las prepara para la gran celebración de otro gran acontecimiento, a tres días vista, el NACIMIENTO DEL HIJO DE DIOS que se dignó tomar nuestra capa humana para hablarnos en nuestro idioma, con palabras comprensibles, de lo mucho que Dios nos ama y nos recuerda que, al crearnos después de habernos pensado y amado, que está a la espera de que nos encontremos con Él siguiendo el camino  por el que siempre transitó Jesús, su Hijo, que, para ellas, para nuestras monjas del monasterio del Sagrado Corazón de Jesús y de la VIRGEN de Gracia, "las Encerrás", como gusta llamarlas el vulgo, es el Esposo Místico.

Así que ahí las tenemos, de celebración en celebración, de fiesta en fiesta. Eso sí, con una gran diferencia entre aquel día en que llegaron a esta Villa de la mano del P. Bautista Felíu, carmelita, porque aquel día fue un día de jolgorio y de puertas abiertas hasta el atardecer, mientras que, en el día de hoy, ya te digo, no hubo puertas abiertas ni chocolatito humeante.

Pienso que las pobres, a esas horas de la mañana, tienen, como cometido principal, la atención a algunas monjas que no se valen por sí mismas, y esa caridad no se puede posponer. Y, claro, soy del parecer que no era rato para hacernos partícipes de su alegría por la celebración de su fiesta de cumpleaños, 111, dada la exigencia de las hermanas mayores.

Queridas hermanas Carmelitas de Clausura, FELICIDADES POR ESTE ANIVERSARIO, MÁS QUE CENTENARIO, de vuestra presencia orante en y por esta Villa Caudetana. Y, tú, que me lees asiduamente, recibe mi saludo, mis 


 ¡¡¡BUENOS DÍAS!!!               

 22.12.2025. Lunes. (C.2.425)

P. Alfonso Herrera. Carmelita.

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