ESTAMPA CAUDETANA
LA NATURALEZA SE REAFIRMA
Y de esa parcela, que se encuentra a la espera de ser ocupada, se está sirviendo la Naturaleza para reafirmarse en lo que ya nos enseñaba al plantar delante de nosotros el hermoso árbol de la mimosa, toda ella florecida.
Nos está diciendo:
—Tranquilos, tranquilos; al tren de borrascas le quedan pocos vagones por pasar y pronto el castigador, con sus nieves, aguas y vientos fríos, caerá en el hondón del ya no ser, dando paso a los días luminosos que ya anuncian su llegada por lontananza.
Sí, el invierno —del que la mimosa florecida nos decía ayer, muy segura de sí misma, que ya se ha ido— ha encontrado en la parcela de la avenida de las Jornetas, totalmente alfombrada por DIPLOTAXIS ERUCOIDES (¡toma ya!, así llaman los sesudos botánicos a lo que el sencillo vulgo conoce como RABANIZAS BLANCAS), una réplica silenciosa pero firme.
Ayer tarde, cuando subía yo por la avenida de las Jornetas, el sol ya se había bajado de su altura por detrás de la torre del Homenaje de los castillos de mi pueblo, Oropesa de Toledo, en el occidente de Castilla-La Mancha. Buscaba las playas portuguesas para hacerse a la mar, requerido por la tierra americana donde el otoño apaga su verano. Solo nos quedaba el fulgor que deja atrás en su partida. Un fulgor que también se iba apagando, y que permitía a las RABANIZAS BLANCAS destacar, sembrando la parcela de florecillas que semejan lucecicas. Lucecicas a las que han querido imitar los descubridores de la luz llamada LED, pero que, pese a sus muchos esfuerzos, se han quedado muy lejos de dotarla de la pureza, claridad y luminosidad de estas sencillas RABANIZAS que alfombran la tierra aún libre, por el momento, de todo elemento fabricado por la industria humana, como el frío cemento.
Ciertamente, la Naturaleza vuelve a ilustrarnos, vuelve a llamarnos la atención para decirnos que la primavera ya muestra maneras y que, en modo alguno, ceja en su lucha contra el malhadado invierno que fustiga, sin miramiento alguno, cuanto se le pone por delante.
Así lo vi yo ayer mientras subía por la avenida de las Jornetas camino de la parroquia de Santa Catalina.
Recibe mi saludo prendido en un ramillete de flores de REBANIZAS, mis
¡¡¡BUENOS DÍAS!!!
12.2.2026. Jueves. (C. 2.468)
P. Alfonso Herrera. Carmelita.
No hay comentarios:
Publicar un comentario