jueves, 4 de octubre de 2012

Discurso Don Luis Golf


DISCURSO DON LUIS GOLF


Señoras… señores… jóvenes y niños… Pero, todos, especialmente… ¡paisanos y amigos!, que es, con mucho, lo mejor que puedo deciros desde lo más profundo de mi corazón.
       
        Yo sé que tanto en el ambiente como en vuestros sentimientos, flota una pregunta: ¿Quiénes somos y qué queremos?

        En primer lugar, amar y sentirnos legítimamente orgullosos de nuestra historia. De la Historia Caudetana, que nada tiene que envidiar a la de otros pueblos, también ilustres, de España y… del mismo modo que esos pueblos como Medinaceli, Chinchilla, Peñafiel, Medina del Campo, Tordesillas, Játiva, Alzira, etc. Para no hacer larga la relación, conservan con profundo amor los símbolos de su propia historia, amar del mismo modo, nuestros símbolos históricos, porque son la expresión gráfica de la literatura a la que dieron origen. Porque la historia, no solamente se escribe, también se expresa en símbolos que la enaltecen y la recuerdan constantemente de modo bien visible al pueblo, pero a todo el pueblo, quiero decir a todas sus gentes.

        ¿Cómo no vamos a recordar que en 1240, Don Jaime el Conquistador, recibe por concierto Capdet y “Bugarra”, pasándolas a su patrimonio Real, que era entonces el máximo honor que otorgaban los reyes?

        ¿Cómo vamos a olvidar que el Capdet, nuestro pueblo con título de Villa Real, asistió, aunque de pie, a las primeras Cortes que se celebraron en el Reino de Valencia, en 1250?

        ¿Cómo no vamos a agradecer a Felipe Tercero, la merced que nos hizo de darnos asiento en esas mismas Cortes, el año 1604?

        Y, por último, aunque hay mucho más que decir, ¿cómo no vamos a alegrarnos de que el Rey Felipe Cuarto en 1626, otorgara a nuestros Jurados en Cabeza (hoy traducido a Alcalde-Presidente) el privilegio de que “porte dos macers ab insignies de maces y cota vermella”? dos maceros con insignia de maza y vestidos de rojo.

        Nuestra Historia ha sido larga en el tiempo; ha vivido jornadas brillantes y otras de angustia general, pero alegrándose con unas y venciendo los sufrimientos de las otras, Caudete ha llegado, pleno de vitalidad hasta hoy, hasta este momento de pagarle a Don Luis Golf, una deuda que teníamos contraída con él desde 1737. Han pasado 275 años, pero aquí estamos con Don Luis.

        ¿Qué queremos? Era la otra parte de la pregunta. Pues es muy sencillo. Queremos divulgar nuestra Historia entre todos los caudetanos. No nos importa ni la edad ni el sexo. Hombres, mujeres, jóvenes y niños, todos serán bienvenidos, porque si solo se ama lo que se conoce, queremos que conozcáis y améis a vuestros antepasados que, con más o menos recursos de toda índole, han conseguido, y sobre todos ellos Don Luis, que podamos llamarnos caudetanos.

        Como de bien nacidos es ser agradecidos, no puedo terminar mi discreta alocución, sin mostrar, en nombre propio y de la Asociación que me honro en presidir, nuestros agradecimientos, que son absolutamente sinceros.




        En primer lugar agradecer al Señor Alcalde y miembros de nuestro Muy Ilustre Ayuntamiento, no solo su presencia aquí, sino muy especialmente su apoyo y colaboración entusiasmada, para poder celebrar este homenaje a Don Luis Golf, ya que sin esta colaboración, no hubiera sido posible.

        También merece mi agradecimiento personal, la Junta Directiva y los socios de “Amigos de la Historia Caudetana” por su loable iniciativa y no puedo dejar de resaltar las valiosas colaboraciones de “la Cantera C.R. Bolmax” que ha regalado el pedestal, esta hermosa piedra que sirve para sostener la gloria humana de Don Luis y su heroísmo por Caudete.

        También debemos agradecer a Don Lucas Bañón Bañón, que ha regalado, en un acto de patriotismo caudetanos, el diseño del busto que contemplamos; a Don José Sivó Romero, que ha regalado su trabajo de esculpirlo y al ilustrísimo Señor Don Andrés Bañón Martínez y esposa Doña Lola Graciá Albertos, que han donado los materiales. Memoria de ellos quedará para siempre en Caudete.

        También agradecemos a la Banda Unión Musical Santa Cecilia, su generosa y desinteresada actuación, dando una hermosa brillantez a este acto, y… ¿cómo me voy a olvidar de ustedes acompañándonos en esta histórica jornada? Gracias… ¡de verdad!

        Mención aparte merece  Doña Amelia Verdú, Concejala de Cultura por su amenísima presentación de un acto que quedará para siempre grabado en su corazón.

        Me estoy emocionando, así que muchas gracias por haber venido. Yo no, pero Don Luis se lo merecía.


                                                 Antonio Conejero Rodríguez

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