jueves, 22 de enero de 2026

La sombra del Yeti.

ESTAMPA CAUDETANA.

LA SOMBRA DEL YETI.

Vive en la parte antigua de la Real Villa de Caudete, la que se conoce precisamente con ese nombre, Puerta de la Villa. Allí es donde vive Lola. Lola es una mujer muy afable, agradable y parlanchina. Ella fue la que le dió la palmadita en la espalda a su hija Gracia al tiempo que la decía:"Anda, ponte a escribir. No tengas reparos. No hagas caso "al qué dirán". Que digan lo que quieran. Tú, ¡ESCRIBE!

Y Gracia, se lanzó y no para. No para de viajar y no para de contarnos lo que ve, lo que descubre, lo que la impresiona de lo que va apareciendo ante sus ojos,  si el viaje es físico, o de lo que va descubriendo dentro de sí, sí el viaje es por sus vericuetos internos. Aunque, a veces, los viajes se entrecruzan o mezclan o, aprovechando uno, lleva a cabo, otro, como acontece en el viaje que nos cuenta en el libro que vio la luz después de verla en el Himalaya, "A LA SOMBRA DEL YETI".

En muchas ocasiones me tropiezo con ella, con Lola, con la madre, en la calle o en la Iglesia de Santa Catalina a donde acude sola o en compañía de su hijo cuando viene, éste, a pasar algún tiempo con ella desde la capital de la provincia donde trabaja. Una de las últimas veces iba con su hijo, y, tras saludarnos muy amablemente, me dijo, toda orgullosa:

- "Mi hija está en el Tíbet y, ahora, está subiendo al monte más alto del mundo, al Himalaya, en busca del Yeti".

- Espero, les dije, que lo encuentre y nos dé noticias que vengan a esclarecer lo que se afirma en decires y leyendas acerca de ese ser que afirman que vive en los parajes nevados más inhóspitos  de las altas cumbres y del que se han observado huellas de unos pies descomunales semejantes, en su forma y salvando las medidas, a unos pies se seres humanos".

-"Pronto va a presentar el libro "LA SOMBRA DEL YETI" en Valencia en el que lo cuenta todo. Su viaje hasta allá arribota y lo que vivió en su viaje. Porque ha de saber Ud. que mi hija es muy viajera y tiene ya escritos otros libros contándonos todas sus correrías y peripecias, como aquella en que permaneció en encierro obligado, por el Covib19 en un país de por ahí lejos".

- y, yo, como soy el bibliotecario del convento de San José (el Carmen), aproveché la ocasión y, "barriendo para casa", la dije: "como una hija no puede negarle nada a su madre, anda, pídele que obsequie y dedique el libro que va a presentar en Valencia a la biblioteca del convento de San José".

- No se preocupe. La voy a pedir ese y otros libros que ya están en las librerías.

Hoy puedo decirte que la buena de Lola le sacó a su hija Gracia el libro que presentó en Valencia, "LA SOMBRA DEL YETI", cuya portada ilustra estas letricas, y otros dos más de los tres que tiene publicados en la colección "Livin la vida Georgia", que trata de todo lo que acontece entre hija (Livin) adolescente y madre (Georgia), humano y divino, terreno y celeste. Y es que, qué hija, que se precie de serlo, va a negar a su madre algo.¡Ninguna! Tampoco lo hizo Gracia MARTÍNEZ DÍAZ.

¡Ah! Puedo decirte que Gracia, en este libro, acompaña a una familia nepalí que sube a las praderías de las alturas para hacer "su agosto" en busca del Oro del Himalaya, el simbayana, que no es otro que unos gusanos en simbiosis con un hongo muy apreciados en aquellas latitudes pero que, para Gracia, viene a ser símbolo de algo que está en la frontera de lo real y lo irreal. Y, en aquella subida, no se llevó ni susto, ni impresión alguna, fuera de lo normal, según he leído por ahí, salvo que cuando cesó una tormenta de nieve y pudo salir de su tienda, observó por los alrededores de su tienda unas huellas que ella pensó serían del escurridizo Yeti y cuando lo consultó a los serpas que dirigían la escalada, se le vino el mundo a los pies porque aquellos hombres sentenciaron:

"no son del Yeti". 

Pero no la dejaron en la estacada, la dijeron algo así como que:"el Yeti es una PRESENCIA", en modo alguna material, es el reflejo de algo que no proyecta el Himalaya sobre el que sube por él, sino que lo único que hace es pulsionar en los adentros de uno mismo y desde esa, su interioridad, surge . Y, de esa sí que tuvo constancia nuestra protagonista, Gracia. 

Yo, ni entro, ni salgo, pero, lo que sí creo, es que Gracia MARTÍNEZ DÍAZ ha sacado de su interioridad esa presencia y la ha llamado SOMBRA y de ahí el título de su libro que dedica a "los Padres Carmelitas"


Recibe mi saludo, mis


¡¡¡BUENOS DÍAS!!!

22.1.2026. Jueves. (C.2.451).

P. Alfonso Herrera. Carmelita.

 PD. En nombre de los PP. Carmelitas del convento de San José (El Carmen), yo, como bibliotecario, agradezco muchísimo a Lola su buen hacer cerca de su hija Gracia y a ésta, también, nuestro agradecimiento por su obsequió para la biblioteca conventual.

1 comentario:

  1. Muy bien por Gracia, es una lástima que no lo publique en Caudete, aunque yo tengo ya un libro, y este lo compare y muchas gracias a usted por publicarlo y que se enteren todos los los de Caudete

    ResponderEliminar