martes, 19 de diciembre de 2017

ESTAMPA CONVENTUAL. San Andrés Corsini



ESTAMPA CONVENTUAL.
SAN ANDRÉS CORSINI, CARMELITA.

Tras San  Elías le tocó salir de los pinceles de REMIGIO SOLER LÓPEZ a Andrés Corsini. Este es un santo viejo. Entró en la Orden del Carmen cuando ésta ya tenía más de un siglo de existencia.
Vino al mundo en Florencia el 30.11.1303. Y, mira por dónde, vino a caer en la cuna de una de las familias chic de aquella ciudad. Sus padres fueron Nicolás y Gema. Vamos que no le faltaron nunca unos doblones de vellón para darle a la "marcha" en su juventud.
Se estaba cumpliendo al pie de la letra aquel sueño de su madre cuando, embarazada, "vio que iba a traer al mundo a un lobo que luego se convertiría en cordero". Cuando más lanzado estaba en las francachelas y locuras de juventud, su madre le refirió aquel sueño. Y, cosas que pasan, aquel vivales recogió las bridas del corcel, tiró del bocado y frenó en seco a aquel animal desbocado.
Le dio fuerte, no vayas a creer, y cambió lo disoluto de una vida perdida (era "un bala perdida") por el cultivo de una persona "hecha y derecha". (El artista fijó el cambio operado en Andrés trayendo al cordero aquel que apareciera en el sueño que  tuvo su madre mientras lo gestaba, a primer plano, mientras el lobo se ausentaba de la  escena).
Tras ser ordenado sacerdote le mandó la superioridad a terminar de formarse a París y Aviñón.
Entró en el convento de los frailes carmelitas y cuando volvió a su ciudad la encontró asolada por la peste. Fue elegido Provincial en 1348 (jefe de las casas de un lugar determinado) y dos años después fue nombrado obispo de Fiesole, al lado de Florencia, para suplir al anterior que fue víctima de la peste que mantenía en jaque a toda la zona. No quiso aceptar pero...
En su etapa de obispo se preocupó un montón por la disciplina de los religiosos, del culto a la pobreza y de la oración. También de su formación.
El papa Urbano V le encomendó misiones de paz y concordia entre príncipes, que andaban a la gresca,  en distintos conflictos.
Dejó todo quehacer humano el 6 de enero del año de gracia de 1375. Sus restos reposan en el convento carmelita de Florencia.
Trescientos años después (1629) el papa, otro Urbano, éste VIII, le canonizó elevándole al honor de los altares.
Nosotros, en nuestro convento de San José de Caudete contamos con su presencia, si quiera sea, imprimado en el mural lateral derecho de la iglesia a continuación de San Elías Profeta.

Está guapo. Le sacó muy bien el bueno de REMIGIO SOLER encerrado en un cuadro de 235 cms. por 390 cms., como todos los demás.
 Él te lleva hoy mi saludo, mis

               ¡¡¡¡¡¡BUENOS DÍAS!!!!!!
3.11.2017 Viernes, P. Alfonso Herrera. O. Carmelitana

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