miércoles, 28 de febrero de 2018

ESTAMPA CAUDETANA. La Fuente del Centro de Salud



- ESTAMPA CAUDETANA
- LA FUENTE DE FRENTE AL CENTRO DE SALUD.


- Ayer se levantó Caudete triste no quiso o no pudo quitarse la capota de la noche, de la noche de la que se habían servido las nubes, unas nubes cargadas de agua, que adquirieron carta de ciudadanía ocupando toda la vertical del pueblo de Caudete y los terrenos de su predio. Se encontraban agustico, pues en todo el día no levantaron las tiendas para emprender viaje en busca de otras tierras en las  que descargar la gran cantidad de agua que almacenaban dentro de sus entrañas y de las que eran remisas de soltar en estos pagos. Diríase que se encontraban agustico de esa guisa. No nevó, a pesar de que las previsiones meteorológicas que venían llamándonos la atención acerca de que tuviéramos cuidado ante la copiosa nevada que se esperaba, para ayer, en toda la provincia albaceteña. El martes, decían, 
va a ser un día duro. Pues no lo fue porque, después de todo, nuestro pluviómetro pinado en el corralón, donde las gallinas campan a su aire, al mediodía, nos decía que solo habían caído, desde que empezó a llover, 6 litros. Solo 6.  No es mucho, con decirte que las gallinas ni siquiera han buscado cobijo, te lo digo todo. Ellas han estado picoteando todo el día, de aquí para allá, de arriba para abajo en busca de lombrices e insectos.
Sí, el sol se ha tomado el día libre o, como quieras, las nubes, las hijas del sol que habían sido fruto del encuentro caluroso con el mar, le han dicho hoy quédate tranquilo, descansa de tus constantes correrías, no te preocupes por llevar la luz y el calor a las tierras de Caudete en el día de hoy. Y así lo ha hecho, no ha aparecido en todo el día dejando que las nubes hicieran de las suyas.

Por la mañana, después de misa en nuestra iglesia del Carmen, me bajé dando un paseo hasta el centro de salud para pedir hora. Por el camino me encontré con Patricia, a la que no había vuelto a ver desde que compartimos mesa y mantel en casa de su padre, antiguo compañero mío de estudios, el día seis o siete de enero. Cambiamos unas palabras acerca del mundo de los niños (ella tiene dos, chico y chica, de ocho y diez años ). Me vino bien encontrarme con ella porque la conversación, sin sacarme del momento, me trasladó a los tiempos en que ejercí la docencia y la pastoral en el colegio San Pablo CEU de Montepríncipe, en Boadilla del Monte de Madrid (1982-2010 Toda una vida).

Frente por frente del centro de salud, en mitad de la carretera que va para Villena, se encontraba ella, LA FUENTE, la fuente que no cumplía con la función  que le es propia, la de lanzar al aire sus muchos chorros de agua cantarina y bailona  sino que, por el contrario, se dejaba empapar por el agua que caía desde las nubes, por la mañana, mientras daba respiro, un poquito, a los campos yermos y secos, precisamente, porque el agua se había olvidado de nosotros.
No es que estuviera triste la fuente, que va, triste no estaba, simplemente estaba descansando aprovechando, que las nubes, en ausencia del sol, la estaban supliendo, estaban haciendo sus veces, refrescaban el ambiente y humedecían, de paso, las tierras.
Las goticas que cayeron ayer sobre CAUDETE, SOBRE LA FUENTE DE ENFRENTE DEL CENTRO MÉDICO  y en TODO SU PREDIO  constituyeron el tema de toda conversación en el pueblo.

Un poquitín humedecido marcha a tu encuentro mi saludo, mis

          ¡¡¡¡¡¡BUENOS DÍAS!!!!!!
28.2.2018 Miércoles. Se nos esfumó otro mes más. P. Alfonso Herrera. O. C.

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