LA FELICITACIÓN DE PACO Y SEÑORA.
Esta mañana llovía sobre Caudete y su predio. No es que fuera muy fuerte, podíamos decir que "llovía a lo bonito" porque no hacía daño ese agua que estaba cayendo del cielo. Espero que no porque, ya, llevan los labradores de la Real Villa de Caudete vareando las oliveras y trasladando el fruto a las almazaras para extraerles ese oro de un verde precioso que tan buenas maneras muestra en la atención para con los seres humanos en esta zona del mundo que llamamos "la mediterránea" a la que miran otras muchas zonas con cierta envidia porque, en ellas, no se dispone de esta joya que hace verdaderos milagros con aquello que sostiene la vida en muy buen estado, EL ACEITE DE LA OLIVA.
En lugar de ir andando, como hago siempre que me toca celebrar en la iglesia del monasterio de las Madres Carmelitas de clausura, "las encerrás", en esta ocasión fui en coche porque, al concluir la misa en esa Iglesia, debía trasladarme a la capilla del cementerio por ser tercer miércoles de mes pues, en este señalado día, subimos hasta la Ciudad del Silencio y, en su capilla, ofrecemos el sufragio eucarístico por todos los hermanos que nos han precedido en el caminar por la vida y, ahora, descansan allí a la espera de la Resurrección.
No celebré allí porque, como el día no acompañaba, los familiares de los difuntos que suelen subir este día, no lo hicieron. Así que con las mismas me bajé. La ofreceré está tarde a las 18,30 en la parroquia de San Francisco porque nuestros hermanos,v ya difuntos, no se van a quedar sin la ayuda, hecha oración en la Sagrada Eucaristía.
Aparqué el cole en la calle del Alcalde Luis Pascual porque, a esa hora, un río de vida, un río de ñacos, baja por la Avda. De la Virgen de Gracia a los respectivos centros educativos que abren sus puertas a dicha Avda y, claro, es inviable a todo vehículo transitar por ella. Y eso potenció el que, al pasar por la verja de la vivienda de Paco, apodado "El Fraile", me llamara la atención el paño o colgante que pedía sujeto a los barrotes de una de las ventanas donde se leía, en los bajos del paño donde está imprimado el MISTERIO DE LA NAVIDAD, DEL BELÉN:
"FELIZ NAVIDAD".
Y, como desde él se nos felicita LA NAVIDAD a los viandantes...,me paré y sujetando el paraguas con una mano, me las ingenié para sacar el telefonillo del bolsillo y traerme en su cámara oscura ta tarjeta navideña de Paco y señora para, al tiempo que le doy las gracias por su FELICITACIÓN, emplearla, yo, como ESTAMPA CAUDETANA para hacerte llegar, hoy, mi saludo, mis
¡¡¡BUENOS DÍAS!!!
27.12.2025. Miércoles. (C. 2.421).
P. Alfonso Herrera. Carmelita.
No hay comentarios:
Publicar un comentario