sábado, 10 de enero de 2026

El anuncio.

ESTAMPA CAUDETANA.

EL ANUNCIO.

La Palabra Revelada nos dice que los Reyes Magos, llegados a Belén siguiendo a una estrella nueva que apareció en la bóveda celeste y que, al parecer, era objeto del estudio de estos Sabios. Algo verían en aquella estrella. Seguramente fueron objeto de alguna iluminación, algo referente a un Dios-Rey que había tenido a bien tomar nuestra capa humana  y que siguiendo a aquella estrella darían con Él.y, el deseo de adorarle y prestarle pleitesía y ofrécele unoscregalos los puso en camino,  los empujó a emprender un largo viaje.

Los regalos, a todas luces simbólicos, estaban en perfecta relación con el recién Nacido, al que dan los títulos de Dios, y Rey Hombre. Y, por ser humano, sometido a la contingencia y, por lo mismo, a la misma Muerte:

ORO, por ser Rey.

INCIENSO por ser Dios.

MIRRA, para su sepultura.

Esa es la información que nos da La Buena Noticia Evangélica acerca de los regalos que le fueron entregados al Niño Jesús.

Al volver en la tarde de ayer de mi paseo hasta la Glorieta de la Cruz, esta vez en compañía de Don Ramón Gisbert Conejero, nos llamó la atención el iluminado escaparate de una tienda.

En él, ocupando su centro, un Belén, un Misterio guapísimo.

Viéndolo comentamos:

 ¡Qué inventiva tiene la gente!

Qué manera tienen de hacerse propaganda. Quizá empujados por las circunstancias que rodean a la Real Villa de Caudete. Los tenderos, en el escaparate del local, han montado un Misterio guapísimo, todo hay que decirlo, en el que los regalos que han descargado los pajes de sus Majestades del Oriente, han sido sacados desde las interioridades de la tienda y, en modo alguno, sacados de las alforjas de los camellos y que, para nada, muestran como regalos a los personajes buenazos de José, María y del Niñico, sino a los viandantes que se detienen frente al cristal del escaparate. Y esos "regalos" para nada, guardan una relación con los que trajeron los Reyes Magos del oriente al Niñico, sino con nosotros, los que nos paramos frente  al escaparate.

Si los Magos del Oriente depositaron ante la Sagrada Familia ORO, INCIENSO Y MIRRA, la tienda, ha presentado al público, teniendo como lanzadera a José, María y al Niñico Dios, los productos que guardan celosamente en su trastienda, no tanto para decorar las paredes de una cueva, cuanto para que caigamos nosotros, veintiún siglos después, en la cuenta de que, para defendernos del frío y la lluvia, hasta han situado un paraguas metido en su funda, muy llamativa, tan grande, o más, que cualquiera de las estatuillas del Belén, delante del Misterio. Vamos que se nos está diciendo que, en esa tienda, podemos encontrar todo lo necesario.

Esos son los regalos que, juzga la empresa a la hora de pergeñar el montaje, sirviéndose del Misterio, las exigencias del momento en que vivimos, ahora, en Caudete y, así, promocionar sus productos .

Ciertamente, los dueños de la tienda, en todo el escaparate, ha dispuesto un Misterio guapísimo, todo él rodeado por los productos que se ofrecen en el local. Han diseñado todo un ANUNCIO de sus existencias que vienen a ser los elementos más importantes y, como quien no quiere la cosa, lo que se pretende es que se introduzcan, subliminalmente, en aquellos que se detienen para contemplar la tierna escena de un pesebre

Se nota que son muy buenos decoradores los gerentes de esa tienda pues sirviéndose del tirón navideño, utilizan el Misterio de la Navidad de Jesús, para hacer promoción de sus productos.

Recibe mi saludo, mis 


¡¡¡BUENOS DÍAS!!!

10.1.2025. Sábado. (C. 2.442).

P. Alfonso Herrera. Carmelita.

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