domingo, 10 de mayo de 2026

La rambla multicolor.

ESTAMPA CAUDETANA

LA RAMBLA MULTICOLOR

Desde que abrió sus puertas el día, las gentes de la Villa no hacían otra cosa que mirar al cielo y, claro, preguntarse:

—¿Nos dará tregua?

Porque amaneció un día sin el brillo que pone el sol cuando sale a darse una vuelta con cada amanecida.

Ayer no. Ayer no salió como de costumbre porque un cielo encapotado se interponía en su camino.

Las nubes que por él andaban dejaban caer desde sus interioridades una lluvia que no auguraba nada bueno y que, de seguir en sus trece, podría fastidiar bastante —si no todo— el programa pergeñado para la tarde.

Pero no. No incidió negativamente en el desarrollo del XLIII Cross Antonio Amorós porque, al mediodía, cesó el goteo y un sol guapo se dejó ver por su pasarela particular.

Presumo —no estuve presente— que a las cinco en punto se celebraría la carrera infantil en las pistas del polideportivo y que, a las seis y media, se daría la salida a LA RAMBLA MULTICOLOR, que constituía el XLIII Cross Antonio Amorós.

Digo “multicolor” porque, contrariamente a como acontece en otras manifestaciones público-deportivas, los participantes no iban enfundados en camisetas de un solo color, distintivo o emblema del grupo organizador, sino que cada cual parecía aportar su propia tonalidad al conjunto.

Me di de buenas a primeras con LA RAMBLA MULTICOLOR a las 18:42 horas, en la Avda. de la Virgen de Gracia.

Bajaba yo hacia la ya cercana glorieta de La Cruz con dirección a Santa Catalina, cuando tres participantes no esperaron mucho para entrar en calor porque, cuando pasaban delante de mí, ya habían roto la carrera y se iban distanciando del grueso del grupo.

Grabé el paso de todos ellos al pasar frente a mí, y de ello te doy noticia en el vídeo.

Si hacemos caso a los dorsales, la participación alcanzó al diez por ciento de la población de la Villa, pues vi a varios con el guarismo de los 1200. Pero la información oficial afirma que fueron 566 los participantes.

Llamaba la atención ver cómo el grupo, estirado en algunos momentos y compacto en otros, estaba conformado por gentes de ambos sexos y de muy diversas edades. Algunos de ellos, yo estaría dispuesto a afirmar, superaban los ochenta años.

Diríase que estos últimos habían dejado en la línea de salida los petates con muchos de sus calendarios porque, la verdad sea dicha, se les veía con ánimo, aunque no fueran “liebres” para lanzarse a la carrera.

Una mujer, todavía joven, se iba tocando el lado izquierdo, debajo de las costillas. 

Daba la impresión de que no disfrutaba de la prueba.

Y creo que así sería porque, cuando subía yo por la Avda. de las Jornetas, me crucé con ella.

Bajaba, la pobre, frustrada. 

Había tenido que abandonar y su cara era un poema. Su enfado encontraba plasticidad en el gesto, mientras su mano iba pegada al lugar donde el dolor la mortificaba.

No era india del lugar porque bajaba preguntando por dónde se iba al polideportivo.

Media hora después de aquel encuentro con los corredores en la Avda. de la Virgen de Gracia, me los volví a encontrar en la calle Santísimo Sacramento y en la Plaza de la Iglesia, donde la banda juvenil e infantil de la Asociación Musical Santa Cecilia se encontraba amenizando el cotarro.

El tiempo se me echó encima y me vi en la obligación de dejar de animar a los corredores para meterme en el templo parroquial.

Juan Doménech Ruiz, el sacristán, ya lo tenía todo dispuesto para la celebración de la Eucaristía.

Con posterioridad he sabido que los ganadores sénior han sido:

— En hombres, Alberto Alameda Torres.

— En mujeres, María del Carmen Risueño Sánchez.

Buenos ejemplos de superación y coraje  han sido esos competidores  que más que perseguir un premio, han decidido pasar un ratico agradable.

Y muy encomiable la disposición y ánimo el mostrado por los muy entrados en años al participar en el CROSS  con la ilusión de niños aunque con las fuerzas muy mermadas.

Eso mismo anima al cristiano porque sabe que en al corretear por este mundo no lo hace solo, lo hace con Jesús. Y, sabe, también, que Jesús ya le tiene preparado su "podio". Pues nos dejó dicho:

"En la casa de mi Padre hay muchas estancias y voy a prepararos sitio" (Jn 14,2-3)



Recibe mi saludo.


¡¡¡BUENOS DÍAS!!!

10.5.2026. Domingo (C. 2.553).

P. Alfonso Herrera. Carmelita.

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