sábado, 11 de abril de 2026

El arbol del amor del paseo.

ESTAMPA CAUDETANA.

EL ÁRBOL DEL AMOR DEL PASEO.

Cada mañana de la semana que hoy termina llevo pasando delante de esa preciosidad de espécimen del Árbol del Amor ¿quieres creer que no me había fijado en él?

Con toda seguridad se habría acomodado en mis adentros, vía subliminal, como me ha acontecido esta mañana.

Pero hoy paré, di marcha atrás y mientras me llenaba de él, saqué mi telefonillo del bolsillo.

No hace falta que miremos al calendario, ni tampoco que se lo oigamos a los chicos del tiempo en la TV. decirnos que estamos en primavera. 

¡Qué va! ¡Ni mucho menos!

Ya se encarga ella, la primavera, de decirnos que se encuentra entre nosotros. Es más, antes de que llegara, como te vengo diciendo en mis ESTAMPAS CAUDETANAS, ya venía adelántandonos:

."allá voy". "Enseguida estoy con vosotros".

 Y ahí está, con los papeles en regla, bien establecida entre nosotros.

  Y ¡no ha venido en patera!

Y lo más importante, trabaja. No ha perdido ni un momento desde que se estableció entre nosotros.

Bien es verdad que no ha tenido que esperar a que los jerifaltes políticos del momento le proporcionen un puesto de trabajo del que andan muy escasos, si es que disponen de alguno.

Ella se ha buscado el modo de "sacar las castañas del fuego'".

Y ya está trabajando para beneficio de todos porque tiene muy presente lo que afirma el aforismo muy nuestro:

"Nadie trabaja para sí mismo, sino para un ciento".

Ella no trabaja para un ciento, trabaja para casi cincuenta millones de personas que llenamos la antiquísima Piel de Toro.

Y, a todos, nos beneficia por igual porque no tiene acepción de personas.

Y el fruto de su quehacer ahí está, ante tus ojos. Está haciendo que toda la foresta resurja del sueño invernal y reverdee y florezca poniéndolo todo hecho una maravilla. 

No tienes más que ver al CERCIS ALIQUANTUM o árbol de JUDAS ISCARIOTE del Paseo Luis Golf porque, dicen, que el apóstol traidor a su Maestro, se suspendió de él, se ahorcó (Mt. 27,5)

Y, la verdad sea dicha, poco se le pegó del árbol a JUDAS porque traicionó y vendió a su Maestro. Claro que no faltan quienes apuntan que fue de uno de esta especie de donde se suspendió por haber entregado a su Maestro por 30 monedas (el precio de un esclavo discapacitado) de plata, hecho que ya lo dejó dicho, anunciado, el profeta Zacarías (11,22)  en el Antiguo Testamento.

Y, claro, una voz interior me estaba susurrando: mira que es la última vez que pasas de mañanica por este lugar en esta semana. Anda da marcha atrás y empápate de mí e, incluso, anda, hazme una fotografía.

Y quieres creer que paré y di marcha atrás para ver tal preciosidad con detenimiento  y fijar su momento de esplendor en una fotografía con mi telefonillo.

Pues, sí. La prueba de lo que te digo la tienes abriendo estas letricas. Un árbol esbelto  que ha tomado la delantera a otros muchos ejemplares de la misma especie que ocupan alcorques aquí y allí por la real Villa de Caudete. 

Uno de ellos frente a la fachada del monasterio de las Madres Carmelitas de clausura.

Que el amor de este árbol sea para tí un signo del mucho amor que te tiene Jesús pues como nos dice San Juan (13,1), "nos amó hasta el estreno", es decir, hasta dar la vida por nosotros".

Bien florido te acerca hoy  EL ÁRBOL DEL AMOR del Paseo Luis Golf mi saludo.


¡¡¡BUENOS DÍAS!!!

11.4.2026. SÁBADO DE LA OCTAVA DE PASCUA. (C. 2.524).

P. Alfonso Herrera. Carmelita.

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