sábado, 27 de diciembre de 2025

El saludo.

ESTAMPA CAUDETANA.

EL SALUDO.

Cuando llegué a la Glorieta de la Cruz, en la tarde de ayer, se encontraban cuatro muchachitas adolescentes pasándoselo pipa según se deducía de lo animado de su conversación y las risas que la acompañaban. 

Mientras entraba yo en el corralico donde se levanta el monumento a la cruz y debajo de ella la imagencica  en piedra de la  Patrona del lugar, la Virgen de Gracia, ellas se levantaron del banco donde habían estado pasando el rato, a todas luces, gratificante, el silencio más absoluto vino a envolver el lugar. La tarde estaba quieta los aires portadores de cuchillos de hielo permanecían encerrados en sus lugares de origen. Y, yo, delante de la imagencica, como hago siempre que bajo hasta allí, terminé de rezar el Rosario que había empezado con anterioridad. 

Tras despedirme de la Virgen representada en esa fría escultura de piedra y pedirle que nos acompañara, salí del corralico y emprendí el camino de vuelta a casa por la Avenida del Atleta Antonio Amorós

No tardé mucho en dar alcance a aquel grupito de adolescentes. Por lo que percibí, seguían disfrutando del encuentro vamos que lo iban pasando bien. Solo eran cuatro pero ocupaban toda la acera e, inmersas en el agradable tema de su conversación no se apercibieron de que venía yo detrás de ellas y, al no caer en la cuenta, no me favorecieron el paso por lo que me vi en la necesidad de echarme a la calzada para adelantarlas. Y, al hacerlo, no pude por menos que SALUDARLAS, siempre lo hago con quienes me cruzó aunque, si te digo la verdad, no encuentro eco en todos, pues no me devuelven el saludo,  y así las dije:

"buenas tardes, MOCITAS".

Tres de ellas me miraron sonriendo, pero no dijeron nada. La cuarta, una muchacha esbelta, de ojos grandes que parecían querer salirse de sus cuencas, tintada su tez por el color típico de la gente de su raza, a todas luces era una "jasmín" () ismaelita (), tostada, adquirído en viaje genético ininterrumpido de cientos de años a través de las arenas del desierto por  donde caminaban, y siguen caminando, los tuaregs, con sus camellos. No llevaba velo cubriéndole la cabeza. Me espetó trayéndome a su altura en la comunicación:

- "¿Qué nos has dicho?"

- "MOCITAS, la contesté, mujeres jóvencicas porque, todavía, no habéis llegado a ser mujeres hechas y derechas".

- "Pues, yo, afirmó con rotundidad, ya soy una mujer hecha y derecha". Sus compañeras asistían, mudas, al diálogo entre la ismaelita y yo.

- "Pues, lo celebro y que sea para bien, la respondí".

- Me despedí de ellas: "buenas tardes, adiós" 

Y seguí mi camino buscando meterme en las entrañas de la Real Villa de Caudete. dejándolas, a ellas, a su bola, a la altura de la vaya del IES.

Recibe mi saludo, mis


¡¡¡BUENOS DÍAS!!!

27.12.2025. Sábado. (C.2.430)

P. Alfonso Herrera. Carmelita.

(*) Jasmín, palabra árabe que significa niña bellísima

(*) Ismaelita, descendiente de Ismael, hijo de Abraham tenido con Agar, la esclava de Sara, la mujer de Abraham (Ge. 16,7-14)

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