lunes, 12 de noviembre de 2018

Boda en el Carmen


ESTAMPA CAUDETANA.
BODA EN EL CARMEN.

Un cuarteto de cuerda llenaba la iglesia con la suave y melodiosa música de cuatro hermanos, dos chicas y dos chicos.
Envueltos por las notas de una pieza musical que las cuerdas de los instrumentos hábilmente pulsadas por los jóvenes maestros sacaban de las cajitas que, en nada tenían que envidiar a unos estradivarius, el oficiante y toda la concurrencia  esperaba la entrada de los novios. Con puntualidad "caudetana", una nimiedad, todo hay que decirlo, llegaron los NOVIOS.
Querían pasar desapercibidos y se colocaron en primera fila pero en la nave de la derecha. No lo consintió el celebrante. Mandó que se situaran en la nave central, en su mismo centro.
Lo hicieron.
Ahora sí que estaba todo dispuesto y comenzó la ceremonia. El sacerdote puso en antecedente a la concurrencia:
- "Queridos hermanos que soléis reuniros a las 13,00 horas en esta iglesia para celebrar la Eucaristía de los domingos. Hoy os pido que os unáis a ANTONIO Y CONCHA, los flamantes novios, para dar gracias a Dios al celebrar EL SEXAGÉSIMO ANIVERSARIO DEL COMPROMISO DE BODAS QUE UN DÍA COMO HOY HICIERAN.
-  Sí. ANTONIO, en su silla de ruedas, iba vestido como un pincel, cubierto con su sombrero de fieltro, miraba a un sitio y a otro, como diciendo, voy estar como un soldado en plan de revista, ¡firme! Y, ¡lo estuvo! No vayas a creer que no. Y CONCHA ataviada como una novia, toda aderezada, y con un precioso ramico de flores frescas y vivas, símbolo de su amor  jurado hace SESENTA AÑOS, en las manos.
- Ayer, ANTONIO Y CONCHA, fueron los protagonistas, el vértice, a través del cual, se eleva hasta Dios la acción de gracias de la comunidad, la Eucaristía ofrecida por ellos. Y, al mismo tiempo, fueron púlpito desde el que Dios se dirigía a sus hijos presentes en la ceremonia eucarística y  a todo el pueblo porque el amor de Dios ha encontrado buena tierra en la entrega generosa de esta pareja de "jóvenes" (el amor no envejece), que vive el AMOR DE DIOS en su entrega constante".
- Concluida la EUCARISTÍA  recogieron la efemérides en una foto familiar donde se vieron rodeados por sus hijos y nietos ante el altar y bajo la mirada maternal de la Virgen del Carmen que, sin duda alguna, disfrutaría con el gozo de sus dos hijos, ANTONIO Y CONCHA, celebrando con ellos, como hiciera en aquella boda de Caná de Galilea, de la que nos habla el Evangelio de San Juan 2,1-11, el SESENTA ANIVERSARIO DE SU BODA, precisamente, en esta, su iglesia del Carmen.
Los músicos que amenizaron la Eucaristía, dos chicos y dos chicas, una de ellas en estado de buena esperanza, espera darles la alegría de conocer a su cuarta generación no tardando mucho, un biznieto, son nietos del matrimonio, todos ellos hijos de Conchita, la hija.
El día comenzó con ruido. A las 08,00 horas se elevaban por encima de los tejados media docena de cohetes que al reventar por allí arriba nos avisaban, con su potente estallido, de algo. No había pasado mucho tiempo cuando LA BANDA DE SANTA CECILIA, la oficial del pueblo, llenaba con sus músicas las calles de la población. Por mi calle tardaron en pasar, pero pasaron, no podía ser de otra manera y es que por la calle de El Molino transitan todos los eventos del pueblo.
Santa Cecilia está ahí al lado y las bandas de música, que son tres, ya andan poniendo a tono los instrumentos y creando ambiente festivo para honrar a la PATRONA  de la música. Precisamente, hoy, ya acompañó la Misa Mayor en Santa Catalina el numeroso grupo de cuerda existente en la localidad.
La banda de Santa Catalina llenó de música el pueblo la mayor parte de mañana porque, según costumbre, van en busca de los nuevos miembros y lo hacen yendo a buscarles a sus respectivos domicilios. Ahí te mando el video de su paso por delante del CONVENTO DE SAN JOSÉ.

                                    

También te mando mi saludo, mis

          ¡¡¡BUENOS DÍAS!!!
12.11.2018. Lunes. P. Alfonso Herrera, O. C.

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