ESTAMPA CAUDETANA.
LA ECHEVERIA. AGAVOIDE.
Lleva unos días guapísima. Es como si fuera la vedette del claustro barroco-toscano del convento de San José (El Carmen).
Viéndola tan guapa no me he resistído a emplearla, a mandarla de viaje, para que te lleve hoy mi saludo.
La encontré en el expositor que una gran superficie de capital alemán tiene levantada en la villa marinera y pescadora de El Campello.
Era solo una roseta, un plantón, pero que de haber tenido que pagar pesetas por ella me hubiera supuesto desembolsar un billete de aquellos que llamaban verdes para identificar a los de mil pesetas.
Ya la había visto con anterioridad en el centro de la mesa en la terraza de unos amigos. Y claro, me cautivó.
Así que, no fue nada más que aparecer delante de mí y enseguida la puse en el mostrador de pagos y, como te digo, tuve que desembolsar 6 euros menos unos céntimos.
No, no me arrepiento de haberla comprado. Aquel rosetón de hojas lanceoladas grises con esa especie de polvillo gris, pero que no es polvillo sino que es una capa (pruina) que se pone ella por encima de sus hojas para defenderse del sol y de la deshidratación, se me ha multiplicado de tal manera que me está pidiendo "a grito pelao", que diría mi madre, que Gloria tenga, un tiesto mayor.
Claro que en los bazares chinos asentados en este pueblo los venden caros, a 23,00 €. Y si le compras a Picó el que tiene en el escaparate tendrás que poner 7 € más, porque lo vende a 30,0O €.
Pero todo se andará porque, como afirma el dicho;
"¡Quién dijo miedo habiendo hospitales y cementerios!".
Te decía que se ha puesto como la vedette del claustro barroco-toscano del convento de San José presumiendo delante de toda la foresta en él radicada debido a que se ha sacado de sí misma unos primorosos racimos de flores en forma de campanillas de color rosado por fuera y amarillas en la punta.
Ahí la tienes, hecha y derecha, como una planta mayor porque ya tiene tres añitos y las de su especie alcanzan su mayoría de edad a los tres años y así se mantienen en una madurez bien ganada hasta las siete años en que suelen emprender viaje al país de nunca jamás.
Al contemplarla me vienen recuerdos de mis treinta años y siento cómo me dice:
- Tranquilo, vive así tú madurez, ¿ves? como yo, floreciendo. Y, acto seguido pone luz aquel dicho de Jesús:"por sus frutos los coniceréis"(Mt. 7,16-20)
Recibe mi saludo,
¡¡¡BUENOS DÍAS!!!
10.4.2026. Viernes de la octava de Resurrección. (C. 2.523).
P. Alfonso Herrera. Carmelita.
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