jueves, 5 de abril de 2018

ESTAMPA CAUDETANA. Flor de Malva


[08:58, 5/4/2018] Carmelitas P. Alfonso: ESTAMPA CAUDETANA
FLOR DE MALVA.

Se ha hecho dueña del medio crece en cualquier lugar. Es muy dura y con unas raíces... Me veo y me deseo para esquilmarla  del corralón del CONVENTO DE SAN JOSÉ. No las quiero. Y eso que recuerdo que, en mi pueblo de Oropesa, cuando subíamos a la escuela de la villa o bajábamos de ella, por mediados de mayo, con el fin del curso muy cercano, ya habían granado las flores y aquellos frutos lobulados, carnositos, redonditos, que parecían un bollito de pan chiquitín recién horneado, nos llamaban la atención, los arrancábamos y nos los comíamos. Todavía anda guardado el recuerdo de aquello, ¡no sabía a nada! Que yo recuerde jamás nos pasó nada, pero tampoco nos curó el dolor de la tripa, ni los constipados, ni las gripes, ni el chichón producido por algún  cantazo, porque, como dice el refrán, «si te curas con malvas..., mal vas» o aquel otro que asevera: «si te curas con malvas..., pronto con los pies por delante vas»  Con decirte que ni las gallinas, que todo lo pican, se acercan a ellas ¿Qué tendrán? En todo lugar surge y florece y en aquellos que la tierra es buena o tiene nutrientes de los  que tirar, bien esbelta se hace y muy guapetona aparece.  Tan guapetona y presumida que hasta en sus hojas se hace la permanente en los bordes de sus hojas y se hace tablas, como esas de las faldas  con que se visten y presumen las señoras después de haberlas planchado o, mejor, tras habérselas planchado una doncella a su servicio, porque planchar faldas con tablas, decía mi madre..., «tela marinera». Pues mira, la malva de la que me traje la flor en la foto, no tuvo ayuda de cámara y mucho menos de plancha. Las tablas de sus hojas llenas de vida, porque está muy bien alimentada, parten del peciolo, sí de allí y en líneas rectas, sin la más mínima arruga, se dirigen a la periferia de la misma, siempre abriendo el ángulo. Más que hoja parece un medio miriñaque de jovencita con poca cintura. Y lo bueno es que así están todas sus hojas grandes, las bien hechas, porque, las que le van saliendo, no tienen cuerpo hecho y, al no tenerle no se le hacen las tablas. Pero dales tiempo y sol como el que va sentando los reales y un tiempo que todavía no secó la tierra donde hunde sus raíces.
Y de la flor ¿Qué te parece?, es guapa, guapa, con esa belleza brutota de la planta que vive en libertad y no constreñida dentro de habitáculos de plástico donde a duras penas se respira y se suda y se suda y con el sudor se le caen hasta los colores. Pues como le acontece a tomates, pimientos, habas guisantes, pepinos, calabacines, melones, sandías... que se les caen los sabores y, por no dar, no dan ni olores. A nada saben y a nada huelen. Claro, no les da el aire, tampoco les dice cosas bonitas el sol... pobres. Tiene razón mi compañero el P. Ángel que es persona mayor y si se pina un poco sobre la punta de los pies, como hacen los bailarines de balet, y estira la mano, llega a tocar aquel tiempo en que se acuñó el dicho que corre por conventos y lugares donde éstos han colocado los cimientos:«La mujer y el fraile, que les dé el sol y el aire». Y  digo yo que, lo que es bueno para la mujer y para el fraile, también lo es para las hortalizas y para todo bicho viviente.
La malva no crece en invernadero. La malva, que se sacó de dentro esas flores, crece entre los setos que encajonan la carretera de Caudete a Villena y, más concretamente, entre el final del pueblo marcado por la calle dedicada al emérito Rey Juan Carlos I y el Santuario de la Virgen de Gracia, la Madre y Patrona del pueblo y de todas sus gentes, justo a la entrada de la fábrica de cocinas - muebles - interiorismo, de la empresa Azorín Z. Por eso está tan guapa, por eso me llamó la atención, por eso tiré de telefonillo y me la traje conmigo, al mismo tiempo que la dejaba luciendo tipo en aquel lugar, para que la gente, al pasar a su lado, pudiera disfrutar, como yo disfruté, contemplando tal maravilla.
 Hoy te va bien guapo porque va prendido en la flor de la malva, mi saludo, mis

          ¡¡¡¡¡¡BUENOS DÍAS!!!!!!
5.4.2018 Jueves de la Octava de Pascua. P. Alfonso Herrera. O. C.

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