ESTAMPA CAUDETANA.
EL ARCO IRIS.
No lo vi con mis propios ojos. Esas preciosas fotografías me las mandó Fina con
el deseo de que tuviera un buen día.
Ocurrió en la mañana del viernes pasado. Por la noche dejaron caer algunas
gotas unas nubes que iban de paso. El P. Ángel, mi compañero, que se encarga
del pluviómetro, que él mismo situó en el corralón del convento de San José (El
Carmen), nos dio a conocer después del rezo de los Laudes:" solo un litro,
nada más que un litro".
Fue suficiente para hacer posible una maravilla, la descomposición de la luz,
para mejor, proyectando sobre el cielo del polígono industrial de la Real Villa
de Caudete, un semicírculo de colores, EL ARCO IRIS.
El sol lleva unos días, desde que nos visitó la borrasca Filomena, de mal
humor. Pero el viernes andaba el bueno del astro tratando de aprovechar un
boquete o cualquier resquicio para llegarse hasta la Villa caudetana con sus
rayos con el fin de templarnos un poco y, oye, lo consiguió. Las nubes que
durante la noche habían dejado caer unas goticas aligerando su peso, aceleraron
el paso y la ristra de colegas gordotas y oscuras que las seguían
cansinamente, como si fueran en procesión, habían dejado un buen trecho entre
ellas. Ese fue el momento que aprovechó el sol para evaporar, con el calor de
sus rayos, el agua caída durante la noche y, de paso, nos regaló algo de lo
que, en él, es sustancial, calor. Pero los rayos que traen el calor
también traen la luz y ésta, por su parte, se puso a jugar con las gotitas de
agua que flotaban en el aire y de aquel juego inocente proyectaron sobre el
cielo algo grandioso, UN DOBLE ARCO IRIS.
- Pero ese calor duró "lo que dura el pan en la mesa del pobre", que
afirma el dicho, ¡nada! porque durante la sobremesa y hasta las 16,30 horas,
las nubes que se habían rezagado encapotaron el cielo de la Villa y dejaron
unas pocas gotas mientras pasaban de largo. El agua correspondiente a tres
litros se habían introducido en el pluviómetro del P. Ángel. Total 4 litros en
todo el día. Pero, eso sí, con el agua dejaron caer una humedad que, al
enseñorearse por el predio caudetano, hizo desaparecer, como por ensalmo, el
calorcico con que nos había obsequiado el sol por la mañana, de modo y manera
que, esa humedad, se nos introducía hasta los huesos. Sí, fue una tarde fría,
muy fría.
- Pero como dice el refrán: "que nos quiten lo bailao". Y es que el
mero hecho de contemplar el doble anillo de ARCO IRIS que se había puesto el
polígono industrial del pueblo por montera, mereció la pena que hubieran
lagrimeando las nubes que pasaban raudas por la vertical del pueblo al
amanecer.
- Yo pude disfrutar de su contemplación gracias a la gentileza de Fina Solera,
la hija de "el Pollo", el alma que fuera del bar París que abría sus
puertas a la plaza de El Carmen.
Recibe mi saludo, mis
¡¡¡¡¡¡BUENOS DÍAS!!!!!!
24.1.2021. Domingo. (C. 1.152)
P. Alfonso Herrera Serrano, Carmelita.
Muy buenos días , P. Alfonso, sí , son bonitas las fotos que Fina le envío , pues gracias a ella y a usted que sabe aprovechar para mandar sus saludos de buenos días podemos disfrutar , a y también al P. Ángel por su información de el agua que nos deja las nubes.Que tenga un buen domingo día del Señor y muy airoso.
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