lunes, 14 de septiembre de 2026

Una vez más y ya son 84.

ESTAMPA CAUDETANA.

UNA VEZ MÁS Y YA SON 84.


Ayer, como estaba previsto y como viene aconteciendo desde hace OCHENTA Y CUATRO AÑOS, se cerraron las FIESTAS PATRONALES de esta Real Villa de Caudete con la sencilla práctica del BESAPIÉS a la Sagrada Imagen de la Patrona, la Virgen de Gracia, en su Santuario.

Había sido situada la Sagrada Imagen de Ella, como siempre, delante del altar mayor del templo, sobre una mesita.

Aparecía también, como siempre, sin ropaje alguno, tal y como salió del bien hacer del escultor caudetano Miguel Bañón.

Desde la hora taurina, las cinco de la tarde, hasta las diecinueve horas, los fieles que habíamos bajado desde la Villa al Santuario fuimos pasando delante de la Sagrada Imagen, besando sus pies, tocándolos con la mano o, simplemente, haciendo ante Ella una inclinación.

Delante de Ella pasamos mayores; lo hicieron fieles en plenitud de fuerzas y también lo hicieron los niños. Muchas madres los ponían junto a la Imagen y les sacaban fotografías para disponer de un recuerdo bonito, precioso.

El párroco, revestido de alba y estola, puso el broche final. La música que sacaba del órgano el carmelita del pueblo, P. Manuel Graciá Villaescusa, puso en el aire las notas de la Salve Regina, que cantamos todos los presentes. Y después subieron hacia el cielo, volando, algunas de las estrofas de los Gozos de la Virgen de Gracia, a cuyo término rezó el párroco la oración final.

Y colorín colorado, las Fiestas Patronales de este año de Gracia de 2026 han terminado.

Titulaba mi ESTAMPA CAUDETANA de hoy:

«UNA VEZ MÁS Y YA SON 84», las veces que se viene poniendo el broche de oro a las Fiestas con este sencillo acto de piedad para con nuestra Madre y Patrona en su Sagrada Imagen.

Y lo he llevado a cabo porque esa enciclopedia viviente a la que no moja la oreja, en asuntos de la Villa y de sus contornos, ninguna de las que se han establecido en los medios de comunicación, y que se llama Paco Cantos Albertos, conocido por los apodos de «el Nieto de Bienvenido (-pan-)» y «Paco el Molinero», me ha remitido la información pertinente, que reza así:

> «Hoy hace 84 años del primer besapiés que se le hizo a la imagen de la Virgen de Gracia. Fue el domingo 13 de septiembre de 1942 (fecha coincidente con la de hoy, 84 años después), en que, por iniciativa del párroco arcipreste de Sta. Catalina, Rvdo. D. Francisco Díaz Alcover, y siendo alcalde D. Julián Huesca Bañón, se celebró por primera vez».

Y, además, como refrendo de su afirmación, me incluye una fotografía del cartel anunciador, que yo, a mi vez, te adjunto.

El día había sido de abrigo. No porque hiciera frío, ¡qué va!, sino por el calorazo que hizo durante todo él. Mucha gente, con buen criterio, no se movió de casa hasta que el sol dejó de batir el lugar.

Así que, una vez concluida la ceremonia de cierre de las Fiestas Patronales, la Mayordomía tuvo que seguir en su puesto, permitiendo a gran cantidad de fieles que cumplieran con la Virgen, besando los pies de su Imagen, a la que acompañaba el constante sonido de la campana que apareció junto a las imágenes y elementos de culto cuando fueron desenterrados tras la expulsión de los mahometanos de esta zona, en aquel lejano 1414.

Ayer por la tarde todo, en Caudete, estaba centrado, todo giraba, en torno al Santuario. Y cuando yo emprendí el camino de vuelta a la Villa, aquel lugar hervía de gente y muchas más personas bajaban hacia él.

Al llegar a la Glorieta de la Cruz, me metí en el corralico del monumento para darle un respiro a mis piernas. 

Allí solo había una familia de ismaelitas: unos padres jóvenes y sus tres hijos.

Las Fiestas en Honor de la Virgen de Gracia hubieran sido una buena ocasión para que los hijos de Ismael —el hijo de Abraham habido con Agar, la sirvienta de Sara, a quien Dios dijo que haría padre de un gran pueblo— hubieran participado con los caudetanos en honrar a la Virgen, a la que ellos también tienen en buen lugar.

Tanto es así que, en su libro sagrado, el Corán, no aparece otra mujer que María, la Madre de Jesús, a quien ellos consideran profeta y a quien el islam tiene en una posición singularísima. Y María aparece mencionada numerosas veces en el Corán, hasta el punto de que una de sus suras lleva su nombre.

Pero no vi ayer a nuestros vecinos musulmanes participar en los actos con los que los caudetanos honramos a nuestra Patrona.

Y eso, tratándose de una devoción tan vinculada a la historia de esta Villa y ante una figura como María, que también ocupa un lugar destacado en su propia tradición religiosa, me hizo pensar.

Quizá las fiestas, además de ser ocasión para conservar nuestras tradiciones, podrían ser también una hermosa oportunidad para encontrarnos, conocernos y compartir aquello que, aun desde creencias diferentes, podemos respetar y valorar.

Una verdadera pena...

Recibe mi saludo.


¡¡¡BUENOS DÍAS!!!

14.9.2026. Lunes (C. 2.661).

P. Alfonso Herrera. Carmelita.


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