ESTAMPA CAUDETANA.
LOS OTROS DOS LIBROS OBSEQUIADOS A LA BIBLIOTECA DEL CONVENTO DE SAN JOSÉ (EL CARMEN).
Hace unos días te hablé de un viaje; de un viaje a la China profunda de la dinastía Song, entre los siglos X y XIII. Allí nos aguardaban, convertidos en hermosos versos, los saludos y pensamientos de setenta y seis poetas que dieron voz al ambiente humano y cultural de aquella época.
Fue don Miguel Requena Marco quien, con la colaboración de un colega chino de la Universidad Autónoma de Barcelona, nos los sirvió en bandeja en un castellano poético, limpio y luminoso.
Pero aquellos dos libros no llegaron solos. Venían acompañados de otros dos volúmenes:
— Epigramatorio sobre traductores.
— Epigramas e hipogramas sobre traductores.
Ambos fueron igualmente donados a la biblioteca conventual por la Asociación Cultural Amigos de la Historia Caudetana.
Su autor vuelve a ser don Miguel Requena Marco.
Nos cuenta en la nota preliminar que, tras ver la luz su obra Poesía Goliárdica en Barcelona, allá por 2003, fue aprovechando los ratos que le dejaba libres la docencia en la Facultad de Traducción e Interpretación de la Universidad Autónoma de Barcelona para ir componiendo epigramas y coplillas sobre los traductores y el apasionante mundo de la traducción. (Y, si no estoy equivocado, también publicó otro epigramario dedicado a los galenos).
Al final de esa misma nota dedica esta «haza epigramática» a los estudiantes de Traducción y a los benéficos profesionales que la ejercen.
La pluma de don Miguel viene a ser como un buril o un cincel que va esculpiendo el lenguaje, encerrando en pequeñas píldoras pensamientos, sentencias y sonrisas.
Porque eso es, precisamente, un epigrama: una composición breve, aguda e ingeniosa, capaz de decir mucho con muy pocas palabras. Y de eso, quienes lo seguís en Amigos de la Historia Caudetana sabéis un rato porque no son raros los aportes de Don Miguel motivados por el acontecer en la Villa .
El epigrama se caracteriza por su brevedad, la elegancia y precisión del lenguaje, el ingenio y, casi siempre, un remate sorprendente, irónico o sentencioso que deja una enseñanza, una paradoja o, sencillamente, una sonrisa.
Ahí van dos ejemplos que nos llegan en volandas desde el pasado:
«Lo bueno, si breve, dos veces bueno.» (atribuido a Baltasar Gracián).
«El ruido no hace bien; el bien no hace ruido.» (San Vicente de Paúl).
Hay que reconocer la extraordinaria capacidad que tiene el bueno de don Miguel para meter un mundo entero en apenas cuatro versos.
No sería mala idea que te pusieras al habla con Amazon y le pidieras estos dos libros. Te aseguro que pasarías muy buenos ratos recorriendo las trescientas once páginas que suman ambos volúmenes.
Y, de paso, echarías una manica a la Asociación Cultural Amigos de la Historia Caudetana, pues el autor dona íntegramente a ella los beneficios obtenidos con su venta.
Recibe mi saludo.
¡¡¡BUENOS DÍAS!!!
17 de julio de 2026. Viernes- (C. 2.607).
P. Alfonso Herrera. Carmelita.
PD. Tanto estos libros de epigramas, como los de los poetas de la dinastía Song china ya han movido las máquinas de imprimir en la imprenta DOS VECES. Los que nos han sido obsequiados pertenecen a la SEGUNDA EDICIÓN. Por algo será.
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