ESTAMPA CAUDETANA.
SEXTO DÍA DE LA NOVENA EN HONOR DE LA PATRONA, LA VIRGEN DE GRACIA.
Como cada domingo de estos previos a la gran Fiesta Patronal de Moros y Cristianos en honor de la Virgen de Gracia, desde hace un montón de años viene tomando el testigo —un ramo de flores— cada una de las comparsas existentes en la Real Villa de Caudete.
Y hacen gala de ello paseando por las calles de la Villa todo el conjunto de miembros de cada comparsa, desde la sede de su Capitanía hasta el Santuario, pasando por la Glorieta de la Cruz, donde son esperados para verlos pasar no pocos vecinos del lugar.
Cada domingo es una de las comparsas la encargada de llevar a cabo la ofrenda. Hoy, en el sexto día de la Novena, le tocaba el turno a la Corporación Municipal, acompañando a su Dama de Honor, que iba a ser la oferente del presente: el ramo de flores a la Patrona.
Pero...
No pasaron por la Glorieta de la Cruz y los que allí estábamos esperando tuvimos que marcharnos porque se nos dejó «a dos velas».
La tarde no estaba mal, a pesar de que el sol tenía «vigilados» los bancos del corralico donde se levanta el monumento, y tuve que buscarle las vueltas para que no me incordiara. Pero la tarde la estaban poniendo bien unos vientos que soplaban por turnos, unas veces desde levante y otras desde poniente, dejando el lugar «vivible».
Hasta última hora estuve totalmente solo dentro del corralico. El sol ya se había ido con sus «tastes» y había dejado los bancos despejadicos, cosa que les vino bien a dos comadres que ocuparon uno de ellos, donde departieron amigablemente de vete a saber qué.
Al marcar las manecillas del reloj las 19,45, me uní a aquellos que, como yo, se habían quedado con las ganas de contemplar el paso de la Dama de Honor del Consistorio de la Villa, acompañada por los miembros del mismo, con el Ilmo. Sr. Alcalde al frente.
Presidió los actos litúrgicos de la Novena y la Eucaristía el sacerdote natural de la Villa, residente en Francia, que se encuentra estos días de vacaciones en casa de su madre, a la que llena de gozo y alegría: don José, conocido cariñosamente como «el Cochero».
Y así terminó para mí este sexto día de la Novena, con la pequeña decepción de no haber podido contemplar el paso de quienes debían llevar hasta el Santuario el ramo de flores destinado a nuestra Patrona.
Recibe mi saludo.
¡¡¡BUENOS DÍAS!!!
31.8.2026. Lunes. (C. 2.648).
P. Alfonso Herrera. Carmelita.
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