lunes, 7 de septiembre de 2026

Llegó "El Siete a las Siete".

ESTAMPA CAUDETANA.

LLEGÓ EL SIETE A LAS SIETE.

Puntual, como cada año, la Sagrada Imagen de la Virgen de Gracia, Patrona de la Real Villa de Caudete, salía por la puerta del Santuario a los sones, primero, del Himno Nacional, apagados luego por una fuerte e imponente traca.

Esperaban el momento multitud de gentes del lugar y otras venidas de fuera para «ver» cómo el Sr. Cura, al que el párroco había cedido los trastos para que presidiera la procesión y, luego, la Misa, con la que se  recibía a la Sagrada Imagen cuando ésta quedara instalada en el camarín que, estos días de atrás, había dejado expedito su titular, Santa Catalina, por deferencia para con la Madre, como buena hija.

La procesión es Solemne. No se rige por las manecillas del reloj.

En el trecho que va desde el Santuario hasta la Glorieta de la Cruz, que andando a paso normal puede llevarte cinco o seis minutos, procesionando necesita una hora.

Eso sí: desde que sale del Santuario ya lo están anunciando los escopeteros, que con los estampidos de sus trabucos vienen a decir a todo quisque que ya salió, que ya viene.

Y, al llegar al descanso, en la Glorieta de la Cruz, el gentío se arremolina formando un círculo delante de la Sagrada Imagen para que los abanderados puedan rodar sus banderas, con esas ciento ochenta vueltas en honor de la Virgen de Gracia, de la Patrona, por estar en su presencia.

Y cuando los abanderados terminan, toman el testigo los volanticos para hacer su RUEDA, con su espadica de juguete y su rodela de hojalata pintada.

Las Sagradas Imágenes allí reposan mientras el gentío va a reponer fuerzas.

Y, tras el descanso, los arcabuceros comienzan sus disparos para poner en alerta a los ciudadanos de que la Imagen de la Virgen, precedida por las de San Roque y San Blas, se mueve de nuevo.

Luego hará un altico delante de la puerta de la iglesia del monasterio de las monjas Carmelitas, de la que Ella es cotitular con el Sagrado Corazón de su Hijo, precisamente para saludarla antes de meterse en la Villa por su puerta, donde vuelve a detenerse para recibir el saludo caluroso de bienvenida de sus hijos caudetanos, escuchando las antiguas cancioncillas, los villancicos de siempre.

Y, tras recorrer el casco antiguo de la Villa, llegar a la casa de su hija Catalina, a la parroquia, donde será recibida con una Solemne Eucaristía de bienvenida y donde permanecerá con sus hijos durante las fiestas del lugar en honor de Ella, de la Patrona.

Pero ayer, ayer domingo, fue un día completo.

Comenzó con la interpretación del Himno de las Colonias, el izado de banderas y el rezo del Ángelus.

A ello siguió la reunión de los volanticos de las distintas comparsas en la puerta del Consistorio Municipal, donde fueron recibidos por los miembros de la Corporación Municipal, que los saludaron.

Y, desde allí, acompañados por los miembros de sus respectivas comparsas y sus bandas de música, pasearon sus lindos atuendos por las calles y plazas de la Villa.

Era el Paseo de Volantes.

Yo me crucé con ellos en la calle Huertas y allí obtuve las imágenes que te muestro seguidamente.


Mientras tanto, en el mismo lugar, se hacía entrega de los reconocimientos de la Villa a quienes se han destacado por algo significativo en favor de Caudete.

Entre los agraciados de este año se encontraba la Asociación de Mujeres de Santa Bárbara, con motivo de sus bodas de oro.

Finalizó la mañana con una imponente mascletá, que yo oí desde dentro del convento de San José (el Carmen).

Y por la tarde, ¡ah!... Por la tarde...

La Entrada de Moros y Cristianos.

Partiendo del Barrio de San Francisco y pasando por la avenida de San Jaime, calle Eras, calle San Antón y Plaza de Nuestra Señora de El Carmen, donde les estaban esperando las autoridades civiles e invitados, rindieron su vistosa manifestación frente a las puertas del Ayuntamiento en la calle Mayor.

Fue una manifestación muy colorida, pero muy espaciada en el tiempo.

Yo, que estaba a pie de calle, tuve la «suerte» de que la batería del telefonillo se quedara a oscuras y ese fallo representó, para mis piernas, un alivio grandísimo.

Desde casa seguí oyendo el JOLGORIO y la música que envolvía toda la Entrada de Moros y Cristianos, de la que algo pude traerme y que te ofrezco.










Recibe mi saludo.

¡¡¡BUENOS DÍAS!!!


7.9.2026. Lunes. (C. 2.655).

P. Alfonso Herrera. Carmelita.

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