ESTAMPA CAUDETANA.
UNA FLOR TROPICAL EN EL CLAUSTRO DEL CARMEN.
Paseando por el claustro del convento de San José, el Carmen, donde la VIII Bienal de la Pintura a la Acuarela ha encontrado un marco de singular belleza, uno se topa con obras que invitan a detenerse y mirar.
Entre ellas, las de Colleen Helmore, acuarelista australiana que nos trae hasta Caudete su particular manera de contemplar la naturaleza.
Hoy me detengo en una planta de nombre un tanto exótico:
PLUMERIA OBTUSA.
No, ni se te ocurra pensar que viajé hasta la isla indonesia de Bali para hacerme con ella, con la Plumeria obtusa con el fin de plantarla en una de mis jardineras y, así, vestir de belleza el convento de San José, el Carmen.
No, no me hizo falta porque con motivo de la VIII Bienal de la pintura a la acuarela nos la ha traído una pintora australiana, Colleen Helmore, y nos la ha expuesto en uno de los paños del claustro del convento para nuestro "gustazo".
Las flores de esta planta, de pétalos blancos y corazón amarillo, parecen haberse vestido de luz para ofrecer a la pintora, primero, y al espectador, después, toda su belleza. Las hojas verdes, carnosas y brillantes completan una composición en la que la naturaleza se muestra sin artificios. Y, ese, es precisamente, el que buscaba Colleen para pintarla.
Y es que Colleen Helmore es amiga de sorprender a los elementos de la naturaleza en el momento más adecuado y oportuno para astraerlos y ponerlos en sus obras a la acuarela.
Colleen Helmore tiene esa virtud:
la de mirar y saber captar el instante en que la luz acaricia las cosas y las hace especialmente hermosas. Su pintura, de carácter realista, no se limita a reproducir lo que ve; nos invita a descubrirlo.
Y así, en el recogimiento del claustro carmelitano, una flor nacida en tierras lejanas se convierte en vecina nuestra por obra y gracia de la acuarela.
¡Qué cosas tiene el arte!
Australia y Caudete, unidas por por la belleza de unas flores de Plumeria por la sensibilidad de una pintora y por ese lenguaje universal que es el arte. Una flor tropical que trasladada al papel por la magia de la acuarela viene a recordarnos que la belleza no conoce fronteras.
Porque para admirar la belleza basta con abrir los ojos y dejar que hable el corazón.
¡Una razón más para acercarse al claustro barroco-toscano del Carmen donde encontrarás sus puertas abiertas de par en par y poder disfrutar de la VIII Bienal de la Pintura a la Acuarela!
Recibe mi saludo,
¡¡¡BUENOS DÍAS!!!
18.10.2026. Domingo. (C.2.689).
P. Alfonso Herrera. Carmelita.

No hay comentarios:
Publicar un comentario