domingo, 24 de junio de 2018

Declaración en el Paseo de la Virgen


ESTAMPA CAUDETANA
DECLARACIÓN EN EL PASEO DE LA VIRGEN.




Hay en el paseo, escritas con pintura negra, unas palabras que, ineludiblemente salieron de un corazón.
¿Qué corazón?
¿De quién?
No se sabe, al menos yo no tengo noticia. Sólo percibo el hecho, tirado por los suelos, pero bien visible.
 Cuando tú bajas hacia el Santuario de la Virgen de Gracia, una vez que dejas atrás la glorieta de La Cruz, te vas encontrando, de trecho en trecho, hasta muy próximo ya al Santuario, con esas palabras de trazo grande, vistoso, en tono negro, ya un tanto desvaído quizá por el constante pisar de caminantes y peregrinos, ayudado por el tiempo que lo deteriora todo. Pero todavía se ve. Yo me he apercibido de ello y, de ello, te traigo noticia. En el camino, tiradas en el suelo, aparecen las palabras:
1.- TE QUIERO
2.- TE AMO
3.- TE ADORO
4.- PERDÓN
Mucho he reflexionado en torno al hecho y no he llegado a una conclusión plausible, por lo menos, a mí, siempre se me han quedaron las reflexiones abiertas.
Una era que:
Un hijo de la Virgen de GRACIA baja por el camino que conduce hasta su Santuario con el fin de encontrarse con ELLA y, en proceso ascendente, va declarándole interiormente lo que siente por ELLA. Primero la QUIERE. Ha llegado a tener noticia de ELLA y la quiere con un amor un tanto posesivo: «T E Q U I E R O». Más adelante ese querer posesivo ya dejó de serlo, ya pasa a un grado mayor, ya empieza a donarse, «T E  A M O» sólo el que ama es capaz de donarse a sí mismo y entregarse a la persona amada. Este quidan, ahora, ya está en situación de entregarse a ELLA y se lo dice: «T E  A M O». En el ir bajando hacia la casa de ELLA, ya está más que mediado el trecho del camino que te conduce al encuentro con ELLA. E, inmediatamente, te encuentras con la afirmación más rotunda de, olvidándose de sí mismo, entra en la profundidad del ser amado y, lo que sólo debe reservarse a Dios (la adoración), se lo dice a ELLA: «Virgen, Madre, de Gracia, T E  A D O R O».
La puerta del Santuario de ELLA aparece con más entidad, se hace visible y la brillantez de la luz que emana la MADRE DEL ALTÍSIMO Y MADRE NUESTRA, ilumina el acontecer del quidam  oferente y, viéndose a sí mismo, estalla, plasmando en el suelo, a las puertas mismas de la casa de ELLA, DE MARÍA DE GRACIA, a unos 50 mtrs., ¡¡¡P E R D Ó N!!!
No podía ser de otra manera. Pues para fundirse con ELLA en un abrazo, para relacionarse con ELLA, con la PURA Y LIMPIA POR EXCELENCIA, es menester purificarse, ponerse de limpio, y, de ahí, ese grito salido del alma del hijo, que encierra toda una situación vital manchada en alguna ciénaga del camino de la vida, por eso el grito: ¡¡¡P E R D ÓN!!!

Así, como llegaba aquel quidam al encuentro con LA MADRE en su santuario, te sale al paso hoy mi saludo, mis

          ¡¡¡¡¡¡BUENOS DÍAS!!!!!! P. Alfonso Herrera, O. C.
24.6.2018. Domingo. San Juan Bautista. Hace muchos años (1975-1979) tuve a mi cuidado la cura pastoral en un valle, aledaño a los Picos de Europa, PEÑARRUBIA. Uno de los  pueblos de aquel valle, PIÑERES, Celebra hoy su fiesta.

Cuando entré a tomar posesión de la parroquia 8.12.1975 me la encontré hundida. Una fuerte nevada caída la víspera al medio día puso el tejado encima de los bancos. Fue mi gran obra material de reconstrucción en el tiempo de mi estancia allí (hubo otras también). Me alegra ver que sigue en pie. (Bajé las fotos de iglesias de Cantabria)



sábado, 23 de junio de 2018

La Malva Real


ESTAMPA CONVENTUAL.
LA MALVA REAL




Hasta aquí llegó escondida. Vino como uno de tantos polizones, a escondidas.
Cuando estuvo segura comenzó a echar fuera de su escondite primero una hojita liliputiense, como si tuviera miedo de que, confundida con una mala hierba, la arrancaran y... «tal día hizo un año».
Pues no. Todo lo contrario, a mí, personalmente, me encantó desde un primer momento y la fui acompañando y animando en su crecimiento. Ahí la tienes, crecidita, totalmente independizada. Bien es verdad que, la pobre, vino a hundirse en una jardinera con poco fondo y  me estoy imaginando a las raíces yendo y viviendo y volviendo a ir a todo lo largo del recipiente plástico que la sustenta. Espero que el peso y la altura que va alcanzando no la hundan en la miseria de  perder el equilibrio y ¡hala! a hacer gárgaras. Entonces de qué le habrá servido jugármela.
La semilla de la que se ha levantado para arriba esta espabilada la retiré de una malva real, guapa ella, que floreció en el parterre del edificio que hacía esquina entre Víctor de la Serna y Uruguay en mi barrio de Madrid. Y es que era provocadora, llamaba la atención, toda ella florida desde sus bajos más bajos hasta la punta en todo lo alto. Y toda la vara forrada con flores blancas. Así que me dije,: «estate al tanto y, a su tiempo, hazte con las semillas» y así lo hice. En mi bosquecillo madrileño crecían en media tinaja de esas que se emplean para meter vinos y, claro, estaban más guapas que su madre de Víctor de la Serna, sin duda alguna. Era debido al buen abono de paloma que le insuflaba una energía... que ya, ya.
Aquí también tiene el mismo sustento pero no la misma cantidad de tierra. Y, claro, «no se pueden pedir peras al olmo»
Pero está guapa ¿o no? Ya tiene fuera seis flores y sigue dando órdenes a los capullos de más arriba de la vara para que se vayan abriendo.
No espero a que salgan más flores porque me viene pidiendo que quiere salir de viaje  para ver qué hay más allá de la columnata del claustro y dejar de ver a la impertinente fuente que no hace más que urgir a todas las plantas que se abran, que se abran y muestren poniendo al descubierto, que muestren sus respectivas beldades, sus flores.

Desde lo alto de la Malva Real va planeando a encontrarse contigo mi saludo, mis

          ¡¡¡¡¡¡BUENOS DÍAS!!!!!!
23.6.2018. Sábado. P. Alfonso Herrera. O. C.

viernes, 22 de junio de 2018

La Fuente del Parque de la Virgen de Gracia


ESTAMPA CAUDETANA.
LA FUENTE DEL PARQUE DE LA VIRGEN DE GRACIA.



Solo el agua se dejaba oír en el parque en la quieta mañana. El reloj caminaba despacito, como con miedo, de turbar la quietud reinante en el parque. Hoy no se lo pasaban en grande los niños de los primeros cursos de infantil. Hoy la guapa maestra no andaba como clueca sin perder ojo a sus pequeñines. No, hoy el parque estaba solito. Solo el agua ponía una nota discordante en tanto silencio. Solo ella en el subir impulsada por la bomba y, sobre todo, al caer desde su altura, desmoronada en gotitas, rompía, al despanzurrarse en la tersa superficie del agua en el estanque, ponía su nota sonora, con su especie de chapoteo, y humedecía el entorno poniéndole bolitas de plata en las hojas a los geranios  que, al darle de lleno el sol con sus rayos, se diría que son perlitas.
Sólo eran las 10,20 del reloj de los políticos que va dos horas por delante de aquel otro que impone el sol.
Se estaba bien en el parque, muy bien. Únicamente los mirlos, los estorninos, pardales y gorriones revoloteaban por entre la foresta y, de cuando en cuando, correteaban o iban a saltitos, buscando insectos o semillas con que llenar el buche y, una vez la comida dentro, canturreaban de puro contentos.
No se estaba mal ayer por la mañana en el parque. Una suave brisita se adelantaba a la espesa manta de calor que luego, no tardando, se iba a adueñar del lugar, del entorno.
Sí, se estaba muy bien en el parque. Los niños cerrando sus libros, recogiendo fichas coloreadas, introduciendo sus lápices de colores en el plumier de ahora, que en nada se parece al de mis tiempos, y, todo, bien colocadito, en la mochila con ruedas, para llevarlos a casa porque el colegio se cierra, o  porque ayer llegó el verano, que es tiempo de asueto, y comienzan  las vacaciones.
 Sí, se estaba bien en el parque. Nadie, solo yo, a esa hora de la mañana, se encontraba en el parque. Sólo el fluír del agua de la fuente se dejaba oír cuando la brisita llevaba en volandas la noticia por cada rincón del parque.  El ruidito del agua y el trinar de los pájaros rompían la quietud del PARQUE DE LA VIRGEN DE GRACIA. Pero con todo y con eso, ¡Se estaba muy bien en el parque!
La brisita reinante, que limpiaba  hoy el parque, te lleva mi saludo, mis

          ¡¡¡¡¡¡BUENOS DÍAS!!!!!!
22.6.2018. Viernes. Hoy, en los dos patitos de junio, cumples años (un capicúa), mi buena amiga de nombre griego que, en castellano, se traduce por BIEN NACIDA. ¡Felicidades!
P. Alfonso Herrera, O. C.

jueves, 21 de junio de 2018

Las Amarilis del Claustro


ESTAMPA CONVENTUAL.
LAS AMARILIS DEL CLAUSTRO ALTO.

Asomaditas al claustro bajo. Quietas en la quietud impuesta por un sol de justicia que se enseñoreaba del espacio sacándoles su sombra a los cuatro cipreses  que,  aupándose a sí mismos, le echaban un pulso al fustigador incansable que no dejaba un hueco sin barrer con su tupida cortina de rayos ígneos mientras pasaba por la vertical del claustro.
Aquí, en el CONVENTO DE SAN JOSÉ, podían dejar las rencillas a un lado y portarse como se espera de ellas, como es debido. Pues ¡no señor!
¡Míralas!  ni se miran a la corola, ni se entrechocan estambres y pistilos, nada, ni saludarse, ni cambiar una parrafada. Cada una de ellas, como diría el P. Ángel. «A la suya, a la suya»
 Es tan fuerte la impronta evolutiva que ni, aún estando donde están, luciendo tipo en el alfeizar de una de las ventanas del claustro alto del  CONVENTO DE SAN JOSÉ, aquel que vino a ser cuando al siglo XVII solo le faltaban 30 años para entregarle el testigo al Siglo siguiente, al XVIII, son capaces de deponer enemistades, darse un abrazo, y olvidándose de rencillas, acompasar pasos y caminar del brazo haciéndole una pedorreta a la tozuda ley evolutiva.
Por «el erre que erre», por su tozudez, por su contumaz por «no bajarse ninguna del burro» ha dado en llamarles el vulgo con el nombre de «la suegra y la nuera».
Me pregunto:
¿tan mal se llevan la suegra y la nuera?
En lo que yo conozco no puedo darle la razón al dicho, aunque puede ser que, como ocurre en todo, siempre «hay una excepción a la norma»
Eso sí, tengo que decirte que, por una vez, se han puesto de acuerdo para ir juntas a llevarte mi saludo, mis

          ¡¡¡¡¡¡BUENOS DÍAS!!!!!!
21.6.2018. Jueves. P. Alfonso Herrera, O. C.

miércoles, 20 de junio de 2018

Echinopsis Chamaecereus Silvestri


ESTAMPA CONVENTUAL.
ECHINOPSIS CHAMAECEREUS SILVESTRII.

- En el CONVENTO DE SAN JOSÉ, de aquí de Caudete, vive un fraile que no es indio de acá. Lo es de Tucumán, allá en el noroeste argentino. Y de allá, del hemisferio Austral, llegó hasta el CONVENTO un cactus compatriota del fraile y, no sólo compatriota, ¡es paisano!, porque desde allí, desde Tucumán, se ha ido de viaje por todo el mundo. Ya le ves, este CHAMAECEREUS se encuentra agustito y sin pudor alguno, como miss en pasarela, brilla en lo alto de una ventana del claustro. Contrasta lo linda que es su flor con el nombrajo  tan
-  raro con que le han denominado los estudiosos del tema. En su nombre se le trata de silvestre. Pues este que ves, de silvestre, no tiene nada, pues crece, muy a gusto, en varios de los tiestos que aquí y allá, por las ventanas del claustro alto se dejan mimar por el sol. Con unos, se relaciona un sol jovencito, recién salido de entre las sábanas. Con otros, lo hace mientras toma el té antes de retirarse a descansar. Pero a unos y otros los trata con la misma delicadeza y éstos, todo contentos, le ofrecen lo mejor que tienen, sus FLORES NARANJAS que, por cierto, hacen que reciba el apodo de «cactus naranja». A lo mejor es que se ponen así de coloradotas las flores, porque se les suben los colores cuando el hidalgo celeste le les acerca y las acaricia, con suavidad, con ese abanico de rayitos templadicos, ahora que, todavía, no se «ha apretado los machos» para lanzar, con furia, los rayos ardientes, como lo hará no tardando mucho.
- Ahí donde le ves, ligando a destajo con el chavalote celeste, es hermafrodita. No tiene necesidad de insectos que le lleven pólenes de otros especímenes. A su tiempo se adorna con frutos rojillos, como sus madres, llenitos de semillitas negras.
- Pues sí, aquí en el CONVENTO DE SAN JOSÉ tenemos dos especímenes autóctonos argentinos y, además, paisanos. Uno, es un fraile, el otro, una especie de cactus que echa, de sí mismo, una especie de dedos largos, largos y finos, como gusanos cubiertos, como ciertos anélidos, de unas espinitas finas que si te descuidas se te introducen, «gritando», piel adentro.
- Ese CHAMAECEREUS florido es una especie sin pizca de vergüenza pues, a los escarceos que se trae con el sol, hay que unir el trato amigable, de tú a tú, con la guapa fuente que ocupa, presidiéndolo todo, el centro del CLAUSTRO DEL CONVENTO.
- Desde el tiesto donde se encuentra, como en casa, el cactus tucumanero, se lanza y planea para llegarse hasta ti, mi saludo, mis
          ¡¡¡¡¡¡BUENOS DÍAS!!!!!!
20.6.2018. Miércoles. Hoy es aniversario de aquel otro salto, el de mi padre, hacia el lado de Dios. (D.P.) P. Alfonso Herrera, O. C.