miércoles, 11 de marzo de 2026

Entre dos torres.

ESTAMPA CAUDETANA.

ENTRE DOS TORRES.

Si subes por la Avda. de las Jornetas llegarás a un punto, aquel que marca la confluencia de ésta con la calle que lleva el nombre de la escritora española que vivió a caballo entre los siglos XIX y XX (1869-1955), Concha Espina. Fue muy famosa, fama que se ganó a pulso, con el pulso de su mano con la que escribió, sobre todo, novelas costumbristas y sociales. Su obra más representativa y famosa fue La niña de Luzmela. Varias veces optó al Premio Nobel, pero solo se quedó en eso, pues no le fue concedido. Lo que sí consiguió fue el Premio Nacional de Literatura.

En su obra trata temas como:

la vida rural española,

las injusticias sociales,

la religiosidad,

el papel de la mujer

y las tradiciones.

Cuando uno sube por su calle caudetana se da de bruces con una de las torres, con la TURRUCHEL, pues así llaman a su villa particular los habitantes que en ella viven. TURRUCHEL es una palabra albaceteña con la que se conoce la región sur de la provincia, aquella con la que lindamos con Jaén, con Andalucía. TURRUCHEL (TORRE DEL CIELO).

Y allí mismo, dando la espalda a la TURRUCHEL, si miras hacia el centro de la Villa, las niñas de tus ojos se llenan con la otra TORRE, la de la parroquia de Santa Catalina, que fue terminada su  construcción al mismo tiempo que Cristóbal Colón pisaba Nueva España (actual Santo Domingo). Se levanta por encima de los tejados pero que, a través de un espacio abierto entre edificaciones, deja ver su esbeltez.

La he visto muchas veces a cielo abierto, dejando ver detrás de ella los generadores de energía limpia, causantes de la muerte de no pocas aves que son abatidas por las palas que, movidas por los aires, hacen girar los motores que generan la electricidad. Pero estos días atrás, en que las borrascas han fagocitado la sierra de la Oliva o de Santa Bárbara, un gran telón gaseoso de color gris oscuro le sirve de fondo, tal y como la ves en la fotografía que ilustra mis letricas de hoy.

Guapa y limpia aparece, como si la hubieran acicalado para hacerle una fotografía de estudio.

Y sí, hubo un momento en el que me encontré, la otra tarde, ENTRE DOS TORRES…, entre dos silencios.


Recibe mi saludo, mis


¡¡¡BUENOS DÍAS!!!

11.3.2026. Miércoles. (C. 2.494).

P. Alfonso Herrera. Carmelita.

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