martes, 24 de abril de 2018

Don Alonso Quijano. Día del Libro


ESTAMPA CAUDETANA.
DON ALONSO QUIJANO
DÍA DEL LIBRO.

Sobre una mesa de tonalidad más bien oscura, un tablón de madera maciza de 4 cms. de alto sobre cuatro patas un tanto desparramadas, en su lado  derecha, dos o tres, muy gastadas plumas de águila en el centro de la mesa y como si fuera un pupitre de las escuelas  en los principios del siglo XX, un agujerito y en él un tintero. Así dejó Cervantes aquel día  las plumas y el tintero que le encumbraron a lo más alto del Parnaso de las letras. Tenía solo 68 años.  Había nacido el 29 de septiembre del año 1547 en la ilustrada ciudad de Alcalá de Henares y, emitida su última respiración, tal día como el día 23 de abril del año 1616 (le acompañaron en el viaje que le llevó al MÁS ALLÁ, Shakespeare y el inca Garcilaso de la Vega). Fue coetáneo de aquella mujer andariega y fundadora de conventos que había profesado en Ávila, en el convento de las Carmelitas. Como él, usaba con primor la pluma de ganso untada en tinta. Ambos estaban perfectamente iluminados por el vate de la inspiración poética  y narrativa. También compartió tiempo e iluminación con Juan, el frailecillo bajo de estatura «medio fraile» diría de él Teresa de Jesús y que tenía por sobrenombre  de la Cruz. Mucho tiempo después fue consagrado  Patrono de los poetas de Lengua Española.
No, no te voy a hablar de la figura egregia de Miguel de Cervantes y Saavedra porque los Más Media ya lo hacen con profusión, constantemente, por ser, precisamente ayer el Día Internacional del Libro y porque, hoy, precisamente hoy, por ayer, día 23, en la Universidad de Alcalá de Henares en su Paraninfo, ha recibido el Premio Cervantes de las letras el escritor nicaragüense, Sergio Ramirez que fuera en sus tiempos jóvenes revolucionario sandinista llegando a ser, incluso, vicepresidente de su país.
Yo me voy a fijar, sola y exclusivamente, en la figura que Salvadora, Salvadora es la dueña de la floristería Gardenia (ya te hablé de ella en otra ocasión), tiene en uno de sus escaparates la imagen de DON ALONSO QUIJANO
La figura en cuestión, ahí te la adjunto, se encuentra leyendo uno de aquellos libros que, poco apoco, fueron «licuandole» los sesos y, cuando ya iban de un lado a otro de su cabeza golpeándole los parietales, el frontal y el occipital es cuando fue en busca de su fiel escudero Sancho, le sacó de la cama e, inmediatamente, se pusieron en camino, porque no había tiempo que perder, para desfacer entuertos por esos mundos de Dios. Así comienza la gran obra de Miguel de Cervantes Saavedra, Don Quijote de la Mancha, que cuenta la historia de un buen hombre que perdió la cabeza leyendo aventuras de los caballeros andantes, moda muy en uso a caballo de los siglos XVI y XVII, Y Don Alonso Quijano que era, al parecer, un señor de buena estirpe al que le vio nacer un pueblo que no aparece en el mapa de la memoria del autor, es decir,  del que no se acuerda ni quiere acordarse el autor tal y como lo afirma solemnemente al inicio de la obra (mal tuvo que pasarlas el autor en aquel pueblo de la amplísima Mancha) «En un lugar de La Mancha de cuyo nombre no quiero acordarme...» que, muy posiblemente, según el decir de los estudiosos de El Quijote, se trataba de Argamasilla de Alba. Aquel buen hombre que, tocado por una fiebre, que por ser muy subida, se le llevó con ella a las alturas de la locura. A todas luces, estaba muy, pero que muy tocado, tocadísimo, de la cabeza. Él, y no otro, es el protagonista, un luchador que parte de su lugar para recorrer la amplia llanura manchega con el fin de desfacer entuertos y que, incluso, llega hasta Barcelona, que es la capitalita de un condado aragonés.
De no haber recuperado la razón y todavía estuviera desfaciendo entuertos en esta época, no habría sido raro verle montado en el montón de huesos que era su caballo Rocinante y haber emprendido, otra vez, con su fiel escudero Sancho el viaje a Cataluña para dejar claras muchas cosas.
Qué pensará la estatuilla de Don Quijote que tiene su asiento en el escaparate
de la floristería GARDENIA, de Salvadora.

https://ssl.gstatic.com/ui/v1/icons/mail/images/cleardot.gifA lomos de un Huawei G8 te va mi saludo, mis

          ¡¡¡¡¡¡BUENOS DÍAS!!!!!!
24.4.2018 Martes P. Alfonso Herrera. O. C.

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