sábado, 13 de enero de 2018

ESTAMPA CAUDETANA. El Mercadillo



ESTAMPA CAUDETANA.
EL MERCADILLO


Podía ser una imagen de cualquier pueblo de los ámbitos patrios o de más allá de los Pirineos (yo te puedo decir por conocimiento "in re" que más allá de los Pirineos también tienen vida estos tenderos que no echan raíces en ningún lugar concreto y determinado. Yo los he visto en los pueblos que se asentaron a la orilla del Erf o en la zona de su  influencia a 18 kms. de la bonita ciudad  que tiene por nombre el de la mujer de César, Colonia Agripina -el Erf es un riachuelo que tiene más agua debajo de tierra que la nimiedad que discurre en superficie y que, a duras penas posee empuje para acercarse al poderoso Rhin para hacerle entrega de unos "irrisorios impuestos"- y también en la vecina Venllo, ciudad holandesa que se da la mano con Alemania, vamos que no hay frontera trazada ni policía visible todos se entienden en el idioma del otro y viceversa). No hace falta que te vaya diciendo qué se vende en este puesto o en el siguiente o en los de esta calle o en los de la otra porque ¿quién no se ha pateado, si quiera sea, una vez, un mercadillo de pueblo o de ciudad? Lo que sí te puedo decir es que el mercadillo de los viernes de CAUDETE es grande, invasivo. Ocurre en CAUDETE cada viernes que no sea fiesta (si lo fuera se adelantaría al jueves) Es, como dicen los galenos de un tumor maligno cuando se reproduce aquí y allá, que se ha producido metástasis. Eso es lo que acontece cada viernes en este pueblo. Se extiende desde la calle Mercado, por el Paseo, a calles que bajan buscando la igualación del terreo o por calles que van buscando el oriente y se cruzan incruentamente con aquellas que también están llenas de montajes metálicos de los que cuelgan las ofertas o que amparan bajo lonas o plásticos toda clase de productos, unos comestibles, otros de zapatería, ropas de todas las tallas y colores, en otros. Algunos hay que te ofrecen elementos que te apañan la vida, como un artilugio para abrir con facilidad los frascos de conservas cerrados al vacío o un cargador universal para móviles o un remedio natural para la caspa o una bonita planta para hacer un regalo o un colchón o...

Los vendedores ambulantes no esperan. Tienen prisas. Sin que el sol se haya puesto las botas para el viaje diurno ya el pueblo parece un hervidero de vehículos y de gentes que se mueven con soltura armando las efímeras tiendecicas, que dicen por aquí, para atraer la atención de aquellos que busquen remediar una necesidad y si ésta es una ganga... mejor que mejor, cuando se haga de día

Sí, hoy, por ayer, en CAUDETE, es día de mercadillo.

Salí de casa en torno a las trece horas para solucionar un asunto y me encontré con un pueblo que se asemejaba a un gran hormiguero en plena tarea de recolección de provisiones.

Cuando volvía a casa, tras solucionar el asunto que me había metido en el tráfago armado por el mercadillo, todavía había mucha gente buscando alguna cosa en la infinidad de puestos que ocupaba el entramado de calles tomada  al asalto por el ejército de vendedores ambulantes venidos de todas partes.

Liberado de la maraña mercantil caudetana sale ligero para llegarse hasta ti, mi saludo, mis

                ¡¡¡¡¡¡BUENOS DÍAS!!!!!!
13.1.2018. Sábado. Hoy hubiera cumplido mi hermano mayor, Ángel, 87 años. Aquel, su primer día, fue capicúa y creo que, además, fue martes. FUE UN BUEN HOMBRE. (D.E.P.)  P. Alfonso Herrera. O. Carmelitana


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