ESTAMPA CAUDETANA.
AYER HUBO TARTA EN EL CONVENTO DE SAN JOSÉ (EL CARMEN).
Pues sí; ayer se desmelenó, aunque no mucho, todo hay que decirlo, el administrador de la comunidad porque, a los postres, plantó encima de la mesa una tartica helada.
Con toda seguridad te preguntarás a qué se debió semejante dispendio en un día como el de ayer que, aunque celebrábamos el octavo día de la Novena en honor de Nuestra Madre, la Virgen del Carmen, no era precisamente motivo para ver una tartita en la mesa. En ninguno de los días precedentes dispuso el administrador algo parecido, vamos, un pequeño extra, a pesar de ser jornadas eminentemente carmelitanas.
Yo creo que ya habrás caído en la cuenta al contemplar al P. Ángel en la fotografía que ilustra estas letricas.
Ya sabemos que el P. Ángel, bocairentino de nacimiento, es considerado uno más de los villanos de esta Real Villa de Caudete, porque aquí lleva viviendo mucho más de media vida.
Y sí, la razón de que el administrador pusiera la tartica en la mesa no fue otra que celebrar el sesagésimotercer aniversario de su ordenación sacerdotal, recibida en la villa murciana de Molina de Segura.
Con él —nos contaba mientras comíamos— fueron ordenados otros seis carmelitas y, de todos ellos, solo queda él como testigo de aquella promoción.
¡Tenías que verlo! De puro contento casi ni comía. Se conformó con un poco de ensalada de patatas y un trocito de tarta.
Como anda haciendo pinitos en la cúspide de sus 88 años, es como un pajarito: come poco, pero con frecuencia, teniendo como debilidad —igual que los grillos— la verdura. A pesar de ello, echa mano con frecuencia del conocido aforismo referido a quien tiene buen saque a la hora de comer:
—De lo que come el grillo, poquillo.
Pero él siempre añade, muy suyo, la coletilla:
—¡Y de lo que come el león, a montón!
Sesenta y tres años; sí, sesenta y tres años ejerciendo el sacerdocio ministerial. Y quiere seguir en la brecha, porque cuando alguno le insinúa que ya podría ir pensando en el descanso, responde sin titubear:
—No, todavía no.
No quiere cambiar este, su cielo caudetano, por el otro, el que Dios le tiene preparado.
Vamos, que no desea cambiar su residencia actual en el convento de San José (El Carmen) por otra en la Ciudad del Silencio.
¡FELICIDADES, P. ÁNGEL, POR EL SESAGÉSIMOTERCER ANIVERSARIO DE TU ORDENACIÓN SACERDOTAL!
Que Dios siga prodigándote su gracia para que tú, a tu vez, la prodigues a cuantos llaman a la puerta del convento para charlar contigo sobre este o aquel asunto, o para confiarte sus caídas y encontrar en ti la confirmación de que Dios siempre les perdona.
Recibe mi saludo.
¡¡¡BUENOS DÍAS!!!
15.7.2026. Miércoles. Víspera de la gran fiesta del Carmelo: Nuestra Madre, la Virgen del Monte Carmelo. (C. 2.605).
P. Alfonso Herrera. Carmelita.
No hay comentarios:
Publicar un comentario