miércoles, 22 de mayo de 2024

Oxalis Curniculata.

ESTAMPA CAUDETANA.

OXALIS CURNICULATA.

¿Quién dijo miedo? Yo, no. 

En lontananza se vislumbran ya las dos mil mañanas en que me he dirigido a ti, desde aquel treinta de noviembre del año 2017, en que escribí, no voy a decir el primero, porque ya había escrito otros muchos, con anterioridad, en Madrid, para darte mis saludos y mis buenos días. Pero sí desde que me encuentro aquí en la Real Villa de Caudete. Y sólo me quedan noventa y nueve para llegar a los 2.000, porque el que hoy te mando ya no cuenta. 

Resulta que al volver ayer por la mañana, pasadas las nueve y media, de celebrar la Eucaristía en el monasterio de las monjas Carmelitas de clausura, me topé con ella que, vete a saber cómo surgio allí donde las piedras que sujetan la acera  se hunden en la calzada de alquitrán de la calle Dos de Mayo, justo, donde ésta se da de bruces con la calle Echegaray. Se encontraba la plantita toda iluminada por un sol joven que nos servía en bandeja la cercana villa alicantina de Villena, así estaba la OXALIS CURNICULATA.

Todo en ella era pequeño e insignificante. Mucho tenían  que esmerarse las pupilas para poder contemplarla aunque en la mañana de ayer, como te acabo de decir, un sol joven y esplendente pespunteaba con sus finos rayos cada una de sus florecillas y las sacaba desde el fondo de su nimiedad resaltando su color amarillo. 

Para poder distinguir la planta de la que salían esas estrellitas que brillaban de día, como lo hace la luna por la noche, con la luz prestada del sol, tuve la necesidad de agacharme y fue entonces cuando descubrí sus hojitas liliputienses, tres hojitas tenía cada uno de los pedúnculos. Solo tres. Y, claro, ya no me hizo falta servirme del nombre científico que se le ha dado y que es el que llevan por título estas palabricas: OXALIS CORNICULATA, si no,  de aquel que empleamos nosotros en nuestro hablar. Descubrí que se trataba de una planta de TREBOL AMARILLO. 

Contrasta la planta que hoy te lleva mi saludo, pequeñita, ella, con aquella otra, hermana suya, que crece en una de las jardineras que se asoman al claustro barroco-toscano, desde el alféizar de una de las ventanas del claustro alto, de este convento de San José (El Carmen) y que ya viajó, con anterioridad, para hacerte entrega de mi saludo y buen deseo mañanero.

Hoy lo vuelve a hacer el TRÉBOL AMARILLO encerradico en el número 1901.


¡¡¡BUENOS DÍAS!!!

22.5.2024. Miércoles. (C. 1.901)

P. Alfonso Herrera. Carmelita.

martes, 21 de mayo de 2024

Sedum Album.

ESTAMPA CAUDETANA.

SEDUM ALBUM.

Cualquiera diría que ese nombre, tan rimbombante, guarda relación con un espécimen grandote. Pues no te lo creas. No, con la que salió a saludarme cuando pasé por delante de ella. Otras de su familia sí que suelen crecer tapizando el lugar y, también, con  tallos  que suelen empinarse hasta alcanzar los 30 centímetros, pero no en la acera de una calle. Sí, en pedregales y secarrales porque a estas plantas no les hace falta mucho riego ya que sus hojicas son verdaderos aljibes donde almacenan el agua. Para verla bien tuve que parar y dar marcha atrás y agacharme, hasta muy cerca de la acera, en la calle Dos de Mayo de esta Real Villa de Caudete.

Todo en ella era flor y casi, casi, nada de la planta de donde tenía la fuente que alimentaba tal maravilla y que permanecía, toda ella, dentro del huequecito  que se había abierto en la pared que separa un espacio abierto, no construido, de la calle y, fuera de sí, asomando por el roto de la pared, su regalo, toda una maravilla: su colimbo compuesto de muchas, de muchísimas, florecillas.

Esta planta, en contra de lo que hacen otras muchas que migran desde el África hacia el Septentrión, lo hace al revés, pues,  desde por encima del Ecuador, se lanzó a la conquista de África del Sur y también de lo que fuera la América Española.

Se la conoce con muchísimos nombres, no me he parado a contarlos, pero son muchísimos yo te voy a nombrar dos, además de aquel con el que la bautizaron los sabios en este campo, y que es: CRESPINILLO porque me cae bien. Un nombre bonito, CRESPINILLO y otro que, aunque no me cae nada bien, tiene una relación directa con la fotografía que ilustra estas letricas: "MIERDA DE PERRO" así, como te lo digo, así la llaman muchos. Y digo que tiene relación directa con la fotografía que preside estas letricas porque, si te fijas bien, no vas a ver la caca de perro pero sí una soberana mición de ese animal que es la que da color a esa mancha sobre la cual descuella el colimbo con su multitud de florecillas blancas que se asoman fuera de la oquedad para saludar al viandante, como hicieron conmigo la otra mañana, cuando me dirigía a celebrar la Eucaristía en el monasterio de las monjas Carmelitas de Clausura.

Esta plantita, ahí donde la ves, tiene una propiedad curativa, que yo sepa, suele emplearse para solucionar los problemas de la piel aunque, no en todos los casos, porque yo tuve una compañera de claustro, era una mujer agradabilísima, todo el mundo la quería porque se hacía querer, y, en un momento dado, pescó algo malo en su piel. La recomendé que exprimiera las hojitas del CRESPILLO llenas a agua en la que se encuentran disueltas sustancias curativas, sobre su piel dañada y, la mujer, así lo hizo. Recuerdo que se lo trajo de América un piloto de avión amigo suyo. Su problema de piel emigró a otros lugares de su cuerpo y acabó con ella. Tres días antes de emprender "su vuelo particular" recuerdo que nos encontramos a la puerta del salóncito  n.7 en el que tomábamos café y charlábamos los profesores en el poco tiempo libre de que disponíamos y me dijo:

"Alfonso, me encuentro mejor que nunca" era la mejoría previa al "gran viaje".

"¡Cuánto me alegro, vamos a celebrar la fiesta del cole", la contesté yo. Pero no llegó. La madrugada de la víspera del día  de la fiesta, La Conversión de San Pablo, la administraba yo los Últimos Sacramentos en la UVI del hospital Ramón y Cajal de Madrid. (Ríp)

 

A caballo del COLIMBO DEL CRESPINILLO de la calle Dos de Mayo, te mando hoy mi saludo, mis


¡¡¡BUENOS DÍAS!!!

21.5.2024. Martes. (C. 1.900)

P. Alfonso Herrera. Carmelita.

lunes, 20 de mayo de 2024

La Mesa estaba puesta.

ESTAMPA CAUDETANA. 

LA MESA ESTABA PUESTA. 

Una vez concluido el manifiesto con la bendición del Santísimo, decidí bajar hasta la glorieta de la Cruz para pasar allí un rato. 

La tarde era buena, una señora que estaba sentada en un banco acompañada de dos perritos liliputienses decía, cuando pasé yo  por delante, a otra comadre:" así tenía que ser todo el verano, como esta tarde", aunque un aire un tanto molesto llevaba de un lado a otro las bolsas de chuches que los chicos habían dejado caer en la avenida de la Virgen de Gracia. Eso por el suelo pero, por todo lo alto, traía unas nubes negras que hacían pensar en el cumplimiento de un deseo largamente acariciado por las gentes de esta Real Villa de Caudete y que no es otro que, el que dejaran caer sobre la Villa y sobre su predio una buena cantidad de lluvia pero todo se quedó, en eso, en un mero deseo. 

Al llegar a la glorieta hice lo de siempre, busqué acomodo en el banco que se me presta, también, casí siempre, para mi reposo reflexivo. 

Contemplando la imagencica de la Virgen de Gracia esculpida en piedra, continué elevando mi oración a Aquella que representa, el rezo del Santo Rosario que había comenzado al salir de la iglesia del monasterio de las Madres Carmelitas. 

El corralico dentro del cual se levanta el monumento a la cruz y a la Virgen de Gracia se encontraba a aquellas horas totalmente solo. Tampoco había niños jugando en los artilugios colocados para ellos al otro lado de la avenida. Solo se oía el ruidico que hacía el aire al ir abriendose paso entre setos y ramas pero, ninguna voz, ningún grito, de niño que estuviera jugando en las cercanías. 

Rápidamente me percaté de que alguien había dispuesto,  justo delante de mí, UNA MESA BIEN PERGEÑADA Y PERTRECHADA para los volátiles, pues había desmenuzado una buena cantidad de pan y los trozos los repartió, a voleo, por el espacio situado a la izquierda del monumento.

En esas estaba cuando, de pronto, bajaron, de vete a saber dónde, una pareja de tórtolas y, siguiendo sus vuelos, cuatro o cinco tejaínos (gorríatos). Se posaron a cinco metros delante de mí. Antes de ponerse a comer, las tórtolas, me miraron fijamente, y yo creo que dieron en pensar:

"de este nos podemos fiar". 

Los tejaínos, no. Los tejaínos  fueron a lo suyo, a "robar"  y salir "por alas"  a cualquier lugar donde poder despiezar y zamparse lo "robado" para volver nuevamente a llevar a cabo el latrocinio. 

Las tórtolas se pusieron a comer aquí y allá dando buenos picotazos y sacudiendo los trozos de pan contra el suelo para ayudarse a desmenuzarlos y poder tragarlos sin dificultad. En dos ocasiones tuvieron que dejar "los cubiertos" sobre la mesa y salir pitando porque al corralico, a su fuente,  entraron sendos perros a beber un poco de agua. Pero, desde el observatorio donde se hubieran posado al ver que  desaparecieron los cánidos, volvieron a bajar para seguir dando buena cuenta de la pitanza tan fácilmente puesta a su disposición por una mano benefactora. 

Cuando hubieron llenado si biche, saciando su hambre son Heber finiquitado todo el pan que aquella mano pródiga esparció por el lugar, levantaron vuelo y se fueron para no volver. Seguramente iban a condicionar la habitación para disponerse a pasar la noche, a dormir.

Y yo seguí su ejemplo. Me levanté del banco y volví sobre mis pasos para dirigirme a casa. 

El aire que me había acompañado en mi camino hasta la glorieta y durante mi estancia en ella, me siguió acompañando en mi vuelta a casa. 

Recibe mi saludo, mis


¡¡¡BUENOS DÍAS!!!

20.5.2024. Lunes. (C.1.899)

P. Alfonso Herrera. Carmelita.

domingo, 19 de mayo de 2024

Rayito de Sol.

ESTAMPA CAUDETANA. 

RAYITO DE SOL 

No hace muchos días me llegó, desde un jardincito, sito la calle Puerta de la Villa, un tiesto con una planta de hojas carnosas, triangulares, de color gris claro que lleva por nombre científico LAMPRANTHUS MULTIRRADIATHUS, pero para andar por casa la llamamos familiarmente RAYITO DE SOL. 

Esta planta no es natural de esta Real Villa de Caudete, y no lo es del Ecuador para arriba, es de Sudáfrica, de la punta del continente donde crece profusamente y es empleada en jardinería como tapizante de parterres. 

A mí se me regaló en un tiestecico pero, la pobre, es muy presumida y me está pidiendo a gritos que la cambie, si no a un parterre, porque no dispongo de él, por lo menos que la lleve a un tiesto más grande porque, así, ella gana y puede presumir más dejando que sus ramas cuelguen hasta el suelo y ganará también el lugar donde la sitúe porque se llenará de lindas y frágiles flores que se abrirán con el día y, finalizando, el mismo, se cierran, y así se mantienen abriéndose y cerrándose por espacio de una semana.

Con esa manía que tienen los botánicos de llamarlas con nombres tan rimbombantes que suenan en nuestro idioma a barbarismos, no hacen otra cosa que servirse de los idiomas griego y latino para llamarlos de esta manera. Con lo bonito que es el nombre que le hemos dado en España de RAYITO DE SOL. Pero, sí, la palabra griega "lampros" significa en castellano , brillante y "Anthos": flor y la palabra latina MULTIRRADIATHUS, muchos radios.

No la sentó mal el cambio porque con un poquito de abono que le eché y los riegos que ha venido recibiendo se ha puesto como melena esponjosa e incluso a florecido mandando por delante a la primera de sus veldades que es la flor que ilustra mis retricas de hoy. 


Recibe mi saludo, mis


¡¡¡BUENOS DÍAS!!!

20.5.2024. Domingo de Pentecostés  (C. 1.898)

P. Alfonso Herrera. Carmelita.

sábado, 18 de mayo de 2024

Todavía no han llegado.

ESTAMPA CAUDETANA. 

TODAVÍA NO HAN LLEGADO.

Hace un par de años "Batiste", Antonio Conejero Rdríguez, paró su coche eléctrico delante del portón del garaje del convento de San José (El Carmen).

En el maletero, dos amplias cajas de cartón y, en cada una de ellas, media docena de geranios a cual más bonito y hermoso. 

"Búsqueles lugar", me dijo por todo saludo. 

Sabía y sabe que a mí me "pirrían" las plantas, sobre todo, aquellas que se visten con flores. Por ello dejó en el suelo del garaje aquellas dos cajas de cartón con los geranios luciendo ya su primer florón.

Al ver tal regalo me las prometía muy felices. Lejos de mí estaba imaginarme en la situación en que iban a quedar todos ellos a la vuelta de unos meses. 

Todos los años nos visitan unas huéspedes indeseables. Pero hace dos años parece ser que se pusieron de acuerdo una inmensidad de ellas y, emulando a una marabunta, cayeron sobre los geranios como granizo sobre albarda y los trillaron. No lo hicieron como lo hacen los granizos con los cereales y las verduras de una huerta. Estas visitantes, unas mariposillas insignificantes y feas, venían con las hueveras a tope y como si fueran bombarderos sembraron de "bombas destructivas", de huevecillos,  a los geranios  y, al eclosionar estos, apareció un ejército de oruguicas que, cuál mineros, se fueron comiendo el alma de los geranios, de toda aquella docena de geranios con que nos había obsequiado "Batiste". Solo se salvaron dos ramas de otros tantos geranios. Las dos se fueron reponiendo con mi ayuda pues, el verano pasado, estuve al tanto y huevecillo blanquito que ponían, huevecillo que yo quitaba y, este año, agradecido, hasta el momento, uno de ellos, me ha hecho el favor de "pagarme" como mejor sabe hacerlo una planta, ofreciéndome sus vistosas flores. 

Y, ahí, tienes sus florones, todos abiertos de par en par, poniendo en el claustro del convento, desde todo lo alto, desde el slféizar de una ventana del primer piso, toda su frescura y hermosura pintada primorosamente con un color rojo vivo que, para sí, quisiera el mejor de los pintores.

Todo ello gracias a que, todavía, no han cruzado el estrecho de Gibraltar las  mariposillas marroquíes, con sus hueveras repletas de liliputienses huevecillos blancos listos para poner en libertad a los gusanillos minadores que se están gestando en ellos.

El geranio florido, superviviente de un montón que nos fue regalado hace dos años, te lleva hoy mi saludo, mis


¡¡¡BUENOS DÍAS!!!

18.5.2024. Sábado. (C. 1.897)

P. Alfonso Herrera. Carmelita.

viernes, 17 de mayo de 2024

Se desmonta el Tendido alto de las Arenas de Caudete.

ESTAMPA CAUDETANA. 

SE DESMONTA EL TENDIDO ALTO DE LAS ARENAS DE CAUDETE.

Un siglo después, todavía permanece en los mentideros de la Real Villa de Caudete, viajando en la leyenda, el relato de un hecho que tuvo lugar después de que fuera inaugurada la plaza de toros: EL DESMONTAJE DEL TENDIDO ALTO de las Arenas de Caudete, que levantara el prócer don Paco Albalat Navajas, en los primeros años del siglo pasado, y que, como ayer nos recordaba otro Paco, éste, apodado "el Molinero", también, "el nieto de Bienvenido", muy conocedor del avatar histórico y costumbrista de esta Villa, fue inaugurada el día 15 de mayo, día de San Isidro, del año de gracia de 1910. 

La leyenda nos da una pincelada acerca del carácter fuerte y decidido que debió configurar toda la vida de aquel prócer que llegó a ser Conde de San Carlos por prebenda real, don Paco. Porque, sigue diciendo la leyenda que, don Paco, frustrado al observar la exigua asistencia con entrada pagada (*) de las gentes del lugar a la inauguración del hermoso coso  construido por Juan de Arellano siguiendo las pautas que le daba el mismo Conde, montó en cólera y poniendo a trabajar a su segundo apellido, "Navajas",  mandó DESMONTAR EL TENDIDO ALTO, el "gallinero". 

Testimonio de tal hecho queda reflejado en la fotografía que ilustra mis letricas de hoy y que me ha suministrado don Ramón Gisbert Conejero, poseedor de un rico elenco fotográfico de su Villa que rivaliza con otros existentes en la misma.

Recibe mi saludo, mis


¡¡¡BUENOS DÍAS!!!

17.5.2024. Viernes. (C  1.896)

P. Alfonso Herrera. Carmelita.

(*) Sigue oyéndose, a través del decir de la gente, que aquel día de la inauguración de la plaza, 15.5.1910,  ésta se llenó de "bote en bote", hasta la bandera, pero fueron muy pocos los que pasaron por taquilla para abonar su entrada. Fue la pícaresca la que hizo que la gente se colara a través de las ventanas del tendido bajo llenando toda la plaza. Lo que hizo que el señor conde de San Carlos, don Paco Albalat Navajas, tomara la decisión de tapiar las ventanas del tendido bajo pues, por allí fue por donde se había colado la gente y, también, que se desmontara el tendido alto.

Igualmente se oye que, el que fuera desmontado el tendido alto, se debió a que la afición por los toros en la Villa no fuera tanta como se esperaba, por lo que la plaza resultó ser, a la postre, sumamente grande.

Y ya fuere por una o por otra, el caso es que las ventanas del tendido bajo fueron tapiadas y el tendido alto, el gallinero, fuera desmontado.

jueves, 16 de mayo de 2024

114 Años atrás.

ESTAMPA CAUDETANA. 

114 AÑOS ATRÁS.

Ciento catorce años (114) atrás, tal día como el de ayer,

15 de mayo, día de San Isidro, tuvo lugar un acontecimiento de gra importancia para la Real Villa de Caudete: abrió sus puertas, por primera vez, quedando inaugurada, la plaza de toros Las Arenas de Caudete.

El prócer de la villa Don Paco Albalat Navajas, conde de San Carlos, que pensó y proyectó todo un barrio para engrandecer y enriquecer a la Villa, el BARRIO DE SAN FRANCISCO, y, así solucionar la papeleta laboral y habitacional  a mucha gente de aquel entonces, no sólo tuvo en cuenta satisfacer la necesidad de aquellos que no contaban con una vivienda digna sino que, de paso, se preocupó de atender a las necesidades lúdicas y sobre todo a la problemática planteada por los niños huérfanos o de aquellos que no podían ser atendidos por sus padres, construyendo un orfelinato (*). 

Y, así, levantó un estupendo coso taurino, hoy monumento emblemático de la Villa, para divertir al pueblo con las corridas de toros, a las que era muy aficionada la sociedad española y, por ende, las gentes de esta Villa. 

En otras ocasiones ya te hablé de este acontecimiento e, incluso, te dí a conocer el cartel de la primera corrida que tuvo lugar tal día como el de ayer de hace 114 años en la que creo recordar que toreó un diestro famoso de entonces apodado Machaco, razón por la cual, Dolores, la segunda esposa del prócer y, luego, las confiterías del pueblo, se inventaron un dulce de hojaldre al que pusieron el nombre del torero, Machaquito. 

El impacto que causó la inauguración de la plaza Arenas de Caudete en el mundo de los toros atrajo la atención de arquitectos como los que, diecinueve años después, colocarían la bandera de obra terminada a la plaza de Las Ventas de Madrid. Pues de esta joya, que aquí se construyó, tomaron, aquellos arquitectos, ideas que llevaron a la práctica en la plaza de la Villa y Corte.

Agradezco al ínclito Paco Cantos Albertos, el nieto de Bienvenido, que me recordara, en el día de ayer, la efemérides y me cediera la información gráfica que acompaña estas letricas.


Recibe mi saludo, mis


¡¡¡BUENOS DÍAS!!!

16.5.2024. Jueves. (C. 1.896)

P. Alfonso Herrera. Carmelita.

(*)El orfelinato empezó a construirse pero no llegó a finalizarse debido al fallecimiento del prócer que aconteció el año mil novecientos dieciséis. A la muerte de don Paco estaban levantándose las paredes del mismo  y de él iba a formar parte la Iglesia que luego sería elevada al rango de parroquia puesta bajo los auspicios del Santo de Asís, San Francisco  y que, en un principio, iba a ser la capilla del orfelinato y, de paso, el mausoleo de los restos mortales de la familia de don Paco Albalat Navajas. Creo recordar que fue sacralizada el 8 de diciembre de aquel año 1910.

miércoles, 15 de mayo de 2024

Los Abuelicos también pasean.

ESTAMPA CAUDETANA.

LOS ABUELICOS TAMBIÉN PASEAN. 

Cuando llegaba a casa, tras haber celebrado la liturgia en la parroquia de San Francisco, me crucé con ese par de abueletes que aparecen en la fotografía. No cabía duda de que emprendían el acostumbrado paseo que suelen iniciar a las siete en punto de la tarde cuando el sol va de caída y el calor que ha puesto en el suelo durante su camino a lo largo del día, atraía hacia esta Real Villa de Caudete una suave brisa que refrescaba y hacía agradables los casi 30 grados que, a esas horas, teníamos, según nos indicaban los relojes digitales de las farmacias. 

Ese par de ancianos me dieron envidia. El uno iba con su cayado, ese palo que hace las veces de tercera pierna que no duele, y, el otro, con su cartera en bandolera. Así que, tras hacer un par de cosas en casa que no tenían espera, decidí seguir los pasos de esos dos abueletes. Y me puse en camino. 

Ahí donde los ves son unos chavales pues, según me indicaron, apenas montan por encima de los 70 años pero se toman el paseo como un agradable esparcimiento, para pasarlo bien, tampoco tienen prisa, ni necesidad de prepararse, entrenando a fondo, para correr los 100 metros lisos en los próximos, ya cercanos, Juegos Olímpicos de París. Además, por lo que iba observando desde muy lejos, ya que llegué a verlos en lontananza, 

bajando por la Avda. de la Virgen de Gracia, el más pequeño y regordete que semeja, a lo lejos, una canica para jugar al gua, se paraba a "charrar" con quienes se cruzaban por el camino, dejando al más espigado, al del cayado, que siguiera adelante, solo, durante un buen trecho que, luego, el bajito y regordete se daba prisa para salvarlo y ponerse a la altura del compañero de camino.

Como mi ritmo era bastante más ligero que el que ellos llevaban, llegué a darles alcance cuando la Glorieta de la Cruz estaba a un tiro de piedra. Los adelanté, los dejé atrás, y al llegar a la altura de la glorieta me detuve un momentico para saludar a Nuestra Madre y Patrona, La Virgen de Gracia, cuya imagen, esculpida en piedra, aparecía ante mí enmarcada por los brotes nuevos de un Hibisco Siriaco

que está gritando a los cuatro vientos que, a pesar del duro castigo al que le han sometido, estos días de atrás, los oficiales de parques y jardines, en una severa poda, él se manifiesta pujante dando manifestación de la vida que encierra en sus entrañas y que aflora en sus  tiernas ramitas cubiertas de hojas.

Mientras ellos se disponían a descansar un rato en uno de los bancos existentes en el recoleto corralico donde se levanta el monumento a la Cruz y a la Madre del Crucificado, que lo es también nuestra, yo tiré por la avenida del Atleta Antonio Amoros para volver a casa.

Recibe mi saludo, mis 


¡¡¡BUENOS DÍAS!!!

15.5.2024.Miércoles. (C.1.895)

P. Alfonso Herrera. Carmelita.

martes, 14 de mayo de 2024

La Vara de San José.

ESTAMPA CAUDETANA 

LA VARA DE SAN JOSÉ.

No, no podía faltar. En el convento de San José (El Carmen) no podía faltar LA VARA FLORECIDA DEL BUENO DE SAN JOSÉ. Y, ahí la tienes, asomadita al claustro barroco-toscano desde todo lo alto. 

Hunde sus raíces en una jardinera posaba en el alféizar de una de las ventanas del claustro alto, 

LA VARA DE SAN JOSÉ, 

Se hace acreedora a otro de los muchísimos nombres que recibe de la gente porque, aquel que le dan los botánicos, ALCEA ROSEA, estará muy bien, pero para ellos, no para la gente de a pie. La gente de a pie la llamamos VARA DE SAN JOSÉ y también MALVA REAL. 

Se ha acoplado estupendamente al lugar. Llegó hasta aquí desde el jardincico existente a la entrada de la parroquia de San Francisco de Asís donde germinaron algunas de las semillas de esta planta que allí se levanta hasta gran altura. Empezaba a vivir cuando la saqué, junto a otra que, como ésta luce guapa, aunque, todavía no florecida, en otra jardinera, del secarral en que se había convertido el lugarcico donde crecen sus congéneres, pues estaba destinada a morir  iremisiblemente. 

En la jardinera del claustro encontró buena tierra abonada y suelta donde se encontraron a gusto sus raíces y desde ellas se levanta, y en ello sigue, LA VARA DE SAN JOSÉ. 

Ayer abrió el primero de sus capullos y desplegó los pétalos de un blanco impoluto dejando al descubierto para su contemplación una preciosa flor a la que, sin duda alguna, seguirán otras muchas puesto que está plagada de capullos que vendrán a ornamentar y llenar de alegría a toda la foresta que pone su nota de vida al Amparo de las piedras talladas según los tipos de arte que ya te apuntaba anteriormente. 

Con certeza no se sabe de dónde procede esta planta de tanta prestancia que ha encontrado asiento en cuatro, de los cinco continentes, en África, no, según he leído en Internet. 

Hay quien apunta que procede de China y aventurando mucho, mucho, a lo mejor se la trajo de aquellos lugares el viajero por excelencia de la Edad Media, Marco Polo, en las albardas de sus caballerías que, en el viaje de ida hasta las tierras del Jenguis Kan, iban cargadas, entre otras muchas cosas, de bulbos de azafrán.

Como si fueran una flor más, en LA VARA DE SAN JOSÉ, prendo mi saludo para ti, mis


¡¡¡BUENOS DÍAS!!!

14.5.2024. Martes. (C. 1.894)

P. Alfonso Herrera. Carmelita.

lunes, 13 de mayo de 2024

Sexagésimo tercer Aniversario.

ESTAMPA CAUDETANA. 

SEXAGÉSIMO TERCER ANIVERSARIO. 

Una testigo, caudetana ella, nacida y criada en los aledaños de la sede de la Cofradía, más concretamente en el barrio de San Francisco, ha tenido la gentileza de mandarme la fotografía que ilustra estas letras del día de hoy, 13 de mayo, para ponerme al corriente de la efemérides que tiene lugar. 

No tengo otras noticias acerca de posibles fastos que puedan celebrarse con tal motivo, a no ser que, los estén pergeñando para la fiesta grande en torno al Patrón de la misma, San Isidro Labrador, que, como es costumbre en esta Real Villa de Caudete, tiene lugar, por todo lo alto, el domingo siguiente a la fiesta litúrgica del patrón. Este año será el próximo día 19, día de Pentecostés.

Pero tengan o no tengan, los directivos y socios de la Cooperativa del Campo, San Isidro, preparados fastos con motivo del aniversario SEXAGÉSIMO TERCERO de aquel fastuoso día de su inauguración, no es óbice para que yo no transmita a todos los socios de la Cooperativa del Campo. San Isidro, mi felicitación, máxime cuando, en este año, andan dando un cambio significativo, un enfoque nuevo a sus labores, hasta, incluso, en el cambio de denomonación de sus productos (vinos y aceites) para lo que se han remontado a los tiempos en que esta zona estuvo habitada por los pueblos Deutones  siendo Caudete la Caput Deutonum, el núcleo principal, de aquellos asentamientos humanos, de cuyo nombre, toman el suyo los nuevos productos que, por su bondad, son tan agradables al paladar.

Recibe mi saludo, mis


¡¡¡BUENOS DÍAS!!!

13. 5. 2924. Lunes. (C  1.893)

P. Alfonso Herrera. Carmelita.