ESTAMPA CAUDETANA.
LA CONCENTRACIÓN.
Estaba convocada para que se llevara a cabo en todos los núcleos de población de España y así mostrar la solidaridad con Ceuta en unos momentos en que se encuentra sacudida por agentes foráneos que se le pegan como lapas a las rocas donde rompen las olas, para que estas les aporten los suministros vitales.
En Ceuta no es que no rompan las olas, que también; es que se les provee humanitariamente de lo que necesitan, a pesar del imponente incordio que supone el que multitud de gente joven, bien alimentada en su tierra, haya sido empleada como ortigas fustigantes por los políticos de un país extranjero. Y el nuestro..., traga.
Un mes lleva cociéndose este puchero y nada se hace, o muy poco, para solucionarlo de modo y manera que un buen grupo de españoles —82.000— que viven en terrenos patrios y que se ven ahogaditos por semejante tromba sea liberado de tamaño aprieto.
Y sí, la Real Villa de Caudete se vio representada por un buen número de villanos. Podían haber acudido muchísimos más, pero allí estuvieron, en la Plaza de la Iglesia, a la hora establecida: las 20,00 horas.
No faltaron las banderas de España. No podían faltar.
Allí estaba el Alcalde y algunos, pocos, de los miembros del Consistorio municipal.
Cuando el reloj iba corriendo sus minutos y en la plaza, donde todavía cabía mucha gente, el Edil, acompañado de dos concejales, subió al estrado existente en una de las esquinas de la misma y, tras decir que no estaba previsto que lanzara una perorata, se lanzó a ello.
Y, sirviéndose del conocimiento que tenía de Ceuta por propia experiencia, ya que allí hizo la mili, y tomando las informaciones que suministran los medios de comunicación, se montó un mitin que, a mi modo de ver, terminó mal.
Terminó mal porque sacó del diccionario una palabra eminentemente religiosa, la vació de su contenido primigenio —espero— y, cargándola de materia explosiva, la utilizó como arma arrojadiza ante la multitud enfervorizada allí congregada.
Yo, que estaba grabando la disertación para reproducirla en la ESTAMPA de hoy, en aquel momento dejé de hacerlo.
Y, por supuesto, tampoco la lanzo a los medios.
Recibe mi saludo.
¡¡¡BUENOS DÍAS!!!
3.9.2026. Jueves. (C. 2.651).
P. Alfonso Herrera. Carmelita.
No hay comentarios:
Publicar un comentario