lunes, 18 de mayo de 2026

Las flores de San Isidro.

ESTAMPA CAUDETANA.

LAS FLORES DE SAN ISIDRO.

Esta semana me toca atender la liturgia eucarística en el monasterio de las Madres Carmelitas de clausura.

Al entrar en el templo me llamó la atención el adorno floral delante del altar y a ambos lados del presbiterio.

Una vez concluida la Eucaristía, la madre priora, viendo cómo sacaba la fotografía que preside mis letricas de hoy, me dijo:

—Son de San Isidro.

—¿De San Isidro? —la inquirí.

—Sí. Nos las han traído desde la parroquia de San Francisco porque, al parecer, con motivo de la celebración de sus bodas de platino, los de la Cooperativa se han esmerado un montón en adornar aquel templo y, al ser tantas las flores, nos han traído todas esas.

—Y supongo que no vendrían solas. Algo más las acompañaría.

Y la priora, con esa risita que ponen las monjas en ocasiones, apostrofó:

—Sí, algo más trajeron.

No, no son tontos los directivos de la Cofradía. “Saben muy bien con quién se juegan los cuartos”, que se dice.

Y es que saben que el éxito de la empresa se apoya en la oración de las monjas. Puesto que, con toda seguridad, andarán tirando de la manga al bueno de San Isidro y le dirán por lo bajo:

—Anda, alcánzales de Dios una ayudita.

Y, claro, éstos, agradecidos, corresponden como es debido.

Ayer estuvo el señor Obispo de la diócesis con nosotros. Y él, hombre cercano y afable, no dejó pasar esta efemérides sin hacerse presente, "charrar" amigablemente con los miembros de dicha cooperativa y celebrar con ellos tan señalada ocasión.

Había sido invitado, en su momento, para que presidiera los actos conmemorativos de los 75 años de la fundación de la Cooperativa del Campo San Isidro, de esta Real Villa.

Y aquí se presentó.

Y como pregona el aforismo latino: “Ubi missa, ibi mensa”, que, para entendernos, quiere decir: “allí donde se celebra la misa, se comparte la mesa”...

Aquí, en el restaurante La Notaría, sito en la Plaza de Ntra. Sra. del Carmen, dieron cuenta de una suculenta comida. Vamos, que aquella con la que celebró por estas tierras manchegas Camacho la boda de su hija, ni punto de comparación con ésta.

El bueno de Sancho Panza hubiera disfrutado, como nos queda dicho en Don Quijote de la Mancha, como un enano, bien satisfecho. ¡Satisfecho del todo!

Y es que, al parecer, la directiva de la Cooperativa del Campo San Isidro echó la casa —la Cooperativa— por la ventana.

Pues claro que sí. Celebración tan única así lo merecía.

Guapo estaba hoy el presbiterio de la iglesia del monasterio de las monjas Carmelitas de clausura.

¡Buen florero sería también nuestro corazón, ahíto de lindas y olorosas flores: las flores de nuestras dádivas para con los necesitados!

Recibe mi saludo.


¡¡¡BUENOS DÍAS!!!

18.5.2026. Lunes. (C. 2.557).

P. Alfonso Herrera. Carmelita.

1 comentario:

  1. Padre Alfonso noto en sus palabras algo de reproche, no será que le molestó no estar en dicha comida?

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